sábado, 12 de septiembre de 2009

VOLVER, de Carlos Gardel, traido aquí por Alicia Uriarte.

Esta entrada es un homenaje a mi padre ( que susurró esta letra y la acompañó tantas veces. Él y mi madre, fueron, en su juventud, una buena pareja de baile) y se la debo, en primer lugar, a Manuel, que nos hizo llegar su música, y luego, al propio Carlos Gardel, autor e intérprete de la mayoría de los grandes tangos conocidos. Y, sobre todo a Alicia, que puso esta última letra en un comentario de mi blog. Esta entrada es, pues, suya.

Port

"Volver, con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien. Sentir, que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras te busca y te nombra. Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo, que lloro otra vez.

Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches que, pobladas de recuerdos, encadenen mi soñar.
Pero el viajero que huye, tarde o temprano detiene su andar.

Y aunque el olvido que todo destruye, haya matado mi vieja ilusión,
guarda escondida una esperanza humilde,
que es toda la fortuna de mi corazón"

14 comentarios:

Anónimo dijo...

"Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias..."
"Sabe que la lucha es cruel y lucha por la fe que lo empecina...lucha y se desangra hata entender...que uno se quedó sin corazón"

Enrique Santos Discépolo, letrista y compañero de Carlos Gardel escribió la letra de otro extraordinario tango, "Uno", en 1950.
Uno se queda, a veces, sin corazón, pero la vida, también a veces, nos ayuda a reencontrarlo.

Port

Anónimo dijo...

En 1950..o antes, o siempre, tampoco estoy seguro...pero, ¿importa eso?.

Port

Anónimo dijo...

¡Ay, Emilio! Una cosa más que tenemos en común. Mis padres,en su juventud, ganaron varios concursos de tangos en salas de baile del Madrid de entonces. Mi madre, una mujer de su tiempo bastante adaptada al momento actual, ya no canta ni baila, aunque habla con frecuencia de aquella etapa de su vida, como el que inevitablemente añora su mejor tiempo. A mi padre, siempre que regreso a mi infancia, le recuerdo cantando tangos y leyendo. Ha sido un gran lector, hasta que la mala suerte, asociada a la edad (tiene ochenta y tres años), le han producido un problema de visión muy grave. El es mi mayor referente y le adoro. Por eso, cuando le veo disfrutar leyendo, con esfuerzo, los titulares de los periódicos, o le escucho cantar su tango favorito: TOMO Y OLVIDO, SÍRVAME UN TRAGO. DE LAS MUJERES, MEJOR NO HAY QUE HABLAR. TODAS, AMIGO, DAN MUY MAL PAGO. HOY MI EXPERIENCIA LO PUEDE AFIRMAR..., siento una felicidad inexplicable. Y recuerdo, con especial cariño, a "aquella niña" que sentada sobre sus rodillas calmaba sus miedos.

Besitos.

Mila

Emilio dijo...

Qué bién Mila...si profundizamos, si nos comunicamos, nos damos cuenta de que nadie está tan lejos de nadie como a veces parece...Estoy encantado de unirte a la lista de los que amamos las buenas letras encajadas en inolvidables músicas. Y, además, haces una aportación importante. Una letra, parte de una letra ( qué curioso, aquí letra, singular, es plural... y - pura contradicción - contiene a las palabras)...pues bien, la unimos ya a las anteriores, a las que están aquí, y en otros comentarios y lugares de nuestros compañeros de la Blogsfera.
Y las que aparecerán. Os invito a que, al menos parcialmente, alguna más tome cuerpo (nunca mejor dicho si se trata del "tango") aqui o en vuestros blogs...
"Tomo y olvido..." Qué fuerza, que raigambre, que mezcla de amor y pesar..
Un beso.

Mari Carmen dijo...

Si hay una manera de sentir la poesía, con todos los sentidos que poseemos, es a través de los fados y los tangos . Pero un tango no lo puede cantar cualquiera, el cantante tiene que sentir la música, cantar con el corazón, y añadirle ese acento que sólo poseen los argentinos.
Yo solía acudir a un piano bar del centro de Bilbao, donde había un maravilloso cantante Argentino que amenizaba las veladas. Tuve la suerte de conocerle por mi trabajo, y al despedirse el último día me regaló, una cinta de cassette con tangos cantados por él. El pobre hombre falleció, pero ha sido de los mejores regalos que jamás me ha hecho nadie...me regaló su voz.
Un abrazo.

Emilio dijo...

Qué curioso...a mi también me fascinan los fados...la primera vez que fuí a Lisboa descubrí los fados en Alfama...la última, una noche en el Barrio Alto...el fado es pura sensibilidad, menos "arrastrao" que el tango, sin embargo la melodía musical te transporta a un mundo de nostalgia de lo que fue o incluso de nostalgia de lo que está sucediendo...y luego permanecerá en la memoria..El fado es una canción que sale del alma...y eso tiene en común con el tango...Y luego el portugués, el idioma, tiene ese "no se qué" que te llega dentro...y más cantado...

Alicia dijo...

Emilio, gracias por invitarme al salón de tu casa. Te diré que me encontraba muy cómoda en la banqueta de la cocina. Cuando la compañía te da buena conversación, se pasa rápidamente el tiempo y da lo mismo dónde estés, lo que importa es con quién o con quienes-siempre estás rodeado de buena gente-compartes sensaciones.

