sábado, 31 de octubre de 2009

EN EL FINAL DE BLADE RUNNER

Perdidos en el espacio infinito
de las estrellas y los meteoritos,
viajando entre la nebulosa clara y oscura de los sentimientos
se encuentra el mundo por llegar,
el mundo de las preguntas todavía sin respuesta,
en el que seres que viajan en nuestra imaginación se unen a nosotros
para acompañarnos en el descubrimiento.
En una imaginaria nave de cobalto he llegado a un planeta gemelo de la Vida. He hablado con Lone Rider y me ha contado que sus días se acaban, pero que aún vivirá en el recuerdo.
Allí estaba también Ella, mi pequeña androide, mirando en el silencio y esperando la decisión del Cielo.
Ella, callada y detenida, bajó los párpados ante el destino.
Luego, se quedó prendida en un presentimiento: los sueños sólo andan despacio por las calles de la mente, pero se deshacen con la realidad. Tomé su mano para compartir el presente, ya que el porvenir no existía, y Ella, a pesar de su corazón fabricado de recuerdos, hizo desaparecer el frío de mi existencia.
Una canción celta empujó de nuevo la nave hacia el Universo. Y Lone Rider y Ella, se quedaron en aquél planeta, lejos para siempre.

42 comentarios:

Emilio dijo...

Desde hace años el cine ha sido uno de los elementos fundamentales en mi vida. Me ha hecho sumergirme en la doble realidad que vivimos, la de los actos y la de los pensamientos. Blade Runner fue una película mítica. Un comentario en el blog de Enrique me ha hecho recordarla, cosa no dificil, pues la tengo siempre presente. Este texto fue escrito hace tiempo y tiene una referencia a su entorno y a sus personajes, aunque se sale del argumento pues incorpora cosas mías. Curiosamente, esta noche, lo he encontrado entre mis papeles. Y me ha parecido tan cercano que lo he colocado en mi blog.

Port

Alicia dijo...

Emilio, comparto afición contigo.
Para mi el otoño y el invierno son dos estaciones que van intimamente unidos al cine.

Acabamos de venir de visionar en sesión de noche la película "El secreto de sus ojos".
Se cuenta las vidas entrelazadas de varios seres en Argentina a lo largo de los últimos 25 años. El protagonista principal, Benjamín Espósito- interpretado por el actor Ricardo Darín-en su tiempo libre tras jubilarse, decide comenzar una doble aventura: escribir una novela basada en unos hechos reales y a la vez sumergirse en ese pasado de frustraciones personales y profesionales.

Los protagonistas se enfrentarán a numerosas problemas. Expósito se enfrentará a la soledad de su madurez y a las equivocaciones del pasado. La búsqueda inacabada en su día le obliga a plantearse muchas cosas, entre otras su propia vida, su presente y el amor que no pudo llegar a alcanzar, aún teniéndolo delante de sus ojos durante tanto tiempo.

En definitiva, una película que obliga a reflexionar sobre el verdadero valor de las cosas que nos rodean: el amor, la amistad, la ética en el trabajo, la palabra dada a otra persona. Y sobre todo, el no dejar escapar las oportunidades que se presentan en la vida.

Un abrazo

Anónimo dijo...

ACLARACION.

1) EL SIGUIENTE COMENTARIO ESTABA COLOCADO EN “SUBCONSCIENTE” DE CUYO POST HA HABIDO QUE SUPRIMIR LOS COMENTARIOS POR RAZONES PERSONALES QUE ALGUNOS DE VOSOTROS SABEIS. DESGRACIADAMENTE HABÍA COMENTARIOS MUY INTERESANTES, PERO UN ANONIMO HIZO QUE SE ROMPIERA LA ARMONIA EXISTENTE HASTA ESE MOMENTO Y TUVIERA – LO QUE NUNCA HUBIERA DESEADO – QUE PONER UN FILTRO. APARECE AQUÍ Y AHORA ESTA EXPLICACION PARA ENTENDER LA RAZÓN POR LA QUE EN ESA ENTRADA NO HAY, DESGRACIADAMENTE, COMENTARIOS, PUES, AL SUPRIMIR UNO, SE SUPRIMEN TODOS. PONGO ESTE COMO RECUERDO A ESAS PALABRAS PERDIDAS EN LA OSCURIDAD.

Transcribo unos párrafos de la reseña de la crítica de teatro de Sofia Basalo en el estreno de la puesta en escena por parte de Miguel Narros de la obra de Luigi Pirandello "Así es, si así os parece" que se ha convertido en un clásico mundial y que tituló, de forma significativa, EL DESCONOCIDO REFLEJO DEL ESPEJO.

“Así es (si así os parece)” es una farsa filosófica en la que su autor quiso mostrar la relatividad de todo cuanto nos rodea, la de una verdad que sólo es la nuestra. Quiso mostrar los efectos de la incomunicación, del aislamiento..." "La obra nos presenta dos partes, identificadas con dos mundos. El que se corresponde con “Así es”, que podría ubicarse en la burguesía de la ciudad, y el correspondiente a “Si así os parece”, que se situaría en los nuevos vecinos que llegan a la ciudad y su entorno de trabajo y vida.."
"Ese drama o esos dramas que quieren conocerlos personajes de la obra de Pirandello... Ese drama o esos dramas que creen conocer los unos de los otros"
"El espacio escénico es muy amplio. Los espejos que rodean el escenario del teatro Valle-Inclán acentúan ese adjetivo y, al mismo tiempo, sirven al texto y a su intención. Todo, en fin, es un reflejo de la realidad que no somos capaces de ver, pues quien más quien menos, está atrapado en su propia subjetividad"
"Los personajes quieren salir de “esa urna” de paredes invisibles. La niña, adolescente, contempla lo que ocurre, el estado en el que se encuentran sus padres, los amigos de sus padres...Quizás Pirandello, o Miguel Narros en su adaptación, nos quieren decir que mientras somos niños, mientras somos jóvenes, tenemos la oportunidad de salir de ese amplio y limitado lugar, la oportunidad de escapar de los prejuicios y del poder de las verdades absolutas"
"Hay un personaje en la obra que mira el mundo con ironía y sabiduría, teóricamente un alter ego del propio autor. Un personaje que, desde la distancia, señala el absurdo de los juicios desde posiciones cerradas e ideológicas. Es el personaje más lúcido; quien cuestiona la actitud y creencias de todos"
Hasta aquí las palabras, con alguna apostilla, de Sofia Basalo.. Me ha parecido de interés transcribirlas.

