miércoles, 16 de septiembre de 2009

POR QUÉ ESCRIBO EN ESTA PAGINA

No me gusta compartir la realidad, sólo la irrealidad. Por eso escribo y cedo la palabra en este blog. Por eso camino con facilidad por el mundo de los sueños. Todo lo que me rodea es irreal, aunque sea concreto. No imaginario, sino irreal. Porque todo está teñido de la percepción de los deseos, de un modo de mirar, de ver. Personas, objetos…todo lo que forma parte de los entornos que otros dicen que es el mismo y que para mi es un espacio personal. Cuando lo comparto necesito que él que lo hace conmigo sea capaz de salir de lo que los demás llaman realidad, a través de la palabra, el gesto o el silencio, que es un gesto también.
A veces compro pan, leche, trabajo en lo necesario, consigo un mínimo de dinero, cobro, pago, me alimento…(a deshoras bien es cierto) …monto en una pequeña moto sin pretensiones, que es una cabalgadura para que el tiempo no me aplaste y ella pueda llevarme en pequeños vuelos circulares dentro de la ciudad… o cojo el coche y pongo música para convertirlo en un habitáculo que me haga sentir el espacio, su pequeño interior, en un lugar personal donde, físicamente sólo caben aquellos que de verdad me acompañan. ¿Me acompañan? ¿ Quiénes me acompañan?...Sólo los que son capaces de dar un salto en el vacío y escapar a la inmensidad del universo buscando un ápice de libertad. Los que intentan huir de las sendas predeterminadas, de las ideas y de los conceptos imperantes, de las falsas verdades. Yo me muevo atravesando puertas. No, no estoy loco, lo que los demás llaman loco. O si, en parte. Pues esas puertas no son perceptibles. Mi puerta – una y varias - pasa de un mundo de explicaciones y de obligaciones a un mundo de implicaciones. Esa puerta me cuesta poco trabajo abrirla en mi mente y demasiado a veces en la realidad. Que también la habito, ciertamente. Es la que me permite abandonarla, la que me da de comer, la que me suministra la electricidad gracias a la cual transcribo los sueños. Y los guardo. Y los conservo. Mi mente tiene sólo buena memoria visual. Por eso necesito escribir. Para fijar los instantes. Para retener las emociones y los pensamientos. Por eso mis habitaciones interiores están en perfecto orden, aunque casi nadie lo entienda. Y las exteriores mantienen una apariencia de colores y formas mágicas, sin yo saberlo, e intentan parecerse a una nave que viaja más allá de los límites de sus paredes, más allá de los confines determinados por la sociedad. Esa es la cuestión, la sociedad y sus modos, los conceptos que conlleva la vida, la organización decidida y dispuesta por siglos de necesaria supervivencia colectiva. Y ahí me llevo mal con ella, aunque la necesite. Porque entra en conflicto con mi libertad, no sólo de pensar, sino de ser. Y, sin embargo, es esa misma sociedad, bendita sea, la que viene en mi auxilio cada día. La misma que, a través de los otros, me ofrece la posibilidad de escapar, pero también de vivir. Ella crea los marcos de mis actos, las figuras determinantes de mis recuerdos. Ella, el objeto de mi rechazo y, al mismo tiempo, el objeto de mi pasión. Amo la vida, aunque me parezca terrible. Amo, o lo acepto, el dolor que me produce la ruptura de los sueños, porque amo la gloria que produce también su existencia. Esa guerra dialéctica de la asunción de lo que pasa, de lo que es, está en la esencia de mi integridad, en la esencia de mi escritura. Escritura, si escritura. El instrumento “ aprehendido” que me hace renacer, que me permite que pueda trasladar a los más cercanos lo que, de otro modo, sería incomprensible. Ella me permite no estar destruido, ni destruir a los que quiero. En un escrito se puede decir lo mismo que en una mirada, pero de forma más extensa, más puntual, no siempre encontrándonos en presencia física, en presencia real. En la escritura conozco y me reconozco en los que son como yo, que son varios, que son muchos, pues no soy único. Es la inteligencia emocional el barco que quiero compartir. “Es mi barco mi tesoro, es mi dios la libertad, mi voz la fuerza y el viento, mi única patria la mar…” decía uno de mis amigos, José de Espronceda, en esa canción sin música pero llena de ella, que todos los que estudiamos literatura en castellano, conocemos y algunos amamos especialmente: la Canción del pirata.
Yo he pretendido ser un pirata. De pequeño, como un juego inocente, después como una actitud. Un pirata que no quiere robar nada a nadie, sólo navegar sin compromisos obligados y con una tripulación que entienda los pequeños aislamientos en el puente de “su” mando interior y que elijan un rumbo parecido… me da miedo decir el mismo.