Manuel, gracias de nuevo por este momento arrabalero. Me gusta la música que pinchas. La escucho toda.Ya te dije que me gustan muchas cosas que también te gustan a ti.

El tango me hace estremecer, según va sonando me va llevando de tal manera que si cierro los ojos me siento transportada a la radio de marca Marconi que había en nuestra casa y recuerdo a mi madre cantando a dúo con Carlos Gardel. Años más tarde, sonarían en el primer tocadiscos que le compraron a mi hermano mayor. Fue de posteriormente cuando me interesé por los mensajes, son pura poesía desgarrada. En sus letras se transpira el dolor del amor y los sentimientos de un pueblo. El tango se lleva en el alma, y siempre al escuchar alguno o verlo bailar se siente melancolia infinita. Además no olvidemos que la visión de un tango bien bailado transmite una estilizada imagen de una gran carga sexual. El baile comienza con la mirada, luego continúa en los brazos y por último se desplaza por todo el cuerpo hasta la punta del pié. En Cuba se decía que al que no le gustaba el tango no podía amar a nadie

No lo sé bailar con estilo pero si en alguna fiesta suena alguno, seguro que estoy bailándolo. Tengo como asignatura pendiente aprender a bailarlo bien en alguna academia, pero el trabajo a relevos de mi pareja de baile lo ha impedido hasta ahora.

Gracias por estos momentos.
Un abrazo.

Emilio dijo...

Y nuestra asignatura pendiente es... llegar a tu nivel... en tantos aspectos, Alicia...Yo, con gusto, te cedo el salón, el balcón y lo que necesites...a la espera de que tengas tu propia página. Ya es hora de que tú y Mari Carmen paséis a formar parte, formalmente, de Escritores en Red. Ya estáis, por supuesto. Pero creo que nos hariais felices compartiendo no sólo las almenas, sino todo el castillo. Y ahì seguimos, rastreando el mundo del mejor modo posible: intentando sobrevolarlo.
Y, en la parte que me toca, gracias, profundas, a ti. Has sido fundamental, eres fundamental, en la dinámica de Escritores en Red ultimamente. ¿Ves como nada exluye nada?. Se puede pisar la nieve y tocar el cielo. O tocar la nieve y pisar el cielo.
Besos, gran dinamizadora y escritora.

Javier dijo...

Emilio, ¡Qué listo eres!¡Cómo sabes que a una llamada del tango acudiríamos todos! Música,letra, baile, pasión... No se puede pedir más.
Un abrazo

Pd.- ¿Para cuándo piensas componer un tango? Sé de tus dotes de poeta...¿y de músico?

Emilio dijo...

Javier...tú si que eres listo...tocas siempre el instrumento adecuado, ja, ja...y la melodía necesaria. Esta orquesta funciona porque los músicos son buenos...y nuestro director, además de mover bien la batuta - un poco a su aire a veces, pero siempre sabiendo como llenar el auditorio y recibiendo el calor del público - no descansa. Además, y nunca mejor dicho, ha sido y es cocinero antes que fraile, je, je.
Ahora, ya sabes, va a decorar tambien el escenario, una manita de pintura...sorpresa, ¿no?.
Tu sigue poniendo partituras encima de la mesa, ofreciendo alguno de tus magnificos sólos de vez en cuando...y, no se, yo creo que he hecho, ya lo sabes, algunas letras y discos grabados...pero para un tango...están Gardel, Santos Discépolo...que siguen vivos, no lo dudes. Por lo menos Gardel, que se pasea por la Blogsfera como Pedro por su casa.
Un abrazo.

Nanny Ogg dijo...

Paso por tu blog para agradecer tus palabras en el mío. Gracias por ser autor de la frase que me sirvió de inspiración: la idea me pareció demasiado tentadora como para dejarla en el aire. Y gracias por nominarme "autora" y "escritora" a mí, que me declaro simple cuentacuentos y pequeña escribidora.

Y, ya que estamos, gracias por este magnífico blog que apenas comienzo a conocer y que ya me ha enredado en algunas de sus frases :)


Saludos

Emilio dijo...

Pues eso, querida Nanny Ogg (me encantan tus juegos de nombres, que, como habrás visto también fomento)...enredarnos mutuamente y pararnos en el camino, detenernos en las estancias y las palabras que contienen nuestro interior, es lo que permite que el viaje hacia Itaca sea el mismo viaje. Invito a mis compañeros a que visiten tu blog. Es un paseo por las nubes y la materia de la que decia Shakespeare está el Hombre (both women and men) hecho: los sueños.

Emilio dijo...

Queridos amigos/as compañeros/as y visitantes...Mañana empiezo siete días infernales de trabajo y actividades...que espero finalicen el próximo domingo...no el trabajo, que seguirá, claro, pero si el "cuello de botella" que voy a tener. Durante estos días pasados os he escrito con fluidez y cariño. Disculpad si me quedo un poco más en silencio durante la próxima semana. Claro que, bien pensado, igual lo agradeceís, je, je...
Un abrazo a todos.

Manuel dijo...

Bueno...!!!. Así que yo cantando tangos por esas fiestas de Dios y vosotros escribiéndolos!.

Emilio, no me tardes en volver, ¿eh?. Aunque espero que siempre encuentres un pequeño hueco para decir "sigo vivo".

Un abrazo.