jueves, 24 de diciembre de 2009

LUNA DE AVELLANEDA

LUNA DE AVELLANEDA, DESPUES DE NAVIDAD

Cuando tengas un momento de duda, cuando vengan mal dadas, cuando estés a punto de arrojar la toalla, piensa en esta película, Luna de Avellaneda. Es un canto a la dignidad. Una película en la que se ve que la Naturaleza, la vida, sólo premia a los fuertes. Y que con la sensibilidad muchas veces tenemos que hacer un nudo alrededor del estómago para que no se nos suba al corazón. Cuando creas que sufres alguna injusticia o dolor, piensa solidariamente en aquellos que con una carrera universitaria en un punto perdido de Africa se arrojan al agua en una patera para perseguir sus sueños y vivir de lo que sea en un lugar extraño y que no conocen, si llegan a él, claro, si antes no mueren ahogados en el mar. Piensa en los padres y madres que se quedan esperando sin poder volver a ver a sus hijos. Como dice Román, el personaje principal de la película, " es importante poderse mirar uno mismo a la cara con orgullo, sabiendo hacer frente a la frustración, la impotencia, la adversidad" El Club Social de Avellaneda ese lugar que el protagonista no quiere dejar que se pierda, tragado por una inmobiliaria, puede pasar, acabar su andadura, pero el camino sigue ahí.

Eliseo Subiela, Juan José Campanella y Adolfo Aristaraín forman la trilogía mágica del cine argentino, al menos para mí. Esta película pasó a formar parte de las míticas de mi vida, en las que se incluyen algunas otras como El lado oscuro del corazón, Tocando el viento (Brassing Off), Million Dollar´s Baby...películas que nos hacen sentir y reflexionar, que nos hacen amar lo mejor del ser humano y apreciar la lucha, el esfuerzo por no rendirse, por seguir en el envite. Películas como El Hijo de la Novia, Solas, Finisterre, La buena suerte, Agua, Deliciosa Marta, Catherina va a citta, La meglio iuventute...y tantas otras que me han llegado muy adentro, y que hacen pensar.

De Luna de Avellaneda recuerdo la secuencia inolvidable de los momentos finales, en el hospital, del fundador del club, un viejo “gallego , Don Aquiles, interpretado magistralmente por Jose Luis López-Vazquez, en los que Román (Ricardo Darin) permanece a su lado en su agonía y le fabrica una luna con un foco a través de un biombo de la habitación de la clínica, porque la sala es interior y el viejito le pide que abra la ventana para ver la luna y está sólo y muriéndose. O también la escena final en la que Román, cuando se va a marchar derrotado porque han perdido la votación contra los que quieren vender el antiguo y deteriorado inmueble, encuentra el viejo carnet de niño que le hizo su padre y decide no huir, no abandonar, y enfrentarse al destino diciendo "Amadeo…¿cómo se crea de nuevo un club?”

Y el recuerdo de su vida de chico de familia pobre y el momento en que la madre, en las fiestas anuales del barrio, le dice: "Tienes que divertirte sin dinero…no tenemos un mango… mira ese en la picana...tú también puedes ganar un premio...vamos. Subí, subí…” Y pasa algún tiempo y, en otro momento, él niño percibe el dolor interior de la madre y le dice: “Vamos, no estés triste…subí, subí”.

O cuando, Román, derrotado, le pide a Dios, a la Luna, a quien sea, algo, una salida, con esta frase: “Tírame, tírame un palo que no esté enjabonado…”. Pero no sale.

Y otra frase de Don Aquiles..."Se apagó la luz y nosotros nos fuimos acostumbrando a la oscuridad y al final veíamos mejor que nadie...y ganamos”

Y la memoria de su llegada como emigrante a la Argentina: “Me vio un ruso y me encontró sólo, así que dijo: Haz como si fueras mi hijo al pasar la aduana. Y así me encontré: sólo y con un padre ruso que acababa de conocer. Pero llegué aquí”.

Volviendo de nuevo atrás, a la Asamblea del Club para vender o continuar, una tarea casi imposible, el representante de los que quieren vender dice “No podemos continuar así. La realidad no se arma con delirios. Si vendemos habrá trabajo para todos. Es un modo de recuperar la dignidad" . Y Román contesta: “Yo no tengo que recuperar la dignidad porque todavía no la perdí. Dentro de mi mismo se que hice lo que pude...estuve alguna vez a punto de no poder llevar la cabeza alta, pero no ocurrió. Y siento que, a veces, fui el mejor, moralmente el mejor”.

Cuando la votación se produce, ante la derrota de sus ideales, Román dice: "Ganó la banca, perdió el punto, como siempre" Y se marcha...hasta que, al encontrar su carnet infantil en el bolsillo, decide no rendirse y pregunta a su amigo, que le ha apoyado siempre, con la frase que repito porque es todo un símbolo: "Amadeo....¿como se funda de nuevo un club?".


Etiquetas: Del libro CRONICAS DE CINE

42 comentarios:

Emilio dijo...

Que los géneros literarios se mezclan es hoy una evidencia, pero yo creo que la fusión va más allá. El mundo de la imagen y la literatura interaccionan. En este caso, mi afición al cine me ha llevado a escribir un libro, Crónicas de cine, que mezcla ambos aspectos y que recoge mas de 500 películas vistas a lo largo de mi vida. No son críticas, sino percepciones literarias del cine, de sus contenidos y también de su forma. Esta es una de esas crónicas. Me ha parecido una entrada adecuada para hablar de la vida y finalizar la entrada anterior, Antes de Navidad.

