domingo, 8 de mayo de 2011

De Diario Sublunar


Y sí, soy sublunar. Yo he nacido bajo el signo de Cáncer ( aunque, a veces, sea un poco Leo) el único signo que se encuentra, en la constelación zodiacal, bajo el influjo directo de la Luna. Es evidente que la luna influye, físicamente, sobre los organismos vivos. Influye, incluso, sobre las mareas, elevando o bajando el nivel del mar. Es un astro que refleja luz del sol y esa luz y los campos gravitatorios alteran los campos internos, no sólo de los animales, sino también de los vegetales y de lo que se ha dado en llamar materia inerte, que, al parecer, no es tan inerte. Bueno el caso es que las noches de Luna Llena me encuentro francamente bien. Noto como una energía interior que me levanta. Incluso las cosas, en esas fechas, me salen mejor. Puede parecer una tontería pero...no lo es. En realidad toda la astrología, como las llamadas ciencias ocultas, esconde elementos empíricos producto de la observación durante siglos y siglos. No sabes qué es exactamente el misterio, que son los innumerables misterios que todavía quedan sin resolver. A mi me gusta pensar que hay algo que se nos escapa pero que nos mueve. Prefiero un poco de magia en la vida - y más cuando concuerda con la ciencia - que la racionalización absoluta que se detiene, cuando no encuentra explicación, ante el muro inviolable de lo Desconocido.

Port

26 comentarios:

Emilio Porta dijo...

Diario Sublunar ( en su momento se llamó Diario de un Sublunar ) pero Santiago Solano, creo que con buen acierto, me quitó la preposición dejando solo la proposición, es un libro prácticamente escrito, aunque esté siempre abierto. No es un diario-diario, es decir, no recoge el día a día, sino el tiempo a tiempo, y cuenta experiencias, sensaciones, y, sobre todo, reflexiones de un personaje que, por una vez en mi obra, si cumple todos los requisitos de identificación conmigo. El conmigo de diferentes tiempos, situaciones, el yo que asiste a los sucesos ( los menos ) de la cotidianidad "real" y el que encuentra a partir de lo vivido también con la imaginación, saltando sobre el espacio concreto, y moviéndose en esa otra esfera de creación y pensamiento que es patrimonio de todo ser humano. Unos alcanzan unos universos y otros otros. A mi me gusta escribir porque es mi modo de pensar y sentir, conseguir que nada se escape. Bastante tristeza es pensar que, pese a todo, no nos quedaremos para seguir siendo testigos de la aventura cósmica y humana, como para no emplear el tiempo en fijar, además de en la memoria, en fotos o papel, el discurrir de nuestros sueños. Sí, un buen diario no es lugar de anotaciones de lo que ocurre exteriormente, sino de reflexiones. Y no tiene que ser continuo, porque la vida no lo es, aunque lo parezca. La continuidad se la damos nosotros. Pero vivimos es no solo a golpes, sino a pequeños pasos. Y la escritura es el mejor modo que conozco de fijar sus huellas.

Alicia Uriarte dijo...

Emilio, a mí también me encanta observar la luna, enigmática, brillante, sensual… Dejar que su influjo haga revivir sensaciones y sentimientos escondidos. A pesar de ser científica, no me resisto a imaginar que acaso estemos guiados por su magia. Si es capaz de mover la inmensidad del mar varios metros y sin contacto, por qué no aceptar que en la fase de luna llena los sentimientos se puedan intensificar. Sino como se comprende que el bello satélite haya sido desde siempre tema de poemas y canciones a lo largo de la historia así como de magias y misterios que llevaron a motivos románticos y a momentos placenteros de paz interior.
Lo que, a fin de cuentas, parece ser cierto es que la influencia de la luna es netamente real y que, por alguna razón, estamos destinados a depender de ella para completar el ciclo de la vida. Te puedo asegurar que pocos momentos me parecen tan maravillosamente reflexivos como una noche de luna llena acompañada de los susurros del vaivén de las olas del mar.

Me complace leer que Diario Sublunar ya está casi escrito. Eso significa que cada vez está más cerca el momento de sumergirnos en él a reflexionar sobre la vida en el más amplio sentido de la palabra.

Un abrazo.

Emilio Porta dijo...

