viernes, 9 de octubre de 2009

HASTA SIEMPRE, MERCEDES.

Alfonsina se fue, y ella también se ha ido...Pero, mientras, nos vamos quedando en sus palabras y su música. Aunque parezca que el tiempo nos devora, aunque todo lo erosione el maldito Cronos con su implacable paso, entre esos pasos, vamos metiéndonos como podemos, no siempre consiguiendo que los sueños y los deseos se hagan realidad, pero, a la vez, consiguiendo que la realidad se convierta en sueño. No todo parece posible de forma continua, no todo se puede comunicar al instante, pues somos deudores de una vida que nos dicen que "hay que ganársela", qué terrible absurdo. Y así es, porque el mundo creado como teórico paraíso es duro, dífícil, necesita horas de trabajo y esfuerzo para pagar el cheque por intentar vivir. Parece injusto pero la palabra injusticia también es un concepto humano, una trampa de la cultura y el lenguaje. En esta confusión, quedan las canciones, los libros, las imágenes...Y la memoria. Todo permanece dentro de nosotros. Haber vivido es haber soñado despiertos. Eso es lo que nos quedará, además del viaje, que no siempre es el viaje imaginado. Pero, en nuestro interior, nadie nos podrá quitar la gloria del intento. Alfonsina no está, Mercedes tampoco. Pero están con nosotros, en nosotros.

(En la muerte de Mercedes Sosa)

21 comentarios:

Emilio dijo...

Repaso la entrada y me detengo en el concepto "ganarse la vida"...qué absurdo...venimos sin que nadie nos consulte y dar nuestro permiso, y encima tenemos que "ganarnos la vida"...Es el colmo...tener que luchar para subsistir, para ser felices...En un mundo tan mal diseñado, eso bastaría para demostrar el absurdo de las teorías "creacionistas"...¿Qué Ser podría diseñar un mundo como éste?
Manuel me recordaba en una conversación que el Hombre también es un desastre...y lleva camino de él. Yo soy un poco más optimista. Creo que mientras existan luchadores por la Vida quedará la esperanza de algo mejor. Eso si, que no me hablen de la Justicia Divina. Ni de los designios inescrutables de ningún dios. Y mira que me gustan las iglesias románicas, algunas catedrales...todo el arte que ha conllevado la idea de "religare". pero cuánta sangre, cuánto daño y obcecación también...

Cris Gª. Barreto dijo...

Estimado Emilio:

Ni la hermética frontera ni los más profundos mares
ni el vacío que enajena ni prejuicios medulares
las victorias llevan bien cortos los pies
largos son los brazos de las soledades
piel de roca con un alma de papel encomendándose al aire.