Port

Mari Carmen dijo...

“La luna de avellaneda” magnífica e intimista película del mismo director que nos regaló “El hijo de la novia”. Películas que nos presentan difíciles realidades, crueles incluso, en las que el director, alejándonos de la lagrima fácil, nos hace reflexionar y consigue que creamos en el espíritu humano. Ese espíritu que hace que afrontemos la lucha para salvar los baches impuestos por la vida, siguiendo nuestros sueños.
Realmente Emilio, la entrada es acertada...y a quién no haya visto la película, se la recomiendo, no le defraudará.

Un beso.

Anónimo dijo...

Así que tú también has visto la película...qué sorpresa. Porque es una película de hace tiempo y que se exhibió en circuitos no demasíado amplios. Claro que si se estrenó en las principales capitales: Madrid, Barcelona, Bilbao...aunque supongo que en toda España, ya que el cine argentino cobró, ha cobrado, importancia universal...Sí, Luna de Avellaneda nos hace creer en la lucha por un mundo mejor, en el valor de no aceptar la injusticia, de no rendirse ante lo que parece inevitable. Y hay muchas cosas más que no he podido poner en la entrada, reflexiones sobre las relaciones humanas, sobre la amistad y el amor, sobre la vida...
Yo creo que si el cine, el teatro, la literatura, el arte en general, no nos hacen reflexionar y mejorar los planteamientos de existencia, la nuestra y la de los otros, no merece la pena emplear el tiempo en ellos. Veo que no es el caso en tus elecciones.
Un beso y feliz Navidad.

Port

Mari Carmen dijo...

Me gusta “La luna de Avellaneda” porque seguro que encuentras un personaje con el que te sientes identificado, tanto por sus problemas, como por su forma de sentir y de pensar...ves la película con el corazón encogido y la sonrisa en los labios, se acaba la proyección, pero los sentimientos y reflexiones que despiertan en ti te acompañan...Sabes, esta película me recuerda y me hace sentir lo mismo que cuando leo alguno de los relatos de nuestro querido Alejandro.

Un beso y, a ti también, feliz Navidad.

Rosa dijo...

Querido Emilio... ¿Cómo se funda de nuevo un club?.
Cuando llegue ese momento, creo que contaré contigo.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Si, Mari Carmen, esa clara honestidad que hay detrás de los relatos de Alejandro y de él mismo...

Port

Emilio dijo...

Un club para hacer la vida mejor para todos se funda con personas como tú y como muchos de los que formamos esta Asociación. Gente que pone el corazón al lado de las ideas. Que sabe que nadie es más importante que nadie. Gente que sabe mirar adelante a sabiendas de que el camino no nos explica nada. Pero lo anda. Gracias por contar conmigo para tu club. Tú también estás en el mío, Rosa. Un beso.

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Nadie para hablar de cine como tú. Bueno, y de tantas cosas.
Un abrazo y espero llamada para vernos con L. en la segunda venida.
Abrazos
Enri

Emilio dijo...

"Que tenemos que hablar de muchas cosas, compañeros del alma, compañeros..." Tu comentario me ha recordado estos versos (levemente modificados) de Miguel...y esa es la sensaciòn que tengo cuando pongo una entrada en el blog, no de que estoy poniendo algo acabado, sino algo que puede ser parte de esta conversación colectiva que mantenemos en Escritores en Red. El cine es una de estas cosas, porque es un arte vivo, cotidiano, que está entre nosotros como un espejo de la realidad y de los sueños. Así que, Enri, en las imágenes y las palabras asociadas a las mismas en una pantalla, encontramos un buen lugar para intercambiar ideas y opiniones, después de vista la película, claro está. Porque el cine, eso sí, primeramente hay que verlo en silencio y atentos a lo que pasa o nos sugieren sus escenas. Un fuerte abrazo, Enrique. Nos vemos pronto.

Anónimo dijo...

Recuerdo que, hace años, vimos juntos una película, cuando aún vivía yo en España. Se llamaba El lado Oscuro del Corazón, de Eliseo Subiela. Salimos ambos del cine golpeados por el contenido, por la cercanía del argumento. Fue una de las primeras peliculas del cine argentino que yo ví. Ahora veo que la citas en la lista de películas de tu vida. Y me alegra ver que el momento en que la viste fue compartido por los dos. Luego he visto otras, la última precisamente El Hijo de la Novia, que la ví con subtitulos en inglés en Melbourne, aunque, logicamente, yo no necesité leerlos. Por cierto es una experiencia curiosa para alguien bilingue ver una pelicula hablada en un idioma y leída en otro. Esa película también me impactó...y veo que también la tienes en tu lista. En fin, a pesar de la distancia, parece que seguimos compartido lo más importante de la existencia. No he visto Luna de Avellaneda pero parece que, por lo que cuentas, no se puede prescindir de ella. La buscare en DVD.

David

Emilio dijo...