Elección, esa es la palabra, aledaño imposible siempre, trinchera de la libertad. Elección de camino, compartimento de actitudes, respeto de la individualidad, selección de cuaderno de bitácoras. Por eso estoy en esta página. No es una ventana concreta. Es mi modo mismo de andar, mi modo de mirar.

30 comentarios:

Emilio dijo...

Esta introducción, una pequeña declaración de principios, forma parte del libro Diario Sublunar, un diario novelado donde lo personal ocupa muy pocas páginas, quizás esta primera y alguna reflexión más, y que es un ensayo novelado que empecé a escribir hace dos años y culminarà cuando piense que tiene la suficiente longitud o tengo poco más que decir. Actualmente llevo unas doscientas páginas seleccionadas y hace unos meses decidí empezar a publicar alguna de ellas, tanto en mi espacio personal de la Blogsfera, como en nuestra revista Tirano Banderas. Y lo seguiré haciendo de vez en cuando. Espero que no os canse.

Santiago Solano dijo...

Estimado Emilio.

Me recuerdan estas palabra tuyas una escena de El Gladiador, esa película de Ridley Scott que yo he visto como diez o doce veces.
La escena es entre el personaje central, cuando es general de la legiones romanas, y su ayudante de campo.

El Gladiador le pregunta a su ayudante si es feliz con su trabajo. El ayudante le responde que la mayoría del tiempo hace lo que debe, y que algunas veces lo que quiere.

Yo creo que todos nosotros, los que somos ayudantes, sombras de los que son, vivimos exactamente esa circunstancia. Veo que tú también.

Un abrazo.

Emilio dijo...

Esa maravillosa película de Ridley Scott, que, aunque aparentemente no tenga nada que ver con otra suya, otra obra maestra, Blade Runner, cuya escena final del replicante, interpretado por Rutger Hauer, diciendo adiós a la vida ("He visto cosas que vosotros no podríais imaginar...naves espaciales quemándose con el aire a las puertas de Orión, la Luz interior de la música de Tanhauser, las palabras perdidas de la sabiduria soñada en el corazón del tiempo...Todas esas cosas se perderán...como lágrimas en la lluvia") si lo tiene, pues en ambas se encuentran la rebeldía, el amor, y la fuerza de los personajes heridos por la vida, que luchan por permanecer en ella y con ella. Sí, también Gladiator me impactó y la he visto varias veces. Para sentirla, pensarla, hacerla "nuestra". Gracias, Santiago. Qué bueno es a veces saberse cerca. La soledad interior se deshace. Y, entonces, casi todo lo que nada importa, importa mucho. Por eso estamos aquí.

Anónimo dijo...