Port

Emilio dijo...

2) Y ahora expongo mi posición, que coincide en gran parte con la postura de Sofia Basalo. Las palabras son un vehiculo de expresión del yo en confrontación con el otro, con el exterior, a pesar de que todo sea una mera ilusión, posiblemente, porque ahora entraríamos en el conflicto de la definición de que es la conciencia del yo. El "yo" existe... en tanto en cuanto existe "el otro". Es, por tanto, imposible esa conciencia interior, si el exterior no existiera para enfrentarnos y confrontarnos con él. Fijaos si el tema da para otra entrada, e incluso para un libro...Así que, por ese camino, ardua tarea.

Concretemos, pues, a partir de la conciencia del yo. Es esa conciencia la que viene delimitada por el marco social en que nos movemos. Desde ese punto de vista estoy de acuerdo con Alicia - que ha hecho una exposición profunda e impecable - en examinar el texto como un relato. Y lo es, según mi teoría de la "mezcla" de géneros, la no unicidad. Pero la verdad es que el texto correspondiente a esta entrada (“SUBCONSCIENTE”)...es una confesión. Una confesión subjetiva, personal, de una realidad concreta. La de un individuo que se levanta en un estado crepuscular - como dice Enrique Gracia - y escribe la sensación que siente, la traduce a los otros con el lenguaje escrito. Por eso siente la necesidad de levantarse y escribir de forma inmediata. Porque teme que lo que está en el "sub-consciente" se pierda, se vaya si no lo hace. Y esa es la clave del texto...el final. Cuando empieza a escribir, Port, en este caso, tiene los límites de "consciencia" difusos, cuando está terminando, la realidad se va imponiendo. El ordenador, la propia mecánica de la escritura, va convirtiendo su situación de libertad mental en una situación donde el "yo" relacional empieza a existir de nuevo. Tanto es así que él mismo decide, pasadas unas horas, coger ese archivo de su diario y ponerlo en la Blogsfera, porque es expresión subjetiva, pero, al escribirla, se ha convertido en Literatura. Es decir, la confesión subjetiva - como él cree que aporta una visión personal y, piensa, presuntuosamente, que no está mal escrita - la pasa a su blog y la da a conocer como hecho literario. Pero no deja de ser una confesión. Ese escrito, entonces, se independiza del autor y pasa al lector. Ahí entra la subjetividad, no sólo de lectura del mismo, sino también de conocimiento y aproximación de cada uno al autor y a la persona.

Eso es lo relativo. Eso es lo que hace que en el texto, en todo texto, haya, al menos, dos niveles. El del que lo escribe y el del que lo lee. Y, en este segundo nivel, cualquier opinión es válida.

(Esto ha sido una pequeña "cuña" en este entrada, pero no quería que se perdiera y he decidido "reeditarla" aquí).

Un saludo.

Anónimo dijo...

También os ruego que, dado que es un tema ya pasado, no se vuelva a tocar el asunto, ni siquiera como apoyo amistoso. Si hubiera algún nuevo comentario me encantaría que fuera referido al nuevo texto, "En el final de Blade Runner".
Un saludo a todos.

Emilio Porta.

Emilio dijo...

El cine...ah..el cine...esa ilusión que refleja la vida...y que nos permite observar, pensar, reflexionar...Me encanta el cine argentino...a él pertenece una de las peliculas más inolvidables que he visto "El hijo de la Novia", la única pelicula de la puedo decir que no tiene "ni un minuto malo" (qué reflexión sobre el cariño, la bondad, y los sueños cotidianos de las personas...) y que es del mismo director, Juan José Campanella, y también estaba protagonizada por Ricardo Darin ( qué actorazo...) Supongo que ésta no llega al nivel de la otra porque "El Hijo de la Novia" es una auténtica obra maestra. Todo el cine argentino actual tiene grandes valores estéticos y morales...Otra gran película que recuerdo es "Luna de Avellaneda", en la que Román (también Ricardo Darin) dice: "Por lo menos, que, al final de tu vida, puedas mirarte a ti mismo a la cara con orgullo, sabiendo que le has plantado cara a la frustración, la impotencia, la adversidad. Y que no te han vencido. Por lo menos, que, si alguna vez lo han hecho, no ha sido sin lucha".

Anónimo dijo...

Bueno...muchas personas que valoro me han hablado maravillas de "El secreto de sus ojos", Alicia. Confieso que cuando la ví - es la única película, curiosamente, que he visto en estos últimos tiempos, dada la insistencia de una amiga cinéfila empedernida, que la acababa de ver - bueno pues, esperaba más... Siendo una buena película hay "algo" que me parece artificial en la última parte. La primera hora me pareció absolutamente extraordinaria, pero luego baja...quizás la trama policiaca y el hecho de dar pistas falsas constantemente...quizás el hecho de tener que poner un final "sorprendente" fuera como fuera...en fin, buena pelìcula...pero el abogado, además - y el otro, no digamos - es un poco "obsesivo". Los dos, protagonista y antagonista, no son capaces de salir de un sólo hecho que les marca toda la vida. Es una película magníficamente realizada - con algunas referencias políticas interesantes, como siempre hace Campanella, pero que tiene alguna laguna en el argumento. La interpretación de la pareja protagonista ( los dos, él y ella) bárbara.

Port

Mari Carmen dijo...

Sabes que me gusta viajar por el espacio, de hecho, tengo amigos en muchos de los planetas y asteroides, a los que visito con regularidad.
Cuando vuelvas a viajar en esa nave de cobalto, llévanos junto a ti.

Me encantaría sumergirme en un mundo, en el que hasta los replicantes tienen mas bello corazón que muchos humanos ¿Será porque como tú dices, está fabricado de recuerdos?
Quisiera decirle a tu pequeña replicante, que los sueños no se deshacen con la realidad, que sólo quedan relegados o pospuestos, para poder seguir disfrutando de ellos cuando queramos, o muchas veces, cuando podamos...pero no se deshacen, no desaparecen...y así, ese planeta que ahora se mantiene alejado, retomará su orbita y se acercará.

Un beso.

ESCRITORES EN RED dijo...

“Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos D brillar en la oscuridad cerca de la Puerta Betanhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”

Ridley Scott en Blade Runner

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Vuestras reflexiones casi me superan. ¡Cómo sois!)
Sólo se me ocurre aportar un poema que dediqué a Blade Runner y que está pendiente de publicación en un libro que tengo sobre distintas películas.
(la versificación sale descolocada)
Dice así:

BLADE RUNNER (Ridley Scott)

Me han hecho un centenar
de incómodas preguntas
y aún no saben si soy un ser humano
o una réplica exacta.
En esta tierra miserable
es mejor no saber lo que puede ser uno.
Sólo cabe esperar
que se acabe esta lluvia interminable,
que nos dejen vivir
en un apartamento del edificio Bradbury,
amándonos con vistas a la luz.

Soy un sentimental, de eso estoy seguro.
Adoro la papiroflexia:
conservo un unicornio de esa especie
que encontré en mi lavabo esta mañana
y al que he llamado Libertad.

(Enrique Gracia Trinidad)

Anónimo dijo...

Emilio: has tocado sobre una afición a la que de "manía semanal" toco en compañía de mi compañera y esposa.
y he de reconocer que las de ciencia ficción, aquellas que merece verlas por su fondo científico futurista que se acerca a lo que podría ser en un tiempo próximo, me atraen en especial. También gozo con las de ficción, y no tanto con las de terror, pues he de confesar que nunca me han hecho sentir ni el más mínimo sentir de miedo. Bueno... mentiría si no reconozco que siendo un niño, en la SAFA, donde estudiaba interno, nos llevaron a ver "los experimentos del Doctor watman"
¡Cielos, que pesadilla la de aquella noche! Posteriormente nada me asusta,y muchas me asquean.
Ahora, no hay mejor disfrute de la ciencia ficción que cuando es en lectura. La imaginación es el mejor director, y en ella soy también guionista.
Me gusta tanto que me atreví a escribir un libro de ese estilo: "Prohibido nacer" en el que introduje todo mi arsenal (corto él)científico guardándome de imaginar cosas imposibles.
Bueno, al menos compartimos algo más que el placer de escribir (bien tú, mucho menos yo),
Jonás Villarrubia

Emilio dijo...

De repente varios comentarios a la vez...y esta vez voy a contestarlos con brevedad pero, intentaré, con exactitud, independientemente de que más tarde lo haga o no personalmente.

1) Mari Carmen...precioso tu comentario con esa referencia a El Principito, libro que los dos amamos profundamente. Y muy bonito el comentario para la replicante. Tomemos nota.

2) Qué honor...señor Ridley Scott que nos traiga su frase del discurso final de la película, esa joya infinita donde, ante su final, el hombre construido por el hombre, se despide poniendo su corazón y su mente metálicas al alcance de la nuestra y nos hace sentir y pensar.

3) La ciencia ficción es un género
que debería ser valorado como merece, Jonás, porque todo libro previo - no hay que olvidar algunas obras de Julio Verne - nos han traído cosas que luego han existido. Y las que no existan son realidad por el mero hecho de haber sido imaginadas. Blade Runner está basada en el libro "Sueñan los androides con ovejas eléctricas" de Philip K..ahora no recuerdo el apellido, novela que no he leído pero dudo que supere a la obra maestra que es la pelicula. Otra grande, en novela y cine es Dune, aunque menos. Blade Runner es imresionante.

4) Y, mi querido amigo Enrique, dejo para el final tu comentario con tu espléndido poema...
"En esta tierra miserable
es mejor no saber lo que puede ser uno..."
Alegato, en general, desde el escepticismo intelectual, que no vital, ojo, que compartimos, y que, en estos dos versos, parece que acentua el desencanto. Tú, que vives tan cerca de los jardines de El Encanto, sabes bien que, si dentro de nosotros no existiera el deseo de luchar por una vida que merezca la pena, hace tiempo que habríamos abandonado. Y ninguno de los dos lo hace. Voy a recordar el concepto que "enseñaban" algunos filósofos de la Antigua Grecia. "El Hombre no debe buscar desesperadamente la felicidad, sino tan sólo no sufrir demasiado".
Es una de las cosas que me aparta de algunas teorías, la necesidad de encontrar en otra vida lo que no encontramos en esta. Los replicantes de Blade Runner amaban la vida, por eso luchaban contra la muerte. Sólo un acto de "amor" humano permite aceptarla ( la muerte o las pequeñas muertes de cada día, no tiene por qué ser la desaparición de la existencia). Esa es la gran moraleja final de la película. Pero esto...da para otro debate.

Anónimo dijo...

"Lágrimas en la lluvia" la maravillosa secuencia final de la película en la que el replicante rebelde, interpretado por Rutger Hauer, hace el discurso del que nuestro gran amigo (supongo que sabeís quien es...) en nombre de Ridley Scott ha puesto la frase reseñada, es para mi, la mejor secuencia de la Historia del Cine, junto con la secuencia final de Ciudadano Kane, de Orson Welles...y algunas otras como las de varias películas del cine argentino que he citado en otro comentario...y alguna de John Ford, David Lean, Ken Loach, Visconti, Losey, Wang Kar Wei...bueno no quiero ponerme a hablar de cine, aunque os prometo otra entrada sobre el tema...
Si quereis ver la secuencia (aunque no es lo mismo que en cine ) está en You tube...pero no es lo mismo...hay que ver la pelicula. Al que no la haya visto le cambiará su percepción de la vida).

Port

Anónimo dijo...

Por cierto,! qué mezcla !... firma de la frase de Ridley Scott, titulo de ESCRITORES EN RED, foto de Elvirita mayor...qué cosas nos haces, querido Anónimo no anónimo, pero claro, tú, como yo, creemos que todo es fusión...

Port

Alejandro dijo...