Bueno, David, no es lo mismo ver una película de DVD o en el ordenador que en la sala de un cine...pero es mejor que no verla.
Sí, a mi también me parece que El Otro lado del Corazón, de Eliseo Subiela, es otro de los films que impactan, sobre todo a escritores como nosotros, ya que no hay que olvidar que el protagonista es un poeta que tiene que trabajar en publicidad y en lo que le sale para poder seguir escribiendo y viviendo...Y además cuenta con los propios versos de Oliverio Girondo dichos en la banda de sonido, recitados por el actor y en off...Ah, y la presencia, ¿recuerdas? de Mario Benedetti haciendo un pequeño papel en ella...Soy un enamorado del actual cine argentino: no hay que olvidar tampoco a Adolfo Aristarain, con películas como Tiempo de revancha, que fue la que abrió brecha, ó Un lugar en el mundo, la primera que nos hizo descubrir el cine de ese gran país que es Argentina, o las posteriores Lugares Comunes y Roma, otra obra maestra. En fin, por eso cité a los tres en mi capítulo de Crónicas de Cine, libro que espero poder publicar, como pienso que se merece, algún día. Mientras... sigue abierto.

Pilar dijo...

Emilio, me he saltado trozos de tu crónica pero sólo hasta que mañana mismo vea esa pelicula (es que me gustan las sorpresas) y sólo vengo a decirte que me encoges el corazón con tus palabras, que leyendo la entrada anterior no me ha dado tiempo a hacerme el nudo para que no me suba más arriba, y me ha subido...
Te mando un abrazo enorme y mucho cariño ( por cierto, comparto muchos de tus gustos en lo que a pelis se refiere.) Un beso

Nelken Rot dijo...

David, ¿quieres que veamos juntos la peli en DVD? A ver si con un poco de suerte me traen los reyes una pantalla plana de 20 pulgadas. En ese caso te invito a los madriles y al cine ;-D

N

Anónimo dijo...

Me gusta que el cine entre en la vida porque is that: a portrait of life. Es, si os daís cuenta, algo que podemos compartir, cada uno desde una perspectiva, pero viendo, escuchando lo mismo. Por eso se producen emociones comunes. Por eso se producen impactos parecidos cuando se tiene una sensibilidad de similar calado. Cada uno somos nosotros y nuestras circunstancias, pero, mientras en la vida, cuando hablamos unos con otros, por ejemplo, vemos paisajes diferentes (yo estoy en el que tú ves y tú estás en el que veo yo y, por lo tanto, vemos y escuchamos cosas diferentes) en el cine vemos lo mismo: es la vida ante nuestros ojos, la vida filmada y ofrecida. Dicho esto, que es una digresión que mi amigo Port me permite porque, como él dice, su blog es nuestro blog, me encantaría aceptar tu invitación, Nelken, a ver "casi" cine con los elementos que la tecnología pone a nuestro alcance y te prometo que, en la próxima visita a Madrid, aceptaré tu invitación y, de paso, nos conocemos, aunque por escrito, y tal como escribimos y estamos aquí, el conocimiento ya existe. Un abrazo a ti y a todos desde el sol y las temperaturas veraniegas de la playa de Glenelg. Aquí las navidades, ya sabeís, no son blancas.

David Nihalat

Anónimo dijo...

Pilar, tu comentario, que completarás cuando veas la peli, como dices, demuestra que esto es algo más que un foro: es una comunidad de gente que escribe y comparte ideas, sensaciones, sentimientos, modos de ver la vida...ESCRITORES EN RED es un cauce porque el discurrimos cada uno en el sentido de la corriente cotidiana de la existencia. Pero, en la travesía, nos damos cosas, nos abrimos horizontes, y tratamos - esto es importante - de que haya siempre un lugar abierto donde podamos encontrarnos. Y ya que estamos en Navidad, que cada uno traiga el regalo de sus impresiones, el regalo de sus experiencias. No sólo de creacion propia vive el hombre. Eso hay una persona que lo sabe muy bien y para el que quiero tener un cariñoso recuerdo escrito: Javier. Es curioso, cómo ha nacido un profundo afecto entre todos nosotros en tan relativamente poco tiempo. Da igual donde fisicamente estemos cada uno. Siempre habrá que agradecer al cielo el don de poder transmitir con palabras las emociones. Yo creo que también el silencio, cuando se conoce bien al otro, las transmite. En un mundo que se ha ido abriendo paso a espadas, tiros y bombazos, haber llegado aquí no es mala cosa.
Con cariño.

Port

Miguel dijo...

Estimados espectadores:

Si después de contemplar la película les quedan algunas incógnitas, por favor diríjanse a cualquiera de nuestros acomodadores para que le faciliten el folleto divulgativo CRÓNICAS DE CINE del prestigioso escritor y cinéfilo Emilio Porta.

Con nuestro agradecimiento por haber elegido esta sala.

La Dirección

Emilio dijo...