Gracias, Alicia, por tan bello comentario...tan coincidente con la propuesta de fondo. Yo, en realidad, más que cantar a la luna, me gusta sentir con ella, dejarme llevar por su poderoso influjo, por su luz. Y también amo al sol, porque es benefactor si se cuida uno de su poder, que es mucho. Tanto el Sol como la Luna han sido considerados divinidades durante mucho tiempo. Se les reconocía inteligencia y dominio. Quizás no estaban tan errados los antiguos pueblos. Y ellos son quienes mueven el ciclo de la vida, que es la totalidad para el ser humano.
Gracias por tu texto, por tu apoyo siempre. Y sí, Diario Sublunar es un libro escrito, pero también es un libro escribiéndose. Me da pena cerrarlo...porque sigue permanentemente vivo.

La Solateras dijo...

Soy muy escéptica con respecto a esta cosa de los astros y sus alineaciones. Pero no puedo ni quiero evitar el hechizo de la luna.

Un beso

Nelken Rot dijo...

Querido Port,

que definición tan bonita de diario:

Sí, un buen diario no es lugar de anotaciones de lo que ocurre exteriormente, sino de reflexiones. Y no tiene que ser continuo, porque la vida no lo es, aunque lo parezca. La continuidad se la damos nosotros.

De esta forma nos damos cuenta que los corsé nos los ponemos muchas veces nosotros, y fluimos, pero a veces también nos paramos, como una respuesta más de la vida, la parada, el salto, la inflexión, la refexión son tan bien devenir de la vida nueva y la misma vida que cada uno y cada una vivimos.

Como cáncer que eres se nota que eres esa agua femenina que discurre por la luz, con esas motitas de polvo de hadas, reflejo del sol.

No dejes de escribir, eres un hilo necesario para construir la literatura del siglo XXI.

un abrazo

Nelken

ALEJANDRO PÉREZ dijo...

Querido Emilio, nunca sabremos interpretar todo aquello que nos dice y nos dicta la luna, pero si lo intentamos estaremos cada vez más cerca de ella, de nosotros mismos, porque somos parte afectada y que afecta al cosmos.

Algo misterioso hay en todo esto de la astrología, y de aquí puede partir una serie de reflexiones, de experiencias y convencimientos que atañen a unos y a otros, y que iremos desgranando.

Dicen que los toros se enamoran de la luna. Y he oído decir a buenos toreros (lo siento por quienes son contrarios a esto) que, cuando eran maletillas, iban a las fincas las noches de luna llena, porque era cuando los toros mejor embestían, con más entrega y menos peligro. El peligroso era el "ganaero" que se ensañaba con los intrusos. Sin embargo, el toro, aseguran los mismos toreros, no es igual con el sol de las cinco de la tarde. Ya sabes que en ese mundo del toreo hay mucha superstición, y quiza todo esto tenga una explicación lógica, donde, para algunos, nada tengan que ver los astros.

En cualquier caso, yo firmaría esta frase de Gustavo Adolfo Bécquer, pues me identifico con ella:

"En el majestuoso conjunto de la creacion, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espiritu y dé vuelo desusado a mi fantasia como la luz apacible y desmayada de la luna".

No abandones nunca ese diario. Un abrazo, Sublunar.

Alex

Manuel dijo...

Mi querido Emilio: ¿qué te diría yo que tu no sepas?.

Me gusta mucho este viaje tiempo-espacio al que me has invitado.

Ah!, y adoro la luna.

Un abrazo de los de partir huesos.

Mila Aumente dijo...

No tengo muy claro que la luna influya en la mente humana, aunque tampoco descarto esa posibilidad. Conozco varias personas nacidas bajo el signo de cáncer, y a todas ellas les encuentro algún punto en común: sois inteligentes, sensibles, a veces cambiantes de personalidad y solitarios en cuanto a expresar emociones. Me consta que convivir con una persona nacida bajo ese signo es bastante complicado. Hay que ser muy psicólogo para entender en qué momento quiere compartir "esa soledad". A mí ese signo me atrae porque siempre me han gustado las personas inteligentes con cierto aire de misterio.
Querido Emilio, leer, como tú cuentas las cosas, siempre invita al conocimiento y la reflexión. Tus escritos no dejan a nadie indiferente.
Un abrazo.

Emilio Porta dijo...

Hola,Ana...yo soy muy escéptico en casi todo...pero creo que hay cosas que no conocemos...y el tema de las energías y sus movimientos es una de ellas. Sentimos cosas...y tampoco sabemos exactamente como se producen. ¿Fisíca o química? Incluso, algunas veces, matemáticas. Un beso.