Añado un texto colocado en el blog personal de Santiago Solano (ver su última entrada con linea referencial y su post "Paikan" en desde La Calle de la Paz) a propósito de una nueva interaccion creada entre nuestros escritos, dos películas ("Gladiator y Blade Runner) los personajes de las mismas, el director´, Ridley Scott, y los pensamientos de cada uno de nosotros en distintos sitios. Parece complicado pero no lo es. Es mezcla, es fusión. Y no todo tiene que guardar un orden o una explicación lógica. A veces si, y a veces no.
Ahí va el comentario:
“Estoy aquí, al borde mismo de la agonía..” finaliza en su relato Santiago. Pues bién, cuando el replicante rebelde en Blade Runner, da la mano al borde del abismo y salva al policía que le persigue por querer escapar de su destino, por intentar vivir, y le hace ver que tiene sentimientos, que no quiere ser una simple máquina sin libertad, que su inteligencia artificial tiene corazón, que ama el universo del que tiene que marcharse, tiene una sensación parecida y la metáfora de las relaciones Hombre-Vida alcanza la culminación, toda la culminación que una obra de arte ( en este caso, imagen y sonido en movimiento, reflejo, cine) puede alcanzar. Tomo pues el escrito de nuestro compañero porque en él se refleja lo que quiero decir, que no es más que lo que sentimos a veces.
“Lágrimas en la lluvia”, la escena del film, es "la pura nostalgia de lo imposible". Como las palabras que conforman la primera frase de este comentario transcrito y también ésta última. Como nuestras palabras exteriores y las que se quedan dentro, en la dolorosa cámara del silencio.

Port

Nota: Las frases entrecomilladas pertenecen a Santiago Solano, salvo "Lagrimas en la lluvia" que nos pertenece a todos.

Alicia dijo...

Emilio, primeramente decirte que me encanta cómo eres capaz de desnudarte completamente de sentimientos y sensaciones y además sin ninguna verguenza ya qué a la vez te vas vistiendo con palabras que según van fluyendo de tu texto te van envolviendo a modo de protección.
Te confiesas, pero no te justificas, lo argumentas. Supongo que intentas que se entienda cómo actúas. Sin embargo no se puede entender a no ser que se sienta parecido… también me da miedo decir lo mismo.
Creo que en algún viaje tuyo me enrolaré como grumete, sin compromisos, dispuesta a aprender el oficio que tan bien dominas.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Querido Emilio: No estás solo, ni en el coche, mientras escuchas música, ni en ninguna otra parte que no sea tu soledad buscada. Somos muchos los que te acompañamos y vemos el mundo con tu misma mirada: la de la palabra y el sentimiento; los que llevamos nuestro equipaje repleto de sueños, tal vez porque no soportamos la cruda realidad en la que vivimos inmersos.
Unos miramos con los ojos del alma esperando una respuesta recíproca, mientras que otros generan poder, desigualdad social, guerras...

"Amo o lo acepto, el dolor que me produce la ruptura de los sueños. Porque amo la gloria que produce su existencia.

Después de leer esta frase, decir que es un placer leerte no es una fantasía, aunque sí como un sueño hecho realidad.

Besitos.

Mila

Mari Carmen dijo...

“Navega, velero mío,
sin temor, que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.”

Porqué escribo en esta página...escribo aquí porque he encontrado un marco incomparable donde disfrutar de la literatura, de los sueños...porque he encontrado en ti un buen amigo.
No nos cansarás con entradas como esta, no dejes de hacerlo...encuentro en tus palabras lo poco que te conozco y lo mucho que te intuyo...y lentamente, nos vamos conociendo.
Es curioso cuando dices que necesitas escribir para fijar los instantes, eso es lo que siento yo. Lo poco que he escrito, se ha convertido en un álbum de instantes, sentimientos, sueños, anhelos y recuerdos.
Por mi trabajo, estoy en contacto con muchas personas en situaciones muy delicadas. De entre ellos siento predilección por los ancianos. Son felices con que les dediques una sonrisa y les escuches. Lo primero que escribí, es un pequeño relato creado con retazos de las historias que me contaban. Cuando lo leo, es como un álbum de fotos...allí me encuentro con ellos.
Un abrazo.

Alejandro dijo...