Gracias, Miguel. !Qué comentario más divertido! Y de paso me ayuda a vender el libro antes de ser publicado...En fin, esto me anima a ponerme manos a la obra para su publicación, que podría ser en nuestra editorial...así me aseguraría una buena distribución...porque EDICIONES DE ESCRITORES EN RED ( en sus distintas colecciones) va a llegar lejos, ya lo vereís...Se me ocurren varias ideas de distribución a partir de tu comentario...Bueno, despacio, con tranquilidad, sigue siendo un libro abierto, no voy a dejar, si puedo, de ver cine durante 2010. Y de tomar notas en la oscuridad en un cuaderno, que es como yo veo algunas películas. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Querido Emilio.Ya me encantaría a mí poder hacerme un nudo en el estómago para que las penas, las mías y las ajenas, no me llegasen al corazón. Pero de momento, no he encontrado la fórmula. Estoy segura que "Crónicas de cine" será un libro tan interasante como todos los que has escrito. De las películas que mencionas en tu nueva entrada: "El hijo de la novia" y "Solas" son dos historias conmovedoras. Ambas nos enseñan la crueldad de la vida y cómo los humanos, hasta en los peores momentos, intentamos ver su lado positivo. En "Solas", un hombre ciego vive en soledad. Y un amanecer le dice a su perro, su única compañía: "Ves, ya ha amanecido un nuevo día, demos gracias a Dios". Aquella frase no pasó por mi estómago, fue directamente al corazón y me hizo llorar. Después pensé en la inteligencia de aquel invidente, dentro de su desgracia tenía la oportunidad de vivir un día más y él se lo agradecía a su Dios.
Emilio, a mí en estas fechas me invade la nostalgía de tiempos más felices. Tu nueva entrada me ha hecho reflexinar sobre ello. No podemos cambiar el mundo, pero sí podemos hacer un esfuerzo desterrando la tristeza de nuestra mente y vivir instantes de felicidad. Posiblemente, los únicos que existen.

PD: Si me lo permites, aprovecho este espacio para desearles a Alicia, Mari Carmen y a todas las personas (no socias) con las que, alguna vez, he mantenído comunicación por escrito, un 2010 donde nadie pierda la ilusión por conseguir un mundo más justo. Y felicidad personal para todas ellas.

Un beso Navideño.

Mila

Emilio dijo...

Veo, Mila, que el cine nos llega a más de uno en este grupo muy adentro. Me encanta que hayas hecho referencia a Solas, una de las mejores y más intensas películas del cine español, un cine que también, en los últimos años, nos ha ofrecido historias importantes. Solas, de Benito Zambrano, fue galardonada con varios Goya y reconocida en festivales de cine de todo el mundo. Y es una maravillosa historia de nuestros días. Realmente el cine español ha producido grandes films, incluso en la postguerra se rodaron, pese a la limitación de la censura, peliculas inolvidables. Bardem, Berlanga, el mismo Buñuel...ahora recuerdo también dos películas que me impactaron mucho en su momento. Una es "Deprisa, deprisa" de Carlos Saura, con una banda sonora que tiene una canción que es un poema...("Si me das a elegir - dice la letra - entre tú y la riqueza, con esa grandeza, que lleva consigo, ay, amor, me quedo contigo..." )y con una preciosa música y una historia que llega al alma realmente...Y otra es "El Sur", de Victor Erice, que está basada en una espléndida novela de Adelaida Garcia Morales, del mismo título. Realmente cuando hablamos de las peliculas de nuestra vida dejamos muchas en el tintero. Estaría bien que, al igual que tu has hecho, Mila, alguien más hablara de una o dos películas, o más, que le han impactado. Un beso y gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

Ya que hemos convertido esta página en un pequeño debate sobre cine quiero hablar de peliculas que nos han hecho soñar...comedias, musicales...Porque el cine también sirve para presentar la realidad de un modo mágico, para ver la otra parte de la existencia, la que enfrenta los momentos felices y los dolorosos. Esa es la vida, múltiple y variada, llena de luces y de sombras. Por eso quiero traer aquí algunas películas de otro tipo que se me quedaron en la retina y en la memoria. Algunos musicales, como West Side Story, My Fair Lady, Chicago...o comedias tan maravillosas como Los Puentes de Madison, dirigida e interpretada por Clint Eastwood, una de las mejores películas de todos los tiempos, en mi opinión...ó clásicos de otro tiempo que han repuesto hasta la saciedad en cine y televisión, como Ciudadano Kane, la historia del magnate de la prensa americana, dueño de haciendas y fortunas cuyo última palabra antes de morir fue "Rosebud" y nadie sabía lo que significaba y así se acaba la película... mientras el espectador ve en un "zoom-back" como, en un pequeño rincón de la buhardilla de su mansión, oculto para todo el mundo, asoma un pequeño trineo infantil en una de cuyas esquinas se lee "Rosebud" la palabra que pronunció mientras moría y nadie sabía su significado..en fin..y que decir de algunas películas de John Ford, de Kenneth Loach, tantas de la "nouvelle vague francesa", del cine inglés del último tercio del siglo XX, las grandes películas neorrealistas italianas, el cine de Ingmar Bergman...Es apasionante recorrer la Historia del cine, desde aquellas míticas películas de Charlot y Buster Keaton...a las producciones de Kubrick como 2002 Odisea del Espacio, o las grandes películas de Zhang Yimou, en China, o Ang Lee y Wang-ker-Wai en Corea...El cine nos acerca porque, aunque los idiomas y las culturas sean diferentes, hay muchas más cosas en común de las que imaginamos entre los seres humanos que poblamos este planeta, como decía Mac Luhan, la "aldea global".

David Nihalat

Anónimo dijo...

Como sé que a Emilio no le importa - creo que ya va aceptando que aunque sea el dueño de esta casa más que invitados ya tiene inquilinos y sin pagar alquiler...- bueno a lo que voy, lo primero es agradecerte Mila tus buenos deseos y ya aprovecho para felicitar las Navidades a todos los componentes de la Blogsfera. Desde hace tiempo os habéis convertido en una parte importante de mí.
Felicidades a todos y un beso.