Emilio Porta dijo...

Precioso comentario, Nelken. No, no puedo dejar de escribir...no porque yo sea un hilo, que también, sino porque la escritura es el hilo que me une al pensamiento, a la constatación de las sensaciones, a la vida...
Me encanta que compartas mi concepto de Diario...tan poco diario a veces. Otro abrazo para tí.

Emilio Porta dijo...

Alejandro...siempre aportas una visión distinta y personal a tus comentarios. Y es que tu "alma" de escritor no abandona nunca ni tu mano ni tu mente. Curiosa reflexión sobre una canción...no se si de El Fary, creo que sí, donde ya no solo se enamoran de la luna los poetas, sino que los mismos animales sienten su influjo. Sí, su influjo, luz y faro pero también lugar de peregrinaje de los sueños, tan lleno de misterio durante tantos y tantos siglos. Un fuerte abrazo.

Emilio Porta dijo...

En ese viaje, Manuel, hace tiempo que estamos juntos. Vamos y venimos, pero siempre avanzamos...y es que hay cosas que uno siente y no razona. Y otras que, al razonarlas, las siente aún mejor. Yo me siento atraído por tu inteligencia...y porque eres un tipo sabio y simpático. Y muy buen amigo de tus verdaderos amigos.
Un abrazo, Manu.

Emilio Porta dijo...

"A mí ese signo me atrae porque siempre me han gustado las personas inteligentes con cierto aire de misterio" dices.

Pues ya somos dos a los que les encanta el misterio. A mi me atrae...porque me gusta descubrir. Eso sí, cuando el misterio me complica un poco la vida, lo dejo plantado. Porque, en el fondo, Mila, de verdad que siento que soy una persona bastante sencilla- Dentro de lo que cabe, claro, porque a veces es que no cabe casi nada.
Y sí, bueno, de las pocas cosas que siempre he llevado bien ha sido la soledad...hay tantas cosas que hacer en soledad. La primera es aprender a vivir y a ser.
Un abrazo Mila.

Mari Carmen Azkona dijo...

Me gusta saberme parte del Universo, de ese espacio desconocido e inmenso que tanto me fascina. Un pequeño satélite sujeto a la Tierra por la fuerza de la gravedad y al resto de las estrella, planetas... por fuerzas misteriosas que mantienen el orden cósmico.

Es este universo particular la Luna es la encargada de apartar mis sombras, de alejar mis terrores nocturnos. Es la permanencia en el laberinto de una realidad de pasos inciertos. Es mi amiga, mi confidente, la guardiana de mis sueños...El centinela de plata que, al despertar, me entrega un nuevo día sin diseñar.

Gracias, Emilio, por esta nueva entrada de ese diario que no me es indiferente, soy selenita por vocación y por devoción.

Besos y un fuerte abrazo.

Emilio Porta dijo...

En fin, Ana, el escepticismo es bueno para que nadie nos engañe...y sobre todo no engañar con cosas que nos creemos...pero, en este caso, yo no hablo de creencias, sino de "emergencias" es decir, lo que siento que emerge, algunas veces, de la vida. Los astros son solo referencias. La luna y las mareas, ya sabes, parece que es verdad.

Anónimo dijo...

Precioso comentario, Nelken. Si, la vida, aunque lo parezca, no es continua. Bueno, a mi nunca me lo ha parecido. Vivo a golpes, vivimos a golpes, a flashes, instantes, momentos. Esa es la materia de la memoria. Y, a mi se me gusta la memoria. Me fascina. Hace sentir que lo vivido no ha sido tirado, que forma parte del presente. Eliot lo dijo muy bien. Y bueno...yo, cuando desaparezca, si notaré algo, y los que me quieren. Una fugaz impresión en algunas almas. Quizás no me de cuente entonces...me doy cuenta ahora.

Emilio Porta dijo...

Sí, Alex, algo misterioso nos envuelve, la vida es un misterio, así lo decimos y sentimos. Incertidumbre y pequeños conocimientos para andar por casa, esta casa, la Tierra, tan minúscula en el Universo o en los posibles universos. Y, sin embargo, con tanto que vivir y esperar. Es algo duro reconocer que la Luna y el Sol han visto pasar a muchos como nosotros. Y ellos siguen ahí...aunque tampoco eternamente, según se prevé. Eso me hace pensar que, a lo mejor, son seres vivos. Más grandes, con otro tipo de vida interior, pero vivos al fin y al cabo. Eso creían en la Antigüedad...que eran dioses.