Esta canción es un grito a tu comentario.
Nadie pedimos ser concebidos. Algunos después de serlo fueron maldecidos por sus propios padres. Condena vitalicia que condiciona a quien recibe tal rechazo.
Hay hijos que no conocen a su padre pese haber sido fruto del amor en testimonio de fe de un cura, iglesia, testigos y Dios.
¿Pero cómo no nacer? ¿Quieres parar tu vida? ¿Acaso no crees que el amor empuja a la creación?
Que la naturaleza es tal cual es y muy sabia.
Que si los seres vivos no se multiplicasen no habría mundo.
Que si tú no hubieses nacido nadie podría decirte esto.
Que tu perspectiva está en un prisma somnoliento (desde mi punto de vista y dispará contra mis palabras pero sabes de qué hablo)
¿Acaso no te ha recompensado amar y tener hijos o hijas?
¿Tan malo es vivir?
En mi humilde opinión, peor es no haber nacido. Y la vida me ha dado más golpes que otra cosa.
Pero rechazco todo golpe y lucho porque soy mujer, y como tal, menos fuerte que el hombre, pero más resistente al dolor.
Bien sabes que, si vosotros, los hombres, tuviéseis que parir el mundo hace mucho que se habría extinguido.
Creo y repito, en mi humilde opinión, que tu descripción haría cierto daño a algunas personas que te hayan querido y te quieren, como tu familia, etc.
Y si no crees en Dios, eso es ateísmo y de mucho respeto (sin-Dios). Pero como los ateos no creen en él, tampoco deberían echarle la culpa de nada pues si no existe: ¿ de qué culpable ?
No entenderé jamás la contradicción de un no creyente que acuse a alguien que según él no existe. Y respeto por supuestísmo todos los puntos de vista. Es un deber respetar la libre opinión de todos.
Si no crees en ti por qué escribes. Lo haces porque que existes, luego crees en ti, lógicamente.
Si hablamos de don no adquirido, ¿quién nos lo ha dado? Sí, claro los genes.
Pero quien únicamente destruye es el hombre, el mundo fue perfectamente edificado (ya no mento creado por Dios, no sea me quemen por bruja)
Como con las torres gemelas (11/09/2001): ¿estaba Dios (que no existe) estrellando aviones?
Por qué culpabilizar a alguien que según los no creyentes: "No Existe".
Ah! bien solo existiría si estuviésemos sobrados de paz, dinero y amor en el mundo entero, o, algo así.
Somos nosostros los únicos culpables de toda la injusticia y de todos los males que concurren en el mundo. Incluidas las catástrofes. Hemos aniquilado todos los sistemas y siempre ha podido el poder egoísta de los líderes desde que el mundo es mundo.
Si quieres la esperanza de algo mejor, mi consejo es que te la construyas porque solo tú puedes si así lo deseas. Y yo he podido superar adversidades muy duras por amor, empuje necesario para: enmendar, construir, vivir/sobrevivir, amar, prosperar, conciliar, entender, tolerar, ayudar, volver a amar, amparar, silenciar, respetar, escribir y, sobre todo, seguir firme en la vida sin derrumbarme acusando a los demás ante hechos que se escapan de lo concebible porque soy tan solo una pequeña pieza en este mundo y me alegra haber nacido a pesar de todos los pesares.
Tú también deberías alegrarte porque vales mucho. Y no entiendo cómo personas con el don de superdotados no disciernen sin culpabilizar al amigo invisible de la infancia.

Si Emilio te admiro demasiado como para ver que escribes, de forma literariamente correctísima, pero con contrasentidos. Es pesimismo.
Son las circunstancias supongo.
Pero analícemonos a nosotros mismos y que el que se crea mejor que tire la primera piedra. Yo me quedo inmóvil para recibir pedradas pues jamás arrojaré ninguna.

Con todo mi afecto, espero algún día entiendas estas palabras.

Eres un genio. Lo eres ciertamente. Da gracias a la vida por ello, si no de las daré yo.

Cris.

Anónimo dijo...

No veo la necesidad de este mundo, Cris. Ya sabes que el existencialismo señala que el Hombre es un Ser para la Nada...y, sin entrar en apuntarme a esa tendencia si creo que el sentido de la vida está en la propia vida, evidentemente, una vez que estamos aquí. Pero el tema de su necesidad es algo “conceptualmente finalista” y sólo tiene sentido dentro del propio código de pensamiento del ser humano. Tan trampa del lenguaje me parece la Nada como Dios. Lo único que no me parece trampa es que, con los códigos de lenguaje adquiridos, el sentido de la Vida sea absurdo. De la vida en general, no de la vida en concreto. Soy el ser más opitimista y vitalista del mundo, pero en las existencias concretas, puesto que, ya que estamos aquí, hay que darles un sentido.
¿Todo lo que creado, incluso lo que yo escribo, mi obra...? Pues tiene el sentido de dar sentido a mi propia vida o, en el caso de otros, de dar sentido a las vidas de otros. Pero no creo que el concepto Dios pueda dar sentido a la Vida, aunque si a las vidas. Porque cualquier creencia se lo da. Eso no significa que exista. Significa que es un mito necesario para algunos. Lo ha sido en toda la Historia de la Humanidad. Y cuando no ha sido Díos ha sido cualquier ideología o cualquier otro mito. Sobre este tema se ha debatido ampliamente ya en este mismo foro. ¿Qué si yo preferíría no existir?... Pues mira, como no me habría enterado, ni habría gozado ni sufrido, así que, abiertamente, puedo decir que sí. La no existencia no se plantea preguntas. Todos los valores, ilusiones, sueños, parten de existencias, seres concretos. Y ese es el tema. No las entelequias. Las entelequias – y la mayor de todas es un Dios o unos dioses personales – están fuera del propio concepto humano de la vida, porque el “concepto” como he señalado en repetidas ocasiones, la idea, la pregunta y cualquier respuesta son posteriores a lo que llamamos vida, que es muy anterior al propio Hombre que crea preguntas y da respuestas. Yo respeto todo, creo en la Libertad como valor, catártico y axiológico, sobre todo, pero en el plano individual. Al fin y al cabo cada uno se crea su escala de valores – influido por biología, cultura de nacimiento, cultura de crecimiento, etc. – pero “intelectualmente” no puedo dar sentido al continente a partir de uno de los contenidos, siempre posteriores a lo que llamamos Origen. Es como explicar el nacimiento de un río, o mejor, la existencia del agua, porque una barca atraviesa su desembocadura. Creo que es una metáfora simple pero adecuada. Y eso es todo. Me ha parecido magnífico tu comentario. Y, me ha encantado la letra del comienzo. Disentir en una idea conceptual como el “origen” o el sentido de la existencia en general no me parece importante. Es un juego de salón. Sí me parece importante si esas creencias influyen en el modo de caminar o ver la vida en los sentidos particulares. Pero yo tengo grandes amigos creyentes. Nos valoramos y nos queremos. Simplemente, en ese punto, teológico, filosófico, estamos en franco desacuerdo. Lo que no es óbice para andar por la misma senda. Sobre todo ahora que el concepto de religión ha quedado más en la esfera de lo privado, en Occidente al menos parece ser. Pero hubo épocas que, por opiniones como la mía, habría acabado en la hoguera.
Un beso.