Querido Emilio: No sé por qué pones estas entradas tan profundas -de tanta altura, en este caso- los fines de semana. Cuando vuelvo me encuentro con intervenciones de firmas tan doctas que me cuesta mucho comentar algo sin bajar la calidad del escaparate. Cuando te leo pienso que hemos pateado, juntos o separados, mismos caminos. A mi también me gusta el cine, ¿sabes? Antes, más. En la ópoca de las sesiones contínuas tuve que dejar de ir por falta de posibles y porque cuando llegaba a la pensión, tan tarde como llegaba, me quedaba sin cenar. Bueno, eso es lo de menos. Lo de más es que cuando leía este texto tuyo, he recordado tu historia SUBLUNAR y las fascinantes aventuras que deben gestarse cada día en el inimaginable mundo del firmamento, los otros planetas, los astros, lo que no vemos y lo que creemos ver. Algo me decía que yo tenía en mi memoria de plástico algo de un deseado encuentro que podía referirse a tí. Lee:
"Maldita sea. Yo quiero ir al pueblo, capitan, con el permiso de usted. Es posible que en todos los planetas de nuestro sistema solar haya pautas similares de ideas, diagramas de civilización. ¡Quizás estemos en el umbral del descubrimiento psicológico y metáfísico más importante de nuestra época! -dijo Hinkston."
Hinkston es un personaje del relato ABRIL DE 2000 -LA TERCERA EXPEDICION, de Crónicas Marcianas, de Ray Bradbury. Como ves, otros que están muy lejos saben de tu vivir y te buscan. Quédate con nosotros. Aquí hay café y pinchos de tortilla. Allá arriba, quién sabe.

Un abrazo, campeón

Alex

Emilio dijo...

Hay que ver Alex, qué cerca están los planetas y las naves espaciales...Están a la vuelta de la esquina, en ese pasado que es constantemente presente...Es curioso, a primera vista, la gente diría que eso de la ciencia-ficción es cosa del futuro. Qué equivocados están. Me lo confirma que mezcles a ese gran escritor del género que es Ray Bradbury y sus Crónicas Marcianas ( no confundir con las otras, por favor) con la pensión y los pinchos de tortilla...y no sabes cómo me gusta esa mezcla. Es lo bueno del cine, que une todo: imagen, sonido, historias, reflexiones...incluso mezcla los recuerdos. Qué maravilla, ¿no?.
Un fuerte abrazo. Y café. Café que no falte.

Port

Qué curioso...se llaman novelas y películas de ciencia-ficción. Hasta la ciencia se une a la Literatura en ellas...

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Querido Emilio (y todos)
Me encanta coincidir con algunos de vosotros (en cine y/o lecturas)
Tú sabes que soy un entusiasta de la Ciencia Ficción.
Siempre ruego que no se interprete que es ese género que habla de "marcianos" rarísimos y monstruos malvados. Eso es producto de la ignorancia.
Recomiendo a todos que se den una vuelta por las grandes obras del género y descubrirán un mundo liteario magnífico, mucha reflexión sobre la realidad del ser humano y un buen número de ideas que para sí quisieran muchos novelistas de otros géneros.
Por supuesto, están hermanadas CF y Fantasía; y caben monstruos o lo que sea. Eso no resta valor más que para los maniáticos que desprecian cuanto ignoran.

Recomendaría Robert Silverberg y sus imaginativas "Alas nocturnas" o "El castillo de Lord Valentine"; la saga de varias increíbles y sorprendentes novelas de "El mundo del río" de Philip José Farmer; La magnífica Fahrenheit 451, de Ray Bradbury; cualquier cosa del maestro Isaac Asimov, aunque destacaría "El fin de la eternidad" y, por supuesto, la serie de Fundación (impresionantes sus libros de divulgación científica e histórica)...

No sigo porque la cosa puede ser larguísima.
En mi casa, a vuestra disposición unos cuantos cientos de estos libros que me han regalado muchas horas de agradable, inteligente y literaria lectura.
Otro día hablaremos del Coyote de gran José Mallorquí.
Abrazos.
Enrique

Cris Gª. Barreto dijo...

Tan solo los ignorantes tiran piedras sobre su azotea, sin embargo, existen renegados que hubieran preferido nacer lobo antes que humano. Complicada esa filosofía pusilánime cuya máxima principal asevera que la humanidad es una plaga para este mundo, sus semejantes y el resto de animales más o menos inteligentes (seres vivos todos)¿Y si vinieran unos extraterrestres para humanizarnos o hacernos marcianos de buen hacer?
Yo no quiero ser androide ¿o si? Solo se que me sumerjo en tus letras y en mi interior se filma una película estilo a las creaciones de Steven Spielberg o Alejandro Amenábar.
¡Caray! Y encima se entremete Isaac Asimov con su "alumno" Arthur Charles Clarke, claro donde esté la ficción, como ciencia, ellos no pueden faltar. Menos mal que cojo el cohete bhúo de Chesterton y me arropo en el Padre Brown.
Como pronto "pronto" no podremos disociar las cuatro estaciones que conforman el año. Bueno, en Tenerife solo teníamos primavera o verano. Pero aquí me ha tocado patinar con el coche sobre el asfalto o sudar contaminación por todos los poros...Hablemos de Madrid.
No sé yo si mejor sería estar lejos planeteando con tu nave espacial, que sé me prestaría pues no me han quitado ningún punto en el carnet de conducir.
Pero dónde realmente aterrizar. Yo que llevo viajando en barcos desde que tenía un mes, cuando veía tierra revivía como los piratas que decían:¡Tierra a la vista!
Esto indica que lo de planetear podría aterrarme.
Pero, obviamente, nuestra mente siempre planea y no en la misma medida de espacio-tiempo. Como un agujero negro que, de vez en cuando, nos invade para devolvernos a la ¿realidad?
Pero si es que todo es complejo, hablábamos de libertad de pensamiento: Incierto, está siempre condicionado. Sí condicionado por nosostros mismos que no somos totalmente nosotros pues arrastramos muchas secuencias en el sub/y consciente que no nos podemos ni imaginar. Alguien dijo soy libre cuando sueño: Incierto, salvo que no recuerdes el sueño. En el momento que te despiertes sabiendo lo que has soñado y no elegiste soñar: hablemos de pesadillas, de sueño no reparador por estrés y carencia de serotonina, de continuación de los hechos que acontecieron el día, del mal pasado traicionero que revive etc. ¡Pues vaya! Ni el sueño ni el pensamiento nos dejan libres. Lo único que nos queda es el discernimiento para fortalecernos y decir con firmeza: "Yo soy...": "Yo pienso..." Porque, eso sí, las ideas son propias (también pelín condicionadas inconscientemente, pero porpias) al igual que las acciones, donde descarto los impulsos (pues son "acciones" no meditadas).