Emilio Porta dijo...

Ese viaje que compartimos con instantes...e instantes por vivir, Manuel. A mi también me gusta viajar contigo.

Emilio Porta dijo...

Gracias por el comentario, Mila...parece ser que tú si crees en unas ciertas influencias astrológicas, je, je...No, no parece que seamos fáciles pero, sin embargo, en la parte que me toca, yo soy un Cáncer sencillo. Con una parte de Leo - soy de casi el final del signo - y una parte de todo lo demás. Ya sabes que tengo algún heterónimo y a ese, o esos, los coloco donde mi imaginación desea. Es la ventaja de ser, al mismo tiempo, autor y sentirte un personaje de tu mente. Te clasificas a ti mismo menos. Bueno, que, en parte es cierto. Mira en Google algunos nacidos bajo estos signos...y parece ser que tuvieron
unas vidas peculiares...Tantos no, claro...

Emilio Porta dijo...

"En este universo particular la Luna es la encargada de apartar mis sombras, de alejar mis terrores nocturnos. Es la permanencia en el laberinto de una realidad de pasos inciertos. Es mi amiga, mi confidente, la guardiana de mis sueños...El centinela de plata que, al despertar, me entrega un nuevo día sin diseñar..." Es tan bello lo que dices que lo he reproducido. A mi la noche no me da miedo, al contrario, me da confianza. Está todo más quieto, más sereno. Se ve mejor. Yo veo mejor con menos luz, aunque alguna sea necesaria. Desde luego, esa luz, la de la Luna, es la que mejor me alumbra. Porque llega al exterior y también al interior. Yo no soy de los poetas que cantan a la luna...pero me siento acompañado siempre por ella.

Emilio Porta dijo...

Ah, el anónimo era Port. O sea yo. Se me escapó la foto o la firma. Cosas de los que nos creemos que tenemos varios nombres o somos varios. Un poco pallá si que nos pone la luna...

Anónimo dijo...

Este enlace dice más de la luna...que todo lo que yo pueda escribir. Es un enlace muy especial. Con una voz muy especial.

http://www.goear.com/listen/d924596/blue-moon-bob-dylan-bob-dylan

Es un tema clásico pero que, en la voz de Dylan, crece con acento personal. Qué grande Dylan.

David Nihalat

Emilio Porta dijo...

Y es que nadie puede sustraerse "al poderoso influjo de la luna"...Repito aquí, una vez más, parte de la letra de una canción maravillosa, reina del country actual, LeAnn Rimes.

Anónimo dijo...

Blue Moon *
(Richard Rogers & Lorenz Hart)

Blue moon,
You saw me standing alone
Without a dream in my heart
Without a love on my own.

Blue moon,
You knew just what i was there for
You heard me saying a prayer for
Somebody i realy could care for.

And then there suddenly appeared before me,
The only one my arms will ever hold
I heard somebody whisper, "please adore me."
And when i looked,
The moon had turned to gold.

Blue moon,
Now i'm lo longer alone
Without a dream in my heart
Without a love of my own.

Luna Triste *
(Richard Rogers & Lorenz Hart)

Luna triste,
Me viste solo de pie
Sin un sueño en mi corazón
Sin un amor que llamar mío

Luna triste
Tú supiste porqué estaba allí
Me oíste rezando para
Alguien por el que realmente podría preocuparme

Y luego de repente apareció ante mí
La única que mis brazos podían abrazar
Oí a alguien susurrar "por favor, ámame"
Y cuando miré
La luna se había vuelto dorada

Luna triste
Ahora ya no estoy solo
Sin un sueño en mi corazón
Sin un amor que llamar mío

Letra Traducida por Alan Smith Robertson, SongTranslator.net

Parece que si se pueden hacer comentarios sin tener blog ¿no?

Emilio Porta dijo...

Nunca pongo comentarios anónimos sin firma en mi blog...pero dada la concordancia entre el título de la entrada - ese trozo de Diario Sublunar y la canción más bella y universal que se ha escrito jamás sobre la luna - y también su energía sanadora y creadora, que tanto siento en mí, es un honor hacer camino a esta luna, azul, no triste, que se vuelve dorada, al encontrar la vida.
No, la luna no es un astro sin vida. Porque refleja la luz del sol y la convierte en luz de todos los sueños de todos los intentos. Faro que siempre nos alumbra y nos guía y acompaña.

Luna dijo...
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