Port

Emilio dijo...

Me gusta tanto la vida, al menos la que a mi me ha tocado experimentar, que la principal argumentación de porqué habría preferido no conocerla es que me parece trágico tener que abandonarla. A mi, claro, a algunos de nosotros, que somos unos privilegiados. A otros muchos quizás no les importe tanto porque les ha tocado una opción no tan interesante. En cualquier caso, una vez que estamos aquí, la putada es tener que irse. Yo, claro, no puedo creer en ese Dios que nos habría dado la Vida para jugar y divertise un rato mientras tantos sufren y todos, finalmente, sufrimos, para marcharnos. Sería un juego tan sádico que, aunque conceptualmente el razonamiento anterior - la Vida previa al Pensamiento Humano - no fuera cierto, prefiero, como dice Perez Reverte, no dirigir la palabra a ese señor, llámese Dios o Alá. Menudo personaje, que, además, en algunas religiones pide continua adoración y pleitesía. Incluso a matar por él. No digo ahora con los "extremistas" de la Yihad...vayamos a la propia Biblia, y a ejemplos como la monstruosa petición a Abraham de que le sacrificara a su hijo Isaac...Menos mal que, cuando le iba a clavar el cuchillo, le dijo que era "sólo" para probarle y lo cambió por un cordero...Pues, en todas esas cosas, la Humanidad ha ido creyendo. Y en los sacrificios humanos al Dios Sol, etc. etc. Qué maravilla, ¿verdad?. Qué delicia la historia de las religiones...y sus seguidores...¿Que también ha habido grandes seres humanos que han sido religiosos?..Pues claro, grandes hombres y mujeres, extraordinarios seres humanos. Pero no es eso de lo que hablamos.

Anónimo dijo...

Es evidente que traer hijos a este mundo es un acto de "egoismo" inconsciente. Pero es evidente tambièn que la fuerza de la especie es mayor que la del individuo y está arraigada en él, sobre todo en la mujer. Yo tampoco tengo muy claro, que, salvo para la continuidad de la especie, el hecho de traer hijos al mundo sea un regalo precisamente para ellos. Parece ser que Manuel dijo una vez que el hecho de que desapareciera la especie humana tampoco era, además, tan importante. Nosotros llevamos aquí poco más de diez millones de años - no tal y como se conoce al hombre ahora, claro - y los dinosaurios, antes de su extinción, parece ser que poblaron la Tierra dureante 50 millones de años. No somos tan fundamentales para la Vida del planeta, quizás. Es más, puede que acabemos por destruirlo.( Sorry if I look pesimistic too) Pero como buen amigo de Emilio coincido con él en lo básico. Es un problema de análisis cientifico. El único que se ha demostrado un poco fiable, no para descubrir todo, pero si para saber el camino que hemos seguido hasta aquí.