David... hablar de una película, cuando lo que amas es el cine, es muy complicado. Elijo las películas según mi estado de animo,no descarto genero ninguno.
Me gustan las comedias inglesas como “Cuatro bodas y un funeral”... los cuentos como “Amelie”, “La joven del agua”... las inquietantes películas de Hitchcock, Amenabar, o Tim Burton, he corrido tras Légolas, he cantado con Mary Poppins...y que decir de “La vida es bella” “La reina de África” “Casablanca “ “Hero” “La soga”...Tantas y tantas...
Aunque...si que hay tres películas que me acompañan siempre: “Memorias de Filadelfia” “Adivina quién viene esta noche” y “Un hombre tranquilo”.
Un beso compartido para ti, David, y para el dueño de la casa.

Mari Carmen Azcona

Emilio dijo...

Bien, veo que habeís aceptado la invitación: lista de películas. Ahora sólo falta que comentemos alguna. Voy a empezar yo con parte de las que señalas, Mari Carmen. Hay coincidencia en Historias de Filadelfía, en Casablanca...y en casi todas las de Hitchcock: nadie le ha superado en el género, aunque yo creo que, además de La soga, espléndida, hay que incluir películas como Vértigo, Los pájaros...prácticamente todas. Y de John Huston, además de La Reina de Africa...Cayo Largo, Moby Dick (qué peliculón hizo sobre la novela de Melville...con ese capitán Ahab interpretado magistralmente por Gregory Peck) Vidas Rebeldes, con los míticos Marilyn Monroe, Clark Gable y Montgomery Clift...y también la primera versión de Moulin Rouge, con un tema musical central inolvidable, quizás de los más bellos de la Historia del Cine... en fin...citas una película de John Ford, quizás por la que más se le recuerda, junto a westerns inolvidables como La Diligencia, o qué decir de otras dos obras maestras del siglo XX, Las Uvas de la Ira, sobre la novela de Steinbeck, o Qué verde era mi valle...En fin, Mari Carmen, me has abierto la puerta a varios grandes directores...cerrando con el gran Michael Curtiz y su inolvidable Casablanca...Con su famosa frase final: "Este es el comienzo de una gran amistad.." muy apropiada para lo que ocurre entre nosotros, la gente de la Blogsfera.

Anónimo dijo...

Querido Emilio: yo creo que el mensaje de Mari Carmen era más para mí...te has adelantado...pero dadas las coincidencias en gustos cinematógraficas pues no importa...Coincidimos. Bueno, hay dos películas de Hitchcock que no has nombrado y que, para mi gusto, superan incluso a las citadas: "La ventana indiscreta" y "Psicosis"...sin olvidar "Frenzy", una de las últimas y, quizás, la mejor de todas: "Con la muerte en los talones". Saludos.

David

Anónimo dijo...

Pues, mira, sí. Pero es que Alfred Hitchcock fue uno de los más grandes directores de cine de todos los tiempos. Curiosamente es de los pocos directores que no buscaba un mensaje específico, sólo mostrar el lado misterioso de la realidad, una parte de la vida en la que, sin moralismos, presenta a tipos en situaciones límite, pero que son parte de la trama general que nos envuelve. El dio nombre, realmente, a las películas de "suspense", un género que es un clásico y que agudiza el ingenio porque nos hace buscar la solución del problema. Vale, David. Que sí, de acuerdo.

Port

Anónimo dijo...

Hablar de LOS PUENTES DE MADISON, para mi, son palabras mayores. Esta pelicula me llegó hasta la fibra más sensible. Quizá, porque todas las mujeres maduras (o casi todas) hemos soñado alguna vez con vivir una historia de amor como su protagonista. Esa mujer vivió en dos días, con aquel fotógrafo casual, la mayor de las felicidades. Fue su secreto mejor guardado, el que la mantuvo viva en el recuerdo hasta el fin de sus días. En este film vemos una vez más las contradicciones de los seres humanos. La protagonista quería a su marido, pero ya no recordaba cuándo fue la última vez que habian bailado juntos, abrazados, como aquel día que estrenó vestido para bailar con aquel desconocido, capaz de despertar en ella sentimientos adormecidos por el tiempo.

Un beso,

Mila

Mari Carmen dijo...

Chicos, creo que ambos habéis olvidado una gran película de Alfred Hitchcock.
¿Qué me decís de “Rebeca”?
Magistralmente interpretada por Laurence Olivier (S: de Winter), Joan Fontaine (Sra. De Winter) y Judith Anderson (ama de llaves)
Fue durante años fue mi película favorita: drama, romance, misterio, suspense...en la opresiva atmósfera de Manderley y, siempre, bajo la enigmática presencia de la fallecida Rebeca.
Para mí de las mejores, te mantiene en vilo desde el principio hasta el final.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Solamente puedo decirte, Mila, que Los Puentes de Madison ocupa tres páginas de mi libro "Crónicas de Cine", uno de los minicapitulos más extensos, si no el que más. Es una de las mejores películas de todos los tiempos, con dos interpretaciones espléndidas, la propia de Clint Eastwood, que, además, dirige la película y la de Mery Streep, otra de las grandes. Los diálogos de la película son para enmarcar y toda ella es una obra maestra.

Port

Anónimo dijo...