¿Que por qué escribes en esta página? Porque es la siguiente de tu diario y porque estás en tu casa, donde tienes pagada la luz y el café caliente, porque estás con los tuyos, con lo que quieres y te quieren, con los que siguen -seguimos- tu rumbo para llegar, quizá, donde no queremos o donde tanta veces anhelamos. ¿Quién sabe? Y no digo más. Tú lo dices todo muy bien.

Un abrazo.

Alex

Emilio dijo...

Y recién llegado a casa, lo primero es lo primero. Y lo primero sois vosotros...Haré como Javier: vayamos por partes. Así que este primer comentario es a todos, e, inmediatamente, os iré diciendo algo más a cada uno. Porque, aunque se que nos acompañamos, estemos donde estemos, unas palabritas en directo, cara a cara, siempre vienen bien. Ahora aviso a Port para que él, que estará más descansado, hable con nosotros.
Gracias por estar ahí.

Anónimo dijo...

Vestirse con palabras...¿se puede uno vestir de mejor forma? Eso si, con palabras elegidas, con palabras nacidas del pensamiento y que afloren desde dentro. Ese es nuestro modo de conversar en este blog, escribiendo. Y uno se desnuda pero, al mismo tiempo, trata de resguardar algo del misterio. A veces dejamos el alma más a la intemperie de lo aconsejado por la sociedad...pero el aire libre le viene siempre bien a cualquier espiritu.
Que no te de miedo ser tú. Porque ese tú, Alicia, es de un gran valor. Y siempre se convierte en nosotros. Eso lo haces como nadie. Navegando en tu compañía, seguro que el barco nunca pierde el rumbo.
Y llega al mejor puerto.



Port

Anónimo dijo...

Bueno Mila...ultimamente siempre al lado de Alicia, je, je...como sois dos personas maravillosas seguro que ya os teneís un gran afecto. La complicidad de miras ( y de miradas...) ya existe. No tuve que hacer de puente, lo tendisteís solas. Tú lo has hecho siempre conmigo. Se de tu cariño. Y sabes que es correspondido. El elegir con quien andas los caminos es casual y al mismo tiempo no lo es. En nuestro caso nos unió la Literatura y nos mantiene la amistad. Profunda, sincera. Gracias por subrayar un párrafo de mi "confesión". Así, aislado, y asumido por ti, tiene más valor.
Gracias, Milita. Eres de lo mejor que conozco. Y a lo que llamamos cruda realidad, con ratos como estos - y escritos como el tuyo del otro día - ya la pueden ir dando, ¿verdad?. La vida es muy amplia. No hace falta que seamos muchos, sino que seamos. Una vez por ti, y otra por mí...que dicen que es la amistad.

Port

Anónimo dijo...

Y a ti, pequeña vasquita, ¿què te digo después de tu precioso comentario?. Esa continuación de la canción del pirata entraña mucho apoyo, y todo lo que dices, a pesar del poco tiempo que hace que nos conocemos - esto es conocerse, ¿no? - me llega muy dentro. Lo que dices de tu trabajo con gente mayor y que sufre hace que aún tenga más valor el empuje que le pones a tu literatura, a tu modo de andar. El otro día, en un comentario en otro blog, dije que eras una auténtica guerrillera. De las que saben que una mano sin un corazón que la alimente no tira de nada, ni de nadie. Sí, esto también es un album de fotos. Querida Mari Carmen, que el tiempo lo incremente y nos haga compartirlo aún más.

Anónimo dijo...

Con las emociones uno se olvida hasta de firmar. Como ya sabeís lo que pienso de los anónimos sin firma...pues eso, la pongo doble en el anterior. Y aprovecho para enviaros un beso a las tres, en este caso, que habeís escrito tan unidas y tan seguidas.

Port/Emilio

Anónimo dijo...