David Nihalat

Mari Carmen dijo...

“Ganarse la vida”, que frase tan ilógica y sin sentido.
¿Acaso no teníamos ganada la vida al nacer? Y si la teníamos ganada...¿por qué tanto esfuerzo para mantener lo que es nuestro por derecho?

Los sueños, las ilusiones, los proyectos...absurdamente arrebatados, perdidos...al final ¿O quizás no?...quedan con nosotros, como bien dices Emilio, aunque duela...están en nosotros, sólo nos queda alegrarnos por haber tenido la suerte de haberlos conocido.

Un abrazo

Alicia dijo...

Tras descubrirme ante vosotros por el nivel literario y por las reflexiones tan profundas que habéis manifestado casi que me da apuro intervenir. Sin embargo si quisiera manifestar que yo intento no perder un minuto de mi vida. La exprimo.

Tuve una experiencia hospitalaria hace cinco años. Tras una operación agresiva, yo tuve opción y salí de allí. Mi compañera de habitación murió la mañana que me iban a dar el alta. Yo estuve al borde del precipicio y vi caer por él a Merche. No quiero extenderme ni recrearme en lo que todavia me duele. Además el azar hizo que fuera la madre de una amiga de mi hijo mayor. Sólo deciros que la vida tiene aún más sentido cuando has visto tan cerca el sufrimiento y la muerte.
Emilio, en las malas rachas me acuerdo de lo anterior y me suelo aplicar el proverbio chino "Cuando llega la noche, más vale encender una cerilla que maldecir la oscuridad".

Os deseo buen fin de semana. Me desconecto. Marchamos a recorrer los antiguos territorios mineros de Asturias-Langreo y Mieres- y su capital.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Pues si, Mari Carmen, así parece...y es que la existencia está llena de frases que decimos cotidianamente de forma tópica y sin reflexionar en todo su significado...Tener que ganar algo que debería ser un don...Me ha gustado mucho tu reflexión...hoy mi contestación va a ser más corta, después del diálogo, abierto y constructivo, mantenido desde el principio de las entradas...Es curioso...todos estamos más cerca de lo que pensamos de los otros: si tan sólo nos separa alguna idea...no nos separa mucho. A mi lo que me importa son las emociones. Eso si que une. Y tanto contigo, como con Cristina, David y Alicia me unen los sentimientos que traslucen las palabras. Los conceptos no me interesan nada. Son meras abstracciones. Buenas noches y un abrazo.

Port

Anónimo dijo...

Exprimir la vida, Alicia, como si fuera la mejor fruta. Eso está bien. Ojalá lo hiciéramos todos y pudiéramos hacerlo siempre. A veces es la vida la que nos exprime a nosotros: el trabajo, la necesidad de cumplir con obligaciones necesarias para la subsistencia, la falta de tiempo, una enfermedad o, en general, la salud...Pero cuando tenemos un instante de gloria ese instante es, debe ser eterno. Me gusta la actitud positiva que manifiestas. A pesar de lo dicho, yo también la tengo. Que no crea en abstracciones no significa que no crea en muchas otras cosas. Creo en lo que siento. Eso no engaña casi nunca. Aunque los sentimientos puedan no siempre ser los mismos, porque nadie es ajeno a ls circunstancias. Por ejemplo, el cansancio, el agotamiento, puede hacer que el mayor deseo de una noche sea dormir, descansar...No es fácil estar siempre en forma. A mi me descansa escribir, y, aún así, hay veces que no veo ni el teclado...Buen viaje, o mejor, buen regreso.

Port

Anónimo dijo...