Rebeca es también una obra maestra. Y un clásico del cine de todos los tiempos. Además del suspense propio del cine de Hitchcock hay algunas diferencias con otras producciones, porque hay elementos de drama psicológico en ella, aunque también podamos aplicar esta característica, en parte, a Vértigo. Además, el blanco y negro de la película, al igual que en Psicosis, dramatiza aún más la acción. No la vi estrenar, claro, es de mitad del pasado siglo, pero ha habido muchas reposiciones de esta película en televisión, sobre todo en la 2, en el antiguo espacio Butaca de Cine, que puso verdaderas joyas al alcance de todos, aunque en sesión de madrugada. La televisión nos ha traído, prácticamente, toda la obra de tres grandes directores anglosajones: John Ford, Alfred Hitchcock y John Huston. De los grandes franceses e italianos (de los españoles ya hemos hablado un poco) seguro que hablamos también más adelante.

Port

Alicia dijo...

Emilio,en este momento de la película de mi vida ando todavía sumergida en la navidad. Esto ha hecho que mi actividad literaria esté reducida a mínimos. Sin embargo os he leido todos los comentarios ¡Menudo repaso a las películas de toda una vida!

Hay una curiosidad que me gustaría satisfacer y así de paso pongo un punto de humor en esta sesión de cine del día de hoy. Emilio, entre las trescientas películas que tienes comentadas ¿está "La vida de Brian"(1979)?
Me parece una de las mejores películas de humor de la historia del cine, y de las más inteligentes. Todavía me acuerdo que no paré de reirme cuando la vi en la gran pantalla. Se me juntaba la risa de un un comentario satírico con la del siguiente.

Para terminar creo que además de interaccionar el mundo de la imagen y la literatura en el cine, no debiéramos olvidar que también interactúa la música. La música ha hecho a algunas películas más grandes, aún si cabe, de lo que ya eran. Hoy en día nadie puede concebir una película sin una banda sonora, sin una música que acompañe y se adapte a las imágenes que estamos viendo. Por citar alguna de las más emblemáticas "Braveheart" y "Titanic".

Un abrazo

Emilio dijo...

Querida Alicia: No está La Vida de Brian...porque el libro recoge siempre aspectos de contenido mediante la transcripción no sólo de impresiones, sino de frases, diálogos mismos de las películas. La Vida de Brian es una de las grandes películas de humor de todos los tiempos y los Monty Python son (eran) unos genios. En realidad el libro no es un libro de críticas de cine, sino una aproximáción literaria al cine, a determinados films, desde la perspectiva del impacto en el pensamiento o en la reflexión, de su argumento, su puesta en escena y realización...es una interacción entre el objeto y el sujeto que escribe, por eso hay muchas notas de transcripción. Y sí, la música es fundamental. Ahora recuerdo algunas bandas sonoras más que me impactaron, una de ellas de otros musicales no citados, como Sonrisas y Lágrimas, Jesucristo Superstar, Hair...o la banda sonora de Yellow Submarine, de los Beatles, la de otra obra maestra, Muerte en Venecia, de Luchino Visconti, o de comedias como Pretty Woman, Nothing Hill, Gigi o la extraordinaria banda sonora de Cabaret, Fama, El Padrino, Los Chicos del Coro...y tantas y tantas películas que recordamos por la imagen...pero también, o a veces sobre todo, por la música. Un beso.

Cris Gª. Barreto dijo...

Cuando se es reservado, pensador algo constante y muy trabajador. Que además elige una profesión muy complicada. Ímpetu que llega no se sabe bien cuándo, tal vez, desde muy pequeña. Y te sientes sin la oportunidad necesaria: portadora de desánimo, dan ganas de tirar la toalla. Pero eso es lo fácil, lo más duro y loable es saber que la única forma de conseguir resultados es luchando duro, preparándose a fondo. Sorteando adversidades.
Es necesario sobrevivir, ir a la compra, pagar la parcela que ocupas y muchas cosas más. Si además vives sola, o casi sola, con los amores aparcados en la calle, cuesta concentrarse en el futuro. La imaginación, grata compañía, es el único testigo de la lucha.
Veo mucha controversia sobre la utilidad de la escuela de la vida. Te aporta mucho, sobre todo el claro sentimiento de que el trabajo literario es una profesión coral. No me refiero a que se precise de más voces, basta el alma como sello propio, pero es obvio que no es una panacea para salir adelante ni vivir de ello, menos en este país donde tanto se devalúa el arte.
En mis costumbres hay un cierto desorden organizado. Y aunque necesito escribir sola no acepto la soledad como una liberación, pero si que en ciertos momentos la reclamo.
El ritmo, los horarios, hitos en la estructura de un escritor, son difíciles de seguir.
Pero estoy convencida de que persistir en el camino, sin desánimo, conducirá algún día a esa oportunidad. Lo importante es: “no tirar la toalla”. Que todos te vean preparada física y anímicamente en este trayecto de larga distancia.
Pese a que nadie te reconozca camino a tu casa, siempre hay que mirar hacia el horizonte. Lo importante es reconocerse a uno mismo.
No he obviado el cine, aunque así lo parezca. La vida de cada cual es una película, sucesión de secuencias, en ocasiones, incluso más impactantes.
No obstante, cuando pueda ver Luna de Avellaneda, entenderé la profundidad que se reseña en este estupendo debate.
Debo felicitar todas las estradas y salidas de este blog. Son magníficas, sobre todo la de Rosa, Mari Carmen, Pilar, Mila, Enrique y Miguel. Creo que no se me olvida nadie.
Y cómo felicitar la encomiable entrada de Emilio siempre tan sublime, no podía ser de otra manera. Es genial y le admiro.