Alex, Alex...ya vas entrando en calor. Te puse un mail porque me tenías precupado. Para las que todavía no le conozcaís, Alejandro es uno de los grandes escritores de este blog, y, además, tan buen escritor como persona. Ahora hablo a Alicia y Mari Carmen, que acaban de entrar (yo así lo considero) en Escritores en Red. A Mila, a tu amiga Mila, poco hay que decirle de ti. Te conoce bien y te quiere igual de bien. Casi os conocí a la vez, hace ya algún tiempo. Y, si esta es mi casa, con más razón es la tuya. Porque siempre has creído en el proyecto, porque nunca le faltó tu aliento. Ni a mi. Gracias, Alejandro. Y, esos probemillas de salud, con la energía que te enviamos todos, seguro que pronto pasan. Aunque tu siempre te preocupas de los demás antes que de ti mismo. He conocido poca, muy poca gente como tú. Por eso siempre me tendrás a tu lado. Cuando lo necesites. Y en lo que yo pueda.

Emilio/ Port

Manuel dijo...

Emilio, recuérdame que te pregunte en donde conseguir ese libro tuyo, ¿eh?. Creo que puede ser un buen libro de "mesilla de noche" durante bastante tiempo. Tu ya sabes que ese tipo de libros los suelo abrir a partir de las 5 de la madrugada...

Solo quería comentarte una cosa de esto que tan bien has expresado. Para mi, la trampa es llegar a pensar que el marco que este mundo me ofrece "ya me vale"... "ya está bien"... Y como no me gusta, como no me convence, como, pese a tener que pagar como tu los recibos correspondientes para sobrevivir, me siento con capacidad suficiente para NO QUERER, NO GUSTAR DE, MORDER LA MANO DE QUIEN ME DA DE COMER, digo un NO a ese marco.

No me gusta, no lo quiero. Vivo con cierta gallardía el mundo de las luces. Y mi vida, mi auténtica vida, cominza cuando se apaga la última de ellas.

Ahi estamos, Port, amigo que ya vas siendo del alma...

Nelken Rot dijo...

Gracias Port por dejarnos arribar al salón de tu casa, por ofrecernos un amplio sitio en tu sofá, por ser Capitán pirata y abrirnos a las puertas de la realidad imaginada; tus palabras son imágenes que abren y traspasan puertas.

Miro al mar serena, con una mochila llena de puertas que he ido cerrando,(caminos paralelos I suppose). Las voy a dejar todas aquí en cada piedra de la orilla, un portazo abandonado, plafff.

A mi vuelta, llegaré dispuesta a atravesar puertas. Capitán intuición, descubriremos nuevos caminos, poco importa la propiedad de la dirección, será la acertada, porque, si somos sabios, será compartida. ;-D

Emilio dijo...

Abrir los libros de la vida sin horas, Manuel...los libros escritos y los no escritos, los que contienen palabras y los que siguen los gestos...Esa vida que nos fue negada por decreto-ley de la Naturaleza, tan sabia y tan cruel, que nos pone, incluso, caducidad a la existencia...Mientras, tu rebelión siempre será la mía, la nuestra, de los que compartimos este blog y otras estancias, al menos. Y en la actitud mantendremos el fuego.

Emilio dijo...

Algunos buscamos a Itaca imaginariamente, aunque no por ello menos vitalmente, otros, como tú, Nelken, andan de viaje por el Mar Egeo y casi pueden tocar el símbolo, que ahora es menos en la orografía que en el mundo del Mito. Ese Ulises derrotado siempre sale victorioso porque en la búsqueda está el sentido del encuentro. Seguramente le pasó lo mismo a Saint Exupery cuando descubrió que no encontraría nunca el sentido de la vida volando en su avión. Y escribió El Principito. Y así nos ayudó, como tantos otros, a reflexionar sobre ella. Que es un modo de saber que todo no es inútil. Al menos mientras vivimos.

Alejandro dijo...