Emilio, creo que en este caso eres injusto al expresar: "...venimos sin que nadie nos consulte y dar nuestro permiso...". Está claro que tu comentario no tiene que ver con nuestros progenitores, pero indirectamente entran en ese saco expresivo, que a su vez entran todos los que somos padres o madres.
Creo que el mundo está muy bien diseñado. El ejemplo más evidente es la maravillosa forma de todo ser vivo para adaptarse a su entorno. Todos ellos han de luchar día a día, en esa escala "mental y de cualidades" para ganarse el sustento y la felicidad. Ésta no existe, es una creación nuestra que al recrearnos el mejor entorno a veces la conseguimos; pero la felicidad es el bien más caro que ha de pagar el hombre y todos los seres bajo su escala.
El diseño de este mundo es tan perfecto que no existe Dios que pueda originarlo, y el único culpable es ese "dios" del tiempo que comentas, que hace que cada cosa se coloque en el lugar más adecuado con el fin de que la maquinaria al fin funcione.
El mundo, Gaia, como se la llama en la hipótesis de estar viva, no necesita al hombre, ni jamás necesitará a ninguna especie en particular para subsistir. Decía Isaac Newton que el universo es el caos más disciplinado que existe, y tiene razón: cualquier cosa que destruye el hombre origina un nuevo orden tras el caos por su acción u omisión.
Dios, como ser inmortal, a mi entender, no existe. Pero no es también verdad, si llamamos Dios a un ser que crea vida, que en poco tiempo el hombre programará una maquina pensante que ella misma pueda replicarse así misma y que una vez que muera su Dios: el hombre que la ha creado, ella seguirá replicándose. ¿No es entonces verdad y posible que haya existido y muerto un ser que haya programado El ADN y al finalizar su obra, ésta sea el ser humano?; pues amigo Emilio, aún cuando hubiera sido un mosquito el que, a través de un retrovirus hubiera conseguido ese don de cambio genético en la cadena del RNA en ese ser y que le diera la inteligencia necesaria para saber que existe, ¿acaso no ha obrado como dicen que hizo Dios? ¿Existiría entonces Dios? ¡No!, habría muerto el hombre de la maquina, y el mosquito del ADN, pero lo que es cierto es que ese tipo de Dios habría existido. Por lo cual, lo que comentas sobre justicia divina, en esos casos que son los más parecidos a lo que pudiera ocurrir en su momento, efectivamente Dios no podría existir actualmente, por lo que estoy contigo que sólo debemos atenernos en justicia o injusticia a las obras de los hombres, y dejar de culpar de nuestros afectos o defectos a "Dios" que en caso de existir, que lo dudo (respetando siempre a quién tenga fe en Él), para algo nos dio el libre albedrío.
No conocí, o quizás sí, a las personas que al parecer fallecieron, pero lo que no hay duda es que descansan en paz, así lo deseo.

Jonás Villarrubia

Emilio dijo...

Se que te interesan mucho estos temas de la Divinidad, Jonás, lo se por tus trabajos escritos...Es evidente que la discusión iría más allá de este foro...Si te fijas bien yo digo que amo la vida...Y no entro al fondo de la cuestión sobre la felicidad o el dolor...De hecho vivo como si creyera en algo...porque de otra forma no se puede vivir. El tema es conceptual. Véte al planteamiento básico (Wittgenstein en su Tratactus Philosophicus ya apuntó la trampa del lenguaje: toda idea es un concepto sólo existente en virtud del mismo, Dios es uno de esos conceptos) y véte también a todo el razomiento que hago sobre una discución conceptual cuya respuesta es absurda porque depende una pregunta sobre la Vida que se hace a partir de un código creado mucho después de que (con nuestras categorias de lenguaje) podamos hablar de esos conceptos. Es la analogía del agua, el rio y la barca navegando. Me da igual el mosquito, me da igual la energia, me da igual todo eso...Son elementos a los que la ciencia llega...Pero hay un punto al que no llega la ciencia: porque es una trampa del lenguaje, una trampa pues, del pensamiento. Y eso es de lo que hablo. La idea de Dios, cualquier idea de Dios, y más la de un dios personal, parte del Hombre. Y la Vida es muy anterior al Hombre. Por lo demás, tu comentario es espléndido.

Anónimo dijo...

Tan sólo decirte que estoy del todo de acuerdo contigo. Y todo ello lo reflejo en mi libro "Lucifer es mi profesor" que sé que leerás cuando tus obligaciones te dejen espacio.
El hombre se ha creído algo superior a todos los demás seres vivos, de ahí que se inventara un Dios que le haya creado superior a todo. ¿Qué pudiera existir más grande que un ser que ha sido creado a imagen de Dios? Y sin más se autonombró su hijo. Me gustaría poder subir un articulo sobre la muerte, podría ser que lo encontrarais interesante.
Saludos
Jonás

Alejandro dijo...