A todos feliz Navidad y venturoso 2010.
De todo corazón.

Cris. Gª. Barreto.

Emilio dijo...

"La vida de cada cual es una película, sucesión de secuencias, en ocasiones, incluso más impactantes". En uno de mis libros, Porlock, pongo de entrada una cita de Julio Cortazar que ya he repetido en alguna ocasión,pero que viene muy a cuento de tu comentario: "La vida no es cine, sino fotografía, al final queda un conjunto de fotos, de instantes fijos". En realidad el día a día si es una pelicula, pero los recuerdos son fotos, instantes fijados, momentos que conforman el transcurso. Porque la mente salta de un lado a otro sin continuidad, como en los sueños. En cualquier caso "el arte imita a la vida" y por eso nos llega unas peliculas o unas obras o libros más que otros. Por las referencias existenciales, normalmente, del contenido. Ese pequeño ensayo de entrada, Cristina, sobre la cotidianidad y el esfuerzo para salir adelante como creadores y seres humanos, demuestra que todo se mezcla y que un tema - o un debate temático - siempre termina siendo fusión. Es lo que tiene la palabra y el pensamiento. Ah...y si, yo creo que los comentarios adjuntos a esta entrada son magníficos, de gran interés. Os agradezco mucho a todos que los hayais puesto.

Port

Anónimo dijo...

Queridos amigos...me dirijo a todos porque veo que esto va de cine y no es algo que lo que tenga un gran conocimiento. Pero la verdad es que no hace falta saber mucho de una cosa porque, de lo que se trata es de ser cada uno en lo que es. Supongo que yo se más de mercadotecnia que otros, quizás por mi trabajo, mejor dicho, mi ex-trabajo, pues hace tiempo que estoy fuera del mercado laboral. Viviendo la mayor parte del año en un pueblecito de la costa malagueña es dificil ver mucho cine pero si quiero hablar de una película que me impactó y habeís nombrado: Con la muerte en los talones. No se quien ha dicho que es una de las mejores películas de Hitchcock. Yo creo que es una de las mejores de todo el cine de suspense. La he visto cuatro veces, dos en cine y dos en video...y cada día, pese a saber el final me parece mejor. Bueno, a seguir con el tema. Un saludo

Jose Antonio

Emilio dijo...

Sí, Jose Antonio, es una gran película, hablé de ella al final porque la habíamos olvidado al hablar del cine de Alfred Hitchcock. Es, para mi, junto con Vértigo, la más interesante de su última época. Un saludo.

Alejandro dijo...

Querido Emilio, has vuelto a atacar la cuerda de las guitarras del arte. El cine nos ha quitado a muchos el frío del invierto y hasta nos ha imprimido carácter. Te hablo de la época de las pensiones de "medio pelo", de las sesiones contínuas y butacas sin numerar. El cine es literatura, por eso a tí se te da tan bien y a los viajeros de esta estación (a la que llegó el otro día nuestra amiga Mari Carmen)nos gusta tanto. Para no cansar, te citaré una de estreno relativamente reciente: Mar adentro. El tema es controvertido. Contó con premios importantes y también con críticas desfavorables. Me quedo con ella por el conflicto que plantea, por la lucha a la que se enfrenta el protagonista: cobarde ante la vida que le ha servido el destino, persigue la muerte con valentía y dignidad. Ese es el dilema.

Un abrazo

Alejandro

Emilio dijo...

Muy poca gente sabe que el título "Mar adentro" se debe a un poema que escribíó Ramón Sampedro, el verdadero protagonista de la historia, ya inmóvil en el fue su lecho de vida y muerte. Amenabar recoge el poema en la película, en una secuencia inolvidable. Y yo quiero transcribirlo aquí, ya que citas esta espléndida película, Alejandro.

"Mar adentro,
mar adentro.

Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.

Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo ya no es mi cuerpo,
pues es como penetrar
al centro del universo.

El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.

Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo,
sin palabras, más adentro,
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.

Pero me despierto siempre,
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos"

(TIENE COSAS IMPRESIONANTES, PENSANDO, ADEMÁS, CUANDO Y COMO FUE ESCRITO)

Un abrazo, Alex.

Alejandro dijo...

Gracias, Emilio, por transcribirnos ese poema conmovedor.

Un abrazo,

Alejandro

Pilar dijo...

Escribo para decirte que ayer (por fin) vi "Luna de Avellaneda" y que me encantó y me emocionó como me prometisteis, tiene frases
geniales, momentos estupendos... Que me ha encantado.

Y como hoy es el día de Reyes, un día algo mágico, sobre todo para los niños, pues te recomiendo una pelicula "de niños" que me ha gustado y me habría gustado aún más cuando era pequeña, porque soy de las que le tienen miedo a la oscuridad, asi que si aún puedes ponerte "los ojos
de niño" siéntate, descargate "Nocturna" y disfruta.
Por cierto, cuando vi "Mar adentro" me quede con ese maravilloso poema.
Un beso grande

Anónimo dijo...