Querido Emilio:

No tengo más remedio -confieso que me encanta no tenerlo- que contestar a tu respuesta. Me pones demasiado bien y me maquillas muy guapo visto desde distintos perfiles. Hablas así de mí porque todavía no has visto cómo me pongo cuando alguien intenta quitarme la cartera. Pero tú ¿que vas a saber de esas cosas de truhanes? No, tú regalas cuanto tienes, y lo que más te gusta obsequiar son palabras; chatetas, camisas, abrigos de palabras, para que no nos olvidemos del pasado definitivamente... Gabardinas de palabras: Tú mismo lo dices: "Porque, y este es el gran secreto/ de los que llevan gabardinas en Otoño,/ todas las gabardinas son retazos/ de un pasado del que no queremos/ marcharnos definitivamente.

Ese es tu capital con el que, gracias a tu generosidad nos haces a todos un poco más ricos cada día. Gracias.
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Como llevo unos días muy desordenado, leyendo aquí, allá y vuelta a empezar, me viene ahora al recuerdo un comentario que has hecho, no sé donde, sobre la interacción y Carlos Gardel. No quiero ser pedante, pero me dí cuenta que también te gutan los tangos. Fue Carlos Gardel, precisamente, quien cantó "La Cumparsita" para poner banda sonora a la Película "Luces de Buenos Aires". La Cumparsita es creación original del compositor uruguayo Gerardo Hernán Matos Rodriguez (Montevideo: 1897 : 1948). La Cumparsita gozó de ser "Himno de todos los tangos". Sin permiso de su autor, varios intérpretes pusieron letra a la pieza y hasta la cambiaron de nombre: "Si tu supieras". Eso creo un serie larga de juicios y controversias.

VA POR TÍ, POR TODOS.

Si supieras que aún dentro de mi alma/ Conservo aquel cariño que tuve para ti/ Quien sabe si supieras/ Que nunca te he olvidado/
Volviendo a tu pasado/
Te acordarás de mí.

Un abrazo.

Alex

Emilio dijo...

¿Veís quien es Alex, no?. Y si os falta algo por saber...id, de nuevo, a su blog, ahora que ha regresado. Ya sabes, Alejandro, que me suelo extender cuando algo me gusta...no quisiera hacerlo mucho...!pero si encima traes a mi blog un fragmento de un poema de mi libro Tomo Secreto!. Realmente, y os lo digo con absoluta sinceridad, si no fuera por este sentido del compañerismo que nace en cada uno de los rincones de la blogsfera este intento no tendría el mismo valor. La literatura sin emoción, sin solidaridad, sin compartir el conocimiento, no es más que un adorno, como decía Celaya y bien nos recordó Alicia. Para que las palabras alcancen todo su sentido tienen que dejar huella en el otro, no sólo ser un bonito espejo, vano al fin y al cabo, para nosotros mismos. Tu sabes lo que es la buena andadura. Hay que entrar en tu literatura, en el fondo de ella. Y así uno entra en ti. Querido Alex, gracias, por todo, una vez más.

Anónimo dijo...

Y gracias por volver a "revivir" el tema del tango...aunque sus letras y músicas siempre están vivas y el olvido no puede con ellas. Bienvenido a ese espacio mágico de los amigos de Gardel y Santos Discépolo. Y una parte de letra más que añadir al archivo general que ya vamos guardando.

Port

Alejandro dijo...

Ya me has puesto "colorao". Y cuando me pasa eso tengo que tomarme la pastilla azul, y luego leer algo en el libro de los sueños, ese que todos tenemo en la mesilla de noche, que leemos cuando no dormimos y queremos seguir despiertos.

Leo en mi joya preferida esta perla:

"Pasodobles bailados por niños de gris/ que parecen no haber nacido para la vida".

Mientras voy y vengo me asomo a la ventana. Llueve. Los árboles empiezan a ponrse la capucha verde; los niños, mojándose, juegan con una pelota ámbar. Por lo que veo en los cristales me he curado del sonrojo, pero no del todo.