Vaya temita, Emilio, hijo. Nos sirves unas colaciones que... Pero bueno, ya que estamos. Eso si, o mejor dicho, eso no, no seré yo quien lleve la contraria a los discuros con los que me precedéis, tan sesudos, tan elaborados, tan llenos de argumentos, tan vehementes, tan vuestros. Ya sabéis lo que dicen por La Mancha, y si no os lo digo, "cauno es cauno, y cauno tié su cauná". Como en todos los sitios, supongo. Cada uno expresamos nuestras emociones como las sentimos. Pero claro, hacer una crónica del nacimiento a esta fecha, o de la muerte sin haberla vivido, debe ser como el que narra un partido de fútbol sin que se juegue. Pues esto de la vida y la muerte, igual. Yo no me acuerdo de cuando nací, creo que había nieve y mucho hielo, quizá por eso siempre he sabido que aquel mismo día empecé a deslizarme poco a poco hacia la muerte. No sé vosotros, pero yo aquel día empecé a morir. Eso es verdad, y bien que lo siento. La muerte, aunque la veamos como un tormento, es también el final de todos los tormentos, mientras que el hecho de nacer es el principio del sufrir. También esto es verdad, y otra vez lo siento. Cuando nacemos empezamos un camino, una batalla, un sacrificio para vencer todos los obstáculo; sin saber cómo ni cuando, llegaremos a la meta, ¡a la muerte! Tú que sabes mucho de letras de canciones, Emilio, recuerda conmigo esa que dice que "no hay que llegar primero (en esto, ni falta que hace), lo importante es saber llegar". También esto es verdad, y lo vuelvo a sentir. Es verdad porque como no hay manuales ni normas ni nada, cada uno llega como quiere, unos con los bolsillos vacios, que yo creo que es lo mejor; otros se van forrados y encima con la Visa Oro en el bolsillo, por si acaso. Pues que cada cual se vaya como quiera. Digamos lo que digamos, no nos vamos a poner de acuerdo; vosotros, aunque digáis que sí, tampoco. Esto también es verdad. Y lo siento por enésima vez. Siento tanto todo esto porque recuerdo que leí en algún sitio que "El que está para morir siempre suele hablar verdades". Creo que la frasecita es de Cervantes. ¡Mecachis!

En fin, que si hay dios, aunque él no lo sepa; o si no lo hay, y él lo sabe, lo mejor es que hagamos el amor, aunque sólo sea por fastidiar, pues el amor nos hizo a nosotros.

Abrazos para los tíos; besos para chicas, tan majas ellas.

Alex

Anónimo dijo...

Siempre tiene que haber alguien que resuelva los temas como únicamente se pueden resolver: no a través de la razón, sino de la emoción. Si no tuviéramos a Alex lo íbamos a tener crudo. Y él, que es un tipo inteligente, a la par que sensible, sabe que no está el horno para discutir la temperatura, que cada panadero sabe como hornear el suyo y, por lo tanto, dejemos en el ámbito de lo personal las creencias o no creencias y movámonos por los pasos dados o dar, o dándose, que es por donde nos podemos poner de acuerdo. LLevamos siglos de intentos de conocer la Verdad y como eso de la verdad es, como mucho, verdades, pues bien está que, después de saber por donde se mueve cada uno intelectualmente, pasemos a otra cosa. Y esa otra cosa va a ser lo prometido: un recuerdo a Fernando Pessoa, que fue él y muchos a la vez, algo que siempre me ha gustado. Fue él siempre...pero escribió, no sólo desde otros nombres, sino que a esos nombres les dotó de biografías. Así que, yo, cuando visité A Brasileira, su café preferido en Lisboa, y la mesa donde escribía - sería otra pero había una en su rincon - pensé que allí estuvo él y tambièn estuvieron sus otros él: Alvaro de Campos y compañía. Bueno, pues...eso. Pessoa.

Port

(Aunque si alguien más quiere poner algo sobre los temas anteriores...tribuna libre. Como siempre).

Anónimo dijo...

ALEJANDRO tiene razón sobre la muerte, y tanta que debo reconocer mi error al referirme a ello en el comentario. MI artículo no es sobre la muerte si no sobre el saber morir y la necesidad de educarnos a admitirlo para no padecer su miedo durante toda nuestra vida. Todo ello de recoger datos y comentarios de médicos que asisten a enfermos terminales; en suma a lo que se dirige mi reflexión es a que no es (al parecer, ya que como dice Alejandro no he muerto aún), tan traumático el morir, y Alejandro repite algo que es parecido a lo que dice mi reflexión, "la muerte la perseguimos desde que nacemos..."
Jonás Villarrubia

Anónimo dijo...