Querido Emilio, ¿por qué dejas en los planetas recónditos a personas que te significan? Si todos sabemos que la peor huída es la de uno mismo. Es estar en lo que nada nos convence y parece que la irrealiad nos invade (tal vez la muralla social nos aplaca y ablanda nuestras fuerzas). Ese estado es precisamente el que nos persigue y atormenta. Démosle la espalda y enviémosle a la constelación Andrómeda.
No sigo...
Porque mira que eres profundo y si no freno me estallo en el tiempo, y encima, cansaré tus ojos.

Felicidades Emilio porque contigo podríamos eternizar debates en cualquiera de las entradas que haces en tu gran espacio literario.

Aprovecho para saludar a Alicia, Mari Carmen, Alejandro y cómo no al maestro Enrique.

Con todo mi afecto,
Cris.

Anónimo dijo...

Esto es lo que me gusta...comentarios que pongan a disposición del grupo información y conocimientos...mira por donde, una entrada emocional...ha dado lugar al desarrollo de comentarios que nos han puesto otro tema en "candelero". Muy buena información, Enrique. Reconozco que mi cultura es más cinematográfica. "Farenhait 451" se llevó también al cine por Francois Truffaut y es una obra básica porque, además, defiende la libertad contra la intolerancia (recordar la famosa secuencia de la quema de libros...)
Gracias por tu gran "coment". Un abrazo.

Port

Anónimo dijo...

Nunca imaginé que esta entrada iba a dar tanto de sí...vaya magnífico comentario, Cris, realmente profundo y espléndido y además mezclando cosas de esta entrada y de la anterior: galaxias y determinismo, planetas y libertades, amistad y sueños...realmente hay mucho que analizar en lo que dices...desde ese "Ni el sueño ni el pensamiento nos dejan libres" a las nuevas citas de autores que acompañan a las de Enrique...Esto se ha convertido en una auténtica tertulia sobre el tema...Que para eso estamos en la Blogsfera, en la red. Me encantaría que Miguel entrara aqui y viera lo que pueden dar de si los comentarios...mucho más que halago, de hecho nadie ha comentado directamente mi escrito, bueno tú un poco, je, je, de lo que me alegro profundamente, pues la misión de la entrada es, precisamente, provocar aportaciones, puntos de vista, crear una dinámica especial entre compañeros. La verdad es que soy muy afortunado en mis "provocaciones", no cabe duda, respondeís bien. Bueno, yo también contesto siempre e imagino que eso hace que se cree una determinada dinámica. Según la etapa (o el tiempo que tenga) estóy más o menos locuaz, pero, cuando los temas merecen la pena es agradable conversar. Y muchas gracias por señalar una cierta profundidad en mi pensamiento y por tus saludos a todos, que extiendo al resto de componentes de este espacio...
Un beso.

Port

Anónimo dijo...

Ya veo que os estaís dando un "festín" de ciencia ficción...y, sin embargo, no habeís tocado dos películas importantes: "2002 Odisea del Espacio" y "La Guerra de las Galaxias" que son las únicas que he visto de las que decis. Bueno, aquí, en Málaga, y más en Benalmádena donde como sabes vivo ahora, no es tan fácil ver todo. Siempre estabas con lo del cine, Emilio, cuando trabajabamos juntos. Veo que sigues. Un abrazo de tu amigo.

Jose Antonio

Emilio dijo...

Pues mira, tienes razón, Jose. De hecho se ha hablado de ellas en otras entradas, concretamente en el blog de Santiago Solano y en una derivación del libro de Elvirita (de ese tema tendría que ponerte al corriente, por esa época no entrabas en nuestro espacio) en la que se habló de los Jedis, etc. Las verdad es que las dos son ya dos clásicos del cine, aunque la película de Kubrick es una obra de pensamiento que marcó una época. Bueno, y la otra también, que diantre...la primera de Star Wars fue excepcional.
Gracias por entrar en los comentarios. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Excelente relato, Emilio. Desgraciadamente no puedo opinar mucho sobre el tema, porque no he visto la película; aunque en ocasiones he oido hablar de ella. Creo que fue premiada en varias ocasiones y que, incluso, estuvo nomínada para los oscar. Sabía algo sobre su temática; conocimiento que he reforzado al leer tu escrito.

He pasado el fin de semana en Ocentejo, un pueblecito de la provincia de Guadalajara situado en el Alto Tajo, sin lugar a dudas, uno de los rincones más bonitos de España. En esta época del año, la variedad de ocres y amarillos que adquieren las hojas de los chopos lindantes al río, forman un cuadro capaz de elevarnos a lo más alto de los sueños. Todo ello acompañado del fluir del agua, sereno y misterioso. Ese marco incomparable detiene el tiempo y no deja paso a pensamientos de futuro.
Hoy es el presente y veo un paisaje diferente tras mi ventana que, curiosamente, también me gusta...¿Será porque luce el sol? Ja, ja, ja

Un besito.

Mila

Miguel dijo...

Querido amigo Emilio:
Como ves de vez en cuando si entro en tu blog.
Apenas si recuerdo la película, lo que es una suerte, pues de recordarla estaría hablando de ella, y no de tu texto que es lo importante.
Seguramente no me habría percatado de una frase ya inolvidable para mí:
"Los sueños sólo andan despacio por las calles de la mente".
O de:
"Su corazón fabricado de recuerdos"

Sería interesarte aplicarlo también a los humanos.
- Doctor nada hay en mi vida que sea digno de recordar.
¿Podría usted borrar mi mente y colocar en ella recuerdos placenteros? ¿Acaso tiene tiene importancia el que sean imaginarios y por lo tanto falsos?

Te emplazo a que nos tomemos un cafetito para seguir reflexionando
sobre este asunto.

Y para que vayas preparando el tema a discutir y en espera de tu segura sabia respuesta, dejo en el aire esta pregunta.

¿Conquistar el sentimiento será para los androides un logro o una tremenda equivocación?
Miguel Ortega Isla

Anónimo dijo...

Señor Porta, hacía mucho que no comentaba nada de lo que escribe. Le sigo, pero con tanta actividad y de tanta altura, casi no me atrevo, por miedo a emborronarle el folio. Hoy lo hago, no motivado por el cine de ficción, sino por lo que se desprende de su texto, con un espíritu muy superior a lo que se ve en muchas pantallas.