Abrazos.

Alex

Anónimo dijo...

Alex, ¿no intentarás ir poniendo poco a poco todas las frases y poemas de Tomo Secreto en los comentarios? je, je...eres increíble...que habré hecho yo para merecer estos amigos...en fin, ahora el que se tapa la cara soy yo...Este "coment" es cortito...Gracias, Alejandro, otra vez...

Port

Alejandro dijo...

Perdón. Tengo que cumplir con un requisito indispensable. Las citas entrecomilladas de mis dos comentarios anteriores:

("Porque, y este es el gran secreto/ de los que llevan gabardinas en Otoño,/ todas las gabardinas son retazos/ de un pasado del que no queremos/ marcharnos definitivamente.
y...
"Pasodobles bailados por niños de gris/ que parecen no haber nacido para la vida".)

Son de..., ahora cojo el libro, a ver. Copio:

TOMO SECRETO, de un tal Emilio Porta. Editado por Sial/Fugger Poesía. El autor me suena, y no sé de qué.

¡Ah! Claro. Ya sé, es Emilio, nuestro Emilio, Emilio Porta. Hay que ver como le dejan a uno las pastillas azules.

Bueno gracias, y perdón. Espero no estorbar más. Si lo he hecho ahora es porque hay que ser honesto y no ocultar las fuentes de que nos servimos, aunque la fuente sea Wikipedia o la Británica, da igual.

Alex

Anónimo dijo...

!No tienes arreglo! je, je...
Vale, pues muy bien. Busquen Uds. en la Casa del Libro, en cualquiera de ellas en toda España, el libro Leña y Papel, colección de relatos editado por Sial Narrativa y cuyo autor es Alejandro Perez Garcia.
No tiene desperdicio.

Port

Seguramente estará en otras librerías pero allí lo encontrarán seguro. Y si no estuviera en alguna, siempre pueden pedirlo. Ah, y perdonen. Estoy seguro que él no buscaba nada de esto. Es, simplemente, justicia distributiva.

Carmen Silva dijo...

Ahora no tengo tiempo pero me gustar'ia comentar contigo esta p'agina. De momento te dir'e que me gusta y que es la sensaci'on que toda persona libre desea vivir. Un abrazo Carmen

Carmen Silva dijo...

Querido Emilio como te gusta que te responda con literatura te envio a tu correo otro relato que viene a cuento con tu p'agina Carmen

Emilio dijo...

Querida Carmen: ya te he contestado al correo y tu magnífico poema. Gracias por tu comentario que dice tanto en pocas palabras. Luego está la realidad y el deseo, que diría Cernuda. Se que te vas de viaje. Hablamos cuando vuelvas. Cuídate. Un beso.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