Esto si que es amistad activa...nos regalamos comentarios, peliculas, impresiones...Me alegra que te gustara Luna de Avellaneda, Pilar. Habla de seres humanos, con sus emociones y sus problemas, con sus deseos, sus sueños...es vida pura y, aunque se desarrolle en Argentina, nos hace ver que los seres humanos no somos tan distintos unos de otros.
Ah, yo espero seguir siendo un niño en muchas cosas...sería terrible haber crecido y haberse olvidado de lo uno siente de pequeño ante la expectativas de la vida. Gracias por la recomendación. Y, si, el poema de Mar adentro es sencillamente impresionante, lo que demuestra que el contenido siempre es fundamental. La forma sóla es, para mi, algo muy cercano al vacío.
En este caso el contenido, tanto del poema como de la película te dejan sin habla y relegan y envían directamente los meros adornos líricos, o pretendidamente estéticos, al cubo de la basura. Que es donde deberían ir, directamente, algunos poemas de algunos autores que, además, se creen escritores (veánse los poemas de referidos en el blog de Enrique y señalados en el de Manuel con ocasión del homenaje a Miguel Hernandez en Orihela...que son un "desfalco" poético)
Todo el mundo tiene derecho a expresar sus emociones. Pero escritos en un bloc, sin editar el libro. No es tu caso...tú tienes sensibilidad y escribes muy bien. Y, además, poco a poco, irás adquiriendo algo importante: capacidad crítica. Esto es fundamental... si queremos que lo que escribimos no se convierta sólo en un pasatiempo o en una libreta de sensaciones. Aunque algunas hayan llegado a ser obras maestras como los 20 poemas de amor y una canción desesperada de Neruda, o muchos poemas de Bécquer. Bueno, que me enrollo...todos sabemos que tu eres la más joven "promesa" de Escritores en Red. Y ya sabes que yo digo sólo lo que pienso: cuando una cosa no me gusta...silencio absoluto en público y en privado, a veces - no siempre - comentario personal. Si pongo un comentario laudatorio en los blogs puedes estar segura, tú y todos, que es sincero. Un beso grande.

Port

Anónimo dijo...

Emilio, en tu comentario a Pilar mencionas a dos de mis favoritos: NERUDA "Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos" y BÉCQUER "Jamás de un amor logrado se vieron la maravillas, triste suerte, el amor está sentado sobre las duras rodillas de la muerte"....¡Qué bonito! Sólo de escribirlo siento escalofríos.

Y, hablando de cine, no quiero dejar de hacer un pequeño comentario sobre una de mis películas más vistas: ESPLENDOR EN LA HIERBA, protagonizada por Natalie Wood y Warren Beatty. En ella, vemos cómo el amor entre dos personas puede durar toda la vida, a pesar de que los obstáculos impuestos y las consecuencias de los mismos te lleven por caminos diferentes. La primera vez que ví esta pelicula tenía dieciocho años. Y siempre recurro a ella cuando quiero volver a sentir la emoción del amor de juventud. Ya sabes, Emilio, soy una romántica sin curación posible. Y es que, como dice el refrán: "Genio y figura, hasta la...."

¡¡Feliz 2010 y un beso muy muy grande para ti y para todos los que visitan tu espacio!!

Mila

Anónimo dijo...

Querida Mila...Sí, eres una romántica sin solución posible, como tu dices, je, je...Dado que estoy con un catarro cavernícola y tomando de todo, con la nariz y garganta congestionadas, tosiendo etc. comprenderás que en mis preferencias, sobre todo en estos momentos, esté la salud muy por encima de los otros dos elementos que se señalan junto a ella...Dificilmente se puede pensar en otra cosa cuando estás enfermo que no sea en ponerte bien...Pero, de todas formas, coincido contigo en que Esplendor en la Yerba, de uno de los mejores directores de cine americanos, Elia Kazan, y con aquella inolvidable Natalie Wood, que desapareció tan joven, es una de las grandes películas de todos los tiempos. La película va más allá del amor, que yo recuerde, trata de las dificultades de la vida, del destino, de la importancia de la fe y la memoria...y creo que la he visto varias veces, y el titulo está traido de un poema de William Wordsworth, uno de los más importantes poetas inglese de finales del siglo XVIII, comienzos del XIX...Creo que hice una referencia al poema en otra entrada, ahora no recuerdo donde.
El romanticismo fue un movimiento históricamente muy interesante, que se rebelaba con lo que establecia el orden racional y por eso tuvo mucho que decir en Poesía.
Yo, que valoro mucho como sabes el poder del subconsciente, sólo estoy en contra de las ramificaciones del romanticismo más tardío y, sobre todo, de todo aquello que no tiene calidad. Y al amparo de las "sensaciones amorosas o de alabanza a Dios (no hablo de San Juan, o Santa Teresa, claro) han aparecido muchos pseudopoetas con muy poco contenido y con poco conocimiento del lenguaje y de la estética profunda que debe haber en todo poema. Pero no voy a disertar más sobre un tema que ya conocemos. Claro que tú sabes que un comentario como el tuyo siempre da pie a otros comentarios más. Un beso Mila y feliz año también. Que sigas siendo tan buena amiga, mía, y de todos nosotros.

Port

Anónimo dijo...

Emilio, no te procupes demasiado por tu estado de salud, sólo estás padeciendo las consecuencias de este frio invernal. Eso sí, ocúpate de él.

Creo que esta tarde volveré a ver, sentada en el sofá de mi salón, ESPLENDOR EN LA YERBA, (O HIERBA, creo que se puede escribir de las dos formas)... Ya lo ves, hoy tengo a flor de piel la vena romántica-melancólica, jajaja..

Cuídate mucho. Un besito.

Mila