Me incluyo, sin saber quién soy (no lo sé, créame), entre esos perdidos que deambulan en el mundo por llegar, ese mundo que usted dice sin respuestas, todavía. Me gustaría saber si despejaremos la incógnita del "TODAVÍA", y en algún momento conoceremos la realidad de nuestro cuestionario vital. Otros seres, habitantes en el espacio infinito de nuestra imaginación, nos acompañan en la búsqueda de la verdad de ese destino incierto, de esa ecuación de enésimo grado. ¿Lo descubriremos algún día?

De momento, como usted dice muy bien, todos estamos en este planeta agonizante que pisamos, gemelo de nuestra vida, que también agoniza, poco a poco, camino del final. Es la única respuesta que sabemos. Lo demás, pura ficción, como todo lo que pasa en su Blade Runner.

Por favor, no gaste su tiempo respondiendo, si no quiere. Seguiré viajando por ese mundo que usted describe con talento, en busca de llenar mi cartera de pedidos.

Aprevecho para saludarle muy atentamente.

José Luis Salmerón

Emilio dijo...

Gracias, Mila...tu comentario contrasta con el título de otra magnífica película de Ridley Scott, el director de Blade Runner. En realidad el título tiene poco que ver con el argumento, pero me ha recordado que la vida es puro contraste y que siempre al lado de la oscuridad se abre la luz...Gracias por transmitirnos - en minicrónica, esta vez - las impresiones de tu estancia en la tierras del Alto Tajo, sin duda uno de los lugares más bellos de nuestra geografía...Qué hermosos, por cierto, son los nacimientos de los rios... y que distintos, curiosamente. Hubo un tiempo en que ibamos en pandilla de descubrimiento de las fuentes originarias...Recuerdo también como bellísimo el nacimiento del Rio Cuervo, en Tragacete, provincia de Cuenca, y el nacimiento del rio Mundo, en la sierra de Alcaraz...Son también paisajes relativamente desconocidos y que merecen la pena...Manuel nos trajo una bonita crónica de la excursión al valle del Jerte y sus vuelos y ahora tú nos das dos pinceladas que vienen muy bien para encarar la noche y el invierno. Un beso.

Anónimo dijo...

La otra película de la que hablaba en la contestación a tu comentario, Mila, era "Black Rain", que estaba protagonizada por Michael Douglas. Ridley Scott es un director que ha hecho obras maestras, como estas dos, junto a películas mediocres de encargo, como la fue la que hizo sobre Colón y el Descubrimiento de América, que rodó en España y que, salvo la música, es un pelicula que pasó sin pena ni gloria.

Port

Emilio dijo...

Bienvenido sea tu comentario, Miguel. Un comentario que, sin duda, plantea temas muy interesantes. Te agradezco el elogio a esas dos frases de mi texto, y , sobre todo, te agradezco que entres en cuestiones de fondo que merecen un debate posterior. La pregunta final es realmente una cuestión clave sobre la evolución de la llamada "inteligencia artificial".
"¿Conquistar el sentimiento será para los androides un logro o una tremenda equivocación? ". Bueno yo creo que lo que habría que plantearse primero es la posibilidad de que ese elemento de "ciencia-ficción" se pueda o no lograr. El Hombre sería, entonces, creador de unos seres inteligentes y con respuestas emocionales, a su imagen y semejanza. Nos recuerda al mito biblíco. Hasta ahora, parece ser que lo más que puede hacer la ciencia es "reproducir" comportamientos a partir de elementos insertados en la memoria del robot. Lo que plantea la película - y lo que planteas tú - no parece posible más que si se admite que el sentimiento y la inteligencia son, únicamente, producto - como se ha defendido por algunos - de un diseño genético anterior. ¿Qué capacidad tiene la ciencia de reproducir en seres "fabricados" no sólo conductas memorizadas, sino conductas "libres". Ya en "2001 Odisea del Espacio" se planteaba la misma cuestión: el ordenador que dirigía la nave, Hal, se rebela y decide "vivir" de forma independiente de su creador y "dirigir" la nave por su cuenta, eliminando incluso a los "humanos". Blade Runner va más allá: el replicante es ya un robot, con apariencia humana, que da el "salto" y alberga sentimientos. Ese paso cualitativo es el del libre albedrío. Y no está tan lejos de lo que cuentan los libros sagrados: Adan y Eva, creados como seres dependientes de Dios, dan un salto y se rebelan contra sus designios.

Bien, ahí está planteado. Supongo que alguien volverá sobre el asunto. Es un tema apasionante. Lo único que parece cierto es que las emociones quedan "grabadas" en el cerebro y que no son independientes de la inteligencia. Hay, como sabemos, zonas cerebrales específicas donde se "albergan" los sentimientos...casi da miedo seguir...y todavía sabemos muy, muy poco. Un abrazo.

Emilio dijo...

Sr. Salmerón...ya que emplea el usted... del mismo modo le contesto. Su comentario, magnífico, merece una buena contestación. Dice usted que le gustaría saber si, en algún momento, conoceremos la verdad de nuestra realidad. También dice que " otros seres, habitantes en el espacio infinito de nuestra imaginación, nos acompañan en la búsqueda de la verdad de ese destino incierto"
Vamos por partes.
1) Realmente no lo se. Si lo supiera pasaría a los anales de la Historia...y no es el caso.
2) Esta frase si que me parece importante. Porque coincido con Ud. en el hecho de que el hombre mantiene un doble plano: el de su realidad fisica concreta, y el plano de su mente, mejor dicho, de lo que elabora su mente, el mundo de las ideas y los sentimientos. Esa es la gran conquista ante el abandono de los dioses: ser capaces de enfrentarnos a la Oscuridad mediante el Pensamiento. Mediante la razón y mediante la "decisión", intentar progresar mediante la ciencia, intentar que el arte (música, letras, pintura, escultura, fotografía, cine...) nos acompañe. No sabemos la Gran Respuesta ( y dudo que la sepamos nunca, pues, como he dicho en otra ocasión, esa pregunta es una trampa del lenguaje)... pero vamos avanzando con pequeñas respuestas que nos acercan a un estadio donde la ignorancia y el miedo van siendo vencidos. Demasiado poco a poco en determinadas partes del mundo, si. Y no se si como dice Manuel, la capacidad destructiva del Hombre (la otra parte de la moneda) hará que lleguemos mucho más lejos. Pero si hubiera suerte, las generaciones futuras verían cosas tan asombrosas como lo hubieran sido los descubrimientos actuales para el Hombre de la Edad Media.
Un saludo.

Alejandro dijo...