En ¿nuestra? vida lo importante no es lo que acontece sino la reacción a los acontecimientos.
El dejar de recopilar heridas, cerrarlas e intentar no vivir como un ave herida incapaz de izar vuelo, por mucho que se nos lastimen las alas. Esta bella, delicada, inteligente, sensible y filosófica presentación que dejas en la puerta de tu espacio literario nos muestra como crecer de verdad y refleja como tú lo has hecho a lo largo de tu existencia. Se crece construyendo con tejas nuevas y deshechando las que destruyeron la azotea. Se crece en libertad sujenando los sueños. Porque los momentos, como bien sabes, son eternos. Toda una vida por pequeños destellos mágicos a toda una vida de pirata atrapado en el mismo barco.
Tu filosofía es el arte de vivir conforme a la propiedad que tienes sobre tus verdaderos principios. Principios que nos dejas abiertos y no ocultos en silencios.
Todo lo contrario, los exteriorizas desde la profundidad de tu interioridad humana. Aunque cubiertos, sí, contradictoriamente cubiertos por varias capas: una el olvido, otra, la salvedad de tu libertad.
Espacio absolutamente inescrutable que, ni tal vez tú mismo llegues a cubrir con la totalidad de la consciencia, consciente o no de ello. ¿Seremos capaces realmente de llegar al fondo de nuestra alma? Creo que es imposible porque somos un enigma tan poderoso que, en ocasiones, la vida nos presenta cosas que desconocíamos y creíamos que no existían. Sí, la vida da penas y regalos fortuitos que de repente nos cambia el rumbo que habíamos prefijado. Por mucho que te aferres al timón del barco, hasta la brújula desobedece y salta de su bitácora por cambiar la ruta.
He leído dos libros tuyos: Tomo secreto y Diario despertar. Son excelentes, me asombra y admiro tu dominio conceptual y la enorme inteligencia con que escribes en ambos, pero son absolutamente distintos. Habitan muchos Emilios en tí, como muchas mujeres en mi. Pero te lo digo porque eres anormal. Eres superior eres un genio que aporta mucho a quienes tenemos la suerte de haber compartido contigo un mero texto. Yo he compartido más...dos libros.
Querido Emilio, aprovecho para decirte que tu amigo Alejandro me parece que también es excepcional, no le conozco ni leído, pero tomaré nota de su libro a la vista de los comentarios que he podido apreciar.

Te agradezco que escribas,
Y te felicito.
Con mi más sincera admiración,

Cris.

Emilio dijo...

Aunque no ha sido mi mejor día (desde una avería en medio de la noche despuès de terminar una reuniòn de jurado de Teatro, hasta mil incidentes inesperados ) ver que te asomas a la ventana de mi blog, Cris, y me dejas este profundo comentario, viniendo, además de una escritora de tu sensibilidad e inteligencia, reconforta. Este es un camino extraño y complejo, el de escribir, el de comunicarse o comunicar a otros lo que escribes. Es bonito ver que otros escritores - sobre todo personas con una obra tan original y especial como la tuya, una Poesia, con ecos de Blake, a veces, o del mismo Wordsworth, ese gran poeta romántico inglés en una de cuyas frases se basó el director Elia Kazán para realizar su película "Esplendor en la Hierba" ( Nunca olvidaremos los dias del esplendor en la yerba y la gloria en la flores...) bueno pues, como te decía, tu Poesía, sobre todo lo último que conozco, es una sorpresa continua, por su profundidad, su ritmo, su capacidad de contraste y lenguaje, y su abrupta ruptura con el paisaje poètico del sentimiento fàcil y la sensación simplemente bella y edulcorada. Tu escritura tiene fuerza y hay algo que la hace digna de estudio. El tiempo jugará a tu favor, estoy seguro. Mientras te agradezco tu reconocimiento a mi obra, y, supongo, que los que no te conozcan y lean tu texto veràn tambien un pensamiento que viaja mucho más allá de la superficie. Yo no soy tanto como crees, sólo tengo algunos buenos amigos con los que estoy en este blog en el que tratamos de no quedarnos aislados. Esto es una declaraciòn de principios, pero tambièn es una declaración de intenciones respecto a un proyecto que iníció, en primer lugar, Santiago Solano y al que nos hemos ido uniendo una serie de escritores y escritoras que tienen estilos muy diferentes pero algo importante en común: valoran la amistad y los intentos de los otros. Hay, hoy día, seis millones de blogs en el mundo. En muchos la gente simplemente escribe como es. En otros intentamos ir más alla de nosotros mismos. Pero lo mas importante de todo ni siquiera es escribir. Es ser.
Tu escrito es una buena muestra de que, detràs de las palabras, hay una inteligencia y una sensibilidad únicas. Espero que, además, la vida las llene de armonìa. Tu camino puede estar lleno de belleza y de asombro. Fíjate, aunque no lo parezca, cada día quiero ser menos y que los que merecen la pena, sean más.
Un beso, Cristina.