Vale aceptamos muerte como proceso que empieza durante toda la vida...y también como paso, morir, verbo transitivo...Bueno, menos mal que pasamos página...aunque supongo que igual Alejandro puntualiza algo más. En cuestiones de pensamiento ningún debate está nunca cerrado...

Port

Frase de Epicuro, que ya he comentado y repito: "Cuando está la muerte, yo no estoy...y cuando yo estoy, no está la muerte" Aquí cambiaría el concepto "proceso" por "estadio final". Y el miedo, ese es otro tema también apasionante...siempre es miedo a perder algo...y hace al Hombre un ser, que, al temer, ya pierde.

Mari Carmen dijo...

Jonás:
Cuando convivas con la muerte o cuando alguien a quien quieras desaparezca, me explicas si eres capaz de aceptar la muerte.
La teoría es fácil, los cursillos sobre el duelo...son palabrería. Al final de los días hasta los más gallardos tienen miedo y lo único que piden es una mano amiga que no les abandone.
Convivir con la muerte es duro, la lección que debemos aprender es a valorar más el día a día, a no dar importancia a las banalidades, a valorar lo bueno y renegar de todo aquello que nos arranque rencor...Hay que aprender a vivir, no a morir.
Un saludo.

Cris Gª. Barreto dijo...

Querida Mari Carmen:

Estoy contigo. Además no hay científico que pueda demostrar nada respecto al tema principal de este enredo que parece ser un Dios inexistente. Ni tampoco sobre el origen del hombre como especie única. Por mucha teoría científica sobre la creación. Siempre respetaré el ateísmo en el concepto tal cual se define pero no aceptaré el ateísmo en el sentido de responsabilizar a alguien en quien no se cree. Si yo no creo en mi para qué pienso en mi. Y mucho menos hablar mal de mi. Sería un contrasentido absoluto e irrisorio o un subterfugio sin pretexto. Que estamos sometidos al trance final, pues claro, pero que muchos "mortales" valga la redundancia, están en posición económica ventajosa y pueden ser más felices dado el concepto que tienen de la felididad...mejor para ellos (aunque no todo se compra con dinero). Pero mi lema es vivir y dejar vivir. Porque estamos vivos y el tiempo va en contra, así pues, poco inteligente el que no lo aproveche al máximo y entre en demagogias que no dejan ser una espiral sin salida y sin sentido. Y, efectivamente, que te tiendan la mano cuando parece que el último viaje está próximo, es toda una esperanza, porque en mi opinión dejar la vida en soledad debe ser muy triste.

Un abrazo,
Cris.

Emilio dijo...