Querido Emilio:
Esta entrada tuya está dando lugar a planteamientos filosóficos importantes. Eso sin olvidarnos del arte del celuloide, expuesto por los más aficionados. Lo uno y lo otro te está exigiendo un esfuerzo en tus réplicas, que afrontas con la sabiduria que cultivas. Entre todas esas réplicas, me ha llamado la atención la que dedicas a José Luis Salmerón. No sería capaz de aportar nada al respecto, pero se me ocurre que los engendros nacidos en las capas vivas de nuestra imaginación también comparten con nosotros ese viaje a puerto desconocido, quizá a ninguna parte. No sólo las manifestaciones que nos llegan de autores externos (la música, las letras, la escultura, el cine...)vienen con nosotros en esa búsqueda; pienso que nuestros acompañantes más activos y que nos empujan con más fuerza al hallazgo de la gran respuesta -que tal vez nunca encontraremos- son esos universos que producimos nosotros mismos en las "factorias" de creatividad propia. Pero eso, nuestra obra igual que los convencimientos que nos guian, ni el saber y la ciencia que recibimos de los demás nos ayudará demasiado. Quizá sólo a no cejar en el intento de habitar ese mundo que, como tú bien dices, esta por llegar. No sabemos, yo no sé, ni por dónde viene. A lo peor lo que voy a decir es una barbaridad, pero creo que lo único que tengo claro de todo esto es que NO SOY NADA, NADIE. Por ello, no me hagas ningún caso.

Un abrazo.

Alex

Emilio dijo...

Así empezaba Pessoa su poema Tabacaria..."no soy nada, se que no soy nada..." y fíjate si era, Alejandro, aunque en realidad nada fuera...pues, en ese sentido "ególatra" ninguno lo somos. "Aparte de eso- como él decía - tenemos en nosotros todos los sueños del mundo"...Y sin duda los "personajes" que conviven con nosotros en el mundo de la imaginación nos acompañan siempre, no sólo los de los otros (! cuánta compañia habrá hecho D.Quijote en su vida!...claro que digo vida, porque es tan o más existente que su creador...) sino los que creamos o soñamos nosotros mismos ( Tu "Nicolás" por ejemplo...mi "Lan" de Destinos y Caballeros..o incluso los objetos a los que nos dirigimos en un poema, que son nuestros también...) todo eso es parte de lo que somos, materia y espíritu se ha dado en llamar, aunque el espíritu, según tantos ciéntificos, esté en esa misma materia. Para un escritor, para un creador, su obra es parte de él y conocerla es, en mi opinión, saber más de él que si tuviéramos una larga conversación sobre variados temas. La idea de que un autor es su obra cobra cada vez más visos de ser cierta. Porque, al final, es lo que queda. El tiempo, largo o corto, que permanezca. "Por sus obras les conocereís" dice un precepto bíblico, quizás en otro sentido. Pero a mi me apetece aplicarlo al sentido del que hablamos. Un abrazo, Alex, rey de la Nada. Que es Todo.

Sintagma in Blue dijo...

Ciertamente fue una película que marcó un antes y un después.

Emilio dijo...

"Deja que el silencio me devuelva a lo que era" es una frase tuya, Pura Salceda, de uno de tus poemas. Muy apropiada para hablar del replicante vencido por la realidad y sus sentimientos, muy apropiada para hablar de la Humanidad. Yo también entro en tu espléndido blog, "sintagma in blue", uno de los más "alunizantes" que existe sobre este planeta.
Recuerdos, compañera.

Alejandro dijo...

Querido Emilio, sin yo pretenderlo tú has vuelto a la figura de Pessoa y su obra. "No soy nada, sé que no soy nada", decia. Y fíjate quién era -desconocido, sí- alguien que, como habéis dicho ya los especialistas, sembró nuevos valores en la poesía. Su espíritu literario fue capaz de crear figuras desconocidas, y sus diversas biografías multiplicaron su mirada para llegar a la cara oculta de sus realidades imaginadas, llenando así su existencia de poder. Y sin embargo, decía "No soy nada..." Él no era nada, pero su obra acabará siendo un baluarte en la Historia de la Literatura, como lo fue El Quijote,que tu citas, del que ahora recreamos personajes y espacios vigentes, como si aún tuviesen vida. La obra creada, nacida de la nada, será algún día -si suena la flauta- parte del todo, ojalá celebrado. El creador, que no es nada, sólo ha de sentirse satisfecho sin ser más; sin compararse con nadie, sólo con él mismo; y no creer nunca que sabe lo que no sabe. Claro que eso no afecta a todos, hay superdotados como Pessoa y otros que conozco y tengo cerca que, digan lo que digan, serán capaces de ser personajes reales de la ficción más científica.

Abrazos, aunque no sé si te llegarán, porque como tú andas siempre al otro lado de lo humano llenando de habitantes tus mundos inventados...

Alex

Emilio dijo...

Ante tu comentario el mismo Pessoa se quitaría el sombrero. Incluso el que tiene en bronce en la figura que le representa en la puerta del Café "A Brasileira" en Lisboa. Triste sino el del escritor que tiene que esperar a la muerte para que la suerte no le sea esquiva. Por eso, como tu dices, encontremos la recompensa en lo que hacemos...y dejémonos de historias. Disfrutemos con la escritura, la comunicación, lo que dejamos en los blogs y lo que recogemos en las páginas de los libros...y no suframos tanto, que eso, más que por la injusticia (si la hubiera, que haberla "haíla") es por nuestro puñetero ego.
Un abrazo, Alex.

Francisco Latorre dijo...

Esto del cine, me hace pensar...¡ah, la mente discursiva!.
En vez del: pienso luego existo, no sería mejor esforzarnos un poco más por existir, ¿no creéis?.
La acción es lo importante. Nos pasamos la vida hablando, recordando, dibujando en nuestra mente el futuro...
¿no será que no nos gusta nada el presente?, si es así, intentemos mejorarlo; por favor. Y, esto último, solo se puede conseguir actuando.
Hay un montón de filosofías, doctrinas, sagradas escrituras, que nos dicen como debemos vivir para mejorar la existencia humana; pero, no son mas que palabras. ¿Por qué son tan pocos, los dispuestos a ponerlas en practica?.
El presente, recordemos, es lo único que tenemos, acción-reacción es lo importante. Entonces mejoremos el presente, por favor. No se puede vivir de recuerdos, vivir en el futuro, ¡no se puede vivir en ellos!, solo se puede vivir en el aquí y ahora. sea así, pues.
Antes veía mucho cine; y sí, Blade Runner, es una de esas películas, que hacen soñar...
Pero ahora me doy cuenta, todo ese tiempo que pasé en el cine, lo podía haber pasado viviendo mi vida, (no la que me presentan en una pantalla).
Blade Runner, es una de las películas que mas veces visualicé; su síntesis, para mí, se concluye en la escena final comentada anteriormente: "todos esos momentos se perderán en el tiempo...".
Al fin y al cabo, cuando morimos, la única herencia que nos llevamos es la de nuestros actos. Lo importante en este mundo son los hechos. Las palabras, los sueños, los recuerdos, el futuro, el pasado, todo eso solo existe en la mente de cada uno. Pero lo único que cuenta -a mi entender- son las acciones.
Debatir está bien; en la televisión, por ejemplo, es lo único que hacen. Quien fue el que dijo:
"La televisión es como una espada enmoheciendo en su vaina durante el transcurso de una batalla crucial".
No tenéis la sensación de que mientras aporreamos el teclado, la vida se nos escapa?. La vida hay que vivirla, y lo intrínseco a la vida, es el movimiento. Vivamos pues, y dejémonos de monsergas, que la vida pasa en un suspiro.
Veo que en estas paginas hay mucho conocimiento; de verdad. Pero, recordemos los conocimientos, no son nada; lo importante es la sabiduría, y esta última tampoco sirve si no se pone en practica.
Todos estamos dispuestos a decir como hay que vivir la vida, ¿pero, somos consecuentes y honestos con nosotros mismos?. ¿Lo hacemos de verdad?.



Los mejores deseos a todos.

Francisco

Emilio dijo...

Te contesto, Francisco, en un breve espacio que tengo en mi discurrir (actos) urbanos...Es curioso...a mi lo que me gustaría es actuar menos...y pensar y reflexionar más...No todo es acción. Fíjate...a veces el cuerpo y la mente necesitan la paz, el descanso...el sueño es "reparador" dicen, porque permite que el cuerpo siga funcionando...Yo creo que un buen equilibrio entre acción y reflexión es necesario...El ordenador, dices, teclear, también dices...depende de lo que se diga, depende de la sensación que te deje lo que escribes o lees...Yo creo que cada uno somos un mundo y lo que vale para uno no vale para todos. Y viceversa. Por eso hay que dejar que cada cual encuentre su camino y fabrique sus recuerdos. Porque yo, al contrario de lo que dices, si creo que los recuerdos son importantes. Sin memoria de las cosas éstas quedarían inmediatamente perdidas en el vacio.

Y, por otro lado, uno puede "vivir" también a través de la imaginación, que es un componente básico del ser humano. No todo el mundo puede hacer lo que desea en la realidad…y sin embargo, con la imaginación podemos escapar a otros mundos…
Eso es la lectura…leer es tambien vivir.

Uno de los mejores recuerdos que me llevaré de esta vida será las películas que he visto y los libros que he leído. Y también algunos programas de televisión, como las entrevistas de Eduardo Punset, algunos reportajes de viajes, incluso algunos "acontecimientos" que no he podido vivir en directo, o sí, a través de la pantalla, como algún evento deportivo o social...como fueron las Olimpiadas de Pekin y su maravillosa ceremonía de inauguración…todo eso la tecnología nos ayuda a vivirlo.

Al final, lo importante es saber ( ya que nos falta casi siempre tiempo ) elegir. Ser uno mismo no es cuestión más que de tener el máximo de libertad y no dependencia para poder decidir en cada momento lo mejor para sentirnos satisfechos de nuestro día a día. Desgraciadamente siempre chocamos - algunos - con el mismo tema: primero "sobrevivimos" y luego, algunas veces, "vivimos". Pero eso ya es otra cuestión.

Francisco Latorre dijo...

Lo dicho Emilio, eres un pozo sin fondo.
Me quedo con tu última reflexión, en torno a la libertad y la no dependencia.
Pido disculpas si te causé algún malestar. No era mi intención.
En fin, es mi carácter, que se guía por la intuición y no la reflexión.

Saludos.
Paco

Mari Carmen dijo...

Una luz mortecina emana, de la conjunción eterna del sol y las dos lunas que adornan el cielo del árido planeta sin nombre, en el que quedó relegado tras el accidente de su nave.
Él, viajero infatigable por infinidad de planetas, conocedor de gentes, sabedor de historias, explorador errante tras los sueños y la libertad no alcanzada en su mundo, camina con paso seguro en la soledad del silencio. En el horizonte sólo vislumbra devastación, pero si hay luz, oxigeno y agua habrá vida.
Escala montañas, atraviesa mares de arena...se detiene, su desolación necesita un descanso. Mira hacia el suelo y entre las grietas de la roca parda que puebla el planeta, un diminuta flor le recuerda, que hasta en las condiciones más extremas la vida se abre paso.
Siente que su soledad se va diluyendo en el agua refrescante de la esperanza, si una delicada flor ha sobrevivido colonizando este planeta, seguro que encontrará vestigios humanos de alguna comunidad perdida.

Emilio dijo...

...Paco, encantadisimo con tus intervenciones, son magníficas. No te cohibas nunca. Esto es una conversación entre amigos. Y tú ya lo eres. La Blogsfera tiene muchas cosas interesantes. Dáte un paseo por ella. Es un buen grupo. Me han encantado tus intervenciones. Espero que sigas escribiendo. Siempre tendrás respuesta...y confrontación. Para eso estamos.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Sin duda tienes una gran amistad y compenetración con Antoine de Saint Exupery...y ello te hace regalarnos textos inolvidables...Esa conjunción de tu pensamiento con el suyo hace que los que siempre hemos considerado que El Principito debía de, sin crecer, gobernar este, a veces terrible y otras maravilloso, planeta estemos encantados con tu comentario. Tendría "le petir prince" que volver de su habitáculo, el de los sueños, y cambiar con la gente de buena voluntad, el de la realidad.
Un beso, Mari Carmen. Y gracias.

Port

Anónimo dijo...

Se que es "Le petit prince"...o El Principito, para entendernos. Por ponerlo en francés saltó la errata antes. En cualquier caso es un libro maravilloso.

Port