Lo más triste es dejar la vida...Normalmente, si se hicieran bien las cosas, nadie tendría que enterarse del tránsito a la muerte. Si las endorfinas que, parece ser que se liberan, no fueran suficientes, habria que evitar el dolor, no sólo fisico...en una conciencia ya deteriorada, en algunos casos, ayudar a que la conciencia no perciba la angustia ni el dolor es un deber humanitario. Lo más duro de la muerte, quizás, sucede para los que se quedan. Eso es el dolor. Y el dolor también es humano. Yo no entiendo mucho este tema, por eso no culpabilizo, jamás, a un Dios personal en el que no creo. Ni dejo de creer. Eso no es "ateismo" se llama "agnosticismo". Y sobre el Origen, todos somos agnósticos. Lo menos presuntuoso es decir: es imposible saber. Lo más: afirmar que se sabe. Lo que si que no entiendo es al creyente que está seguro. Debería estar deseando ir al encuentro de la otra Vida, tan eterna y maravillosa, en vez de sentir irse. Tampoco puedo entender al creyente que está seguro de la otra vida eterna. No debería haber tristeza en la partida.
En cualquier caso leeros bien mis comentarios. Sólo hablan de un razonamiento "ad verbum". Si la palabra (vehiculo del pensamiento) se origina con el ser humano y la vida es anterior a éste ( repito, la vida biológica, lo que se llama vida, incluso la mineral, mixta... el planeta, los planetas, el Universo)... la PREGUNTA es tan absurda como la RESPUESTA porque ambas son una categoría del lenguaje y del pensamiento del Hombre. Y no se puede dar una respuesta (código - palabra) a una pregunta (código también de palabra) que está encuadradada en una categoría "histórica" (en terminos de lenguaje) y que existe después de la propia Vida. Es decir: la Vida es anterior - está - esté o no esté el Hombre y sus preguntas y sus respuestas. Es decir, Dios, como "concepto" sin el Hombre que formula el concepto es nada. Es una idea. Los dinosaurios - que poblaron la tierra durante 50 millones de años seguramente no tenían un pensamiento capaz de hablar de un dios "humano" porque, sencillamente, ni el código de lenguaje/pensamiento probablemente lo permitía y además, ese Dios creado por el lenguaje humano no tendría cabida, conceptualmente, en unas mentes no capaces de concebir esa idea. Y aún más allá: antes de eso, cuando la vida eran bacterias o un magma...o polvo de estrellas...el concepto Dios era imposible. Es decir lo que yo digo no es que no exista un Misterio, tampoco niego ese Misterio, no niego ni el Todo, ni la Nada, lo que si niego es que el razonamiento o la idea de Dios no tenga un origen histórico: la del propio pensamiento del Hombre. A ver si, de una vez, queda clara mi postura.
Por lo demás, fuera de este tema que es un tema semántico y cientifico, ni niego ni afirmo, ni siquiera me cuestiono...porque me volvería completamente loco. Bastante tengo con buscarme "motivos" e ilusiones para vivir...como para creerme cosas que están fuera de las propias coordenadas de la vida humana.

Anónimo dijo...

Por favor, si haceis un comentario sobre un comentario sin leer lo que se dice realmente y anteriormente se obliga al que ha hecho un comentario claro a que vuelva a explicar lo que parece que no ha explicado o dicho. O sea, que es cuestión de, antes de correr a decir lo que pensamos, ver - si nos interesa, claro - lo que ha dicho el otro. Como en el caso de los miembros/as (je,je) y colaboradores de la Blogsfera esta inteligencia se supone, vamos a ver si, cuando contestamos en general lo hacemos sabiendo lo que se dice exactamente para que, como acabo de hacer no vuelva a poner un razonamiento que ya he puesto . con una formulación parecida - en un comentario anterior.

Port

(Madre mía...vaya noche de intentos y contraintentos en pensamiento y escritura...Y eso que Alicia no ha entrado todavía en este tema...aunque dice que está tentada, je, je. A ver si recupero fuerzas. No se cómo, claro. Sois duritas de pelar, eh?)

Port

Anónimo dijo...

Jamás he hablado mal de Dios. Porque para mi es como hablar mal (?) de "xmi87d534.'8c3". Durante muchos años fui un profundo creyente, primero católico, luego cristiano, luego de todo un poco...deista, podríamos decir. No había leído a Wittgenstein, pero si a Santo Tomás ( y sus infantiles vias de demostración de la existencia de Dios...que siempre terminaban en la pregunta lógica: ¿y a Dios quien lo ha creado?) no había revisado mi educación, no había vivido suficiente, no me cuestionaba las cosas aprendidas en la infancia, era todo para mi tan claro como para mis queridas abuelas, que en paz descansen. Un buen día empecé a pensar y a intentar ser valiente y revisar. Y a darme cuenta de que todo puede ser sometido a revisión. Y no neguè a Dios, simplemente deje al margen algo que dejó de tener sentido. Ahora no es así. Pero no olvidemos que, durante mucho tiempo, en nombre de un concepto, se quemó a la gente que lo negaba o lo cuestionaba o simplemente no lo veía igual (distintas religiones, acepciones, etc). Hoy día, insisto, una vez más, se siguen poniendo bombas en edificios y en metros para que Alá (Dios) llegue a reinar en todo el mundo. Comprendereís que no sea partidario.
Y que conste que no estoy enfadado al explicar, por enésima vez, mi postura. Simplemente me gustaria que mis amigos y amigas - a los que respeto totalmente en sus creencias (sólo me importan las actitudes y los sentimientos, no los conceptos) - entendieran, de una vez por todas, mi modo de ser y estar en este tema.

Port