jueves, 27 de agosto de 2009

NOSOTROS, LOS DE ENTONCES...

Llega septiembre. Y pensamos que no seremos los mismos. Porque las intenciones no son nunca ajenas a las circunstancias. En su misma esencia, el presente, el pasado y el futuro se mezclan, como señalaba T.S. Eliot. Lo hacen en la mente, lo hacen en el corazón, que dicen que son distintos.
Ha transcurrido un espacio de libertad social y llega el final del verano. Un tiempo que anuncia otro porvenir, el porvenir continuo en el que se enmarca la existencia. Yo siempre me sentiré por dentro el muchacho que escapó a Inglaterra, y luego al mundo, para descubrir que, caminando por las rutas de fuera, se caminaba, a la vez, por las de dentro. Siempre mantendré mis ilusiones. Pero Heráclito tenía razón cuando veía transcurrir desde la orilla el rio y sabía que nunca podemos tocar el mismo agua. Quizás uno no es el mismo después del paso de las experiencias. Pero no me gustan las palabras que definen a los seres humanos. Ni tampoco las que clasifican. Sí, el discurrir, sí los recuerdos, las fotos de la memoria de que habla Cortazar en Rayuela, ese libro mágico que todos deberíamos leer. Porque los recuerdos, los que deseamos conservar, son memoria viva del transcurso. E impulso.
Yo amo los intentos. Que nadie nos quite la gloria a la que nos llevan. Porque en ellos está el verdadero resultado de los sucesos. Decía Fernando Fernán-Gómez que "el éxito o el fracaso son sólo cuestión de perspectiva".
Por eso hay mirar desde todos los ángulos para aprender a ver, observar para aprender.
Y respirar para aceptar. El marco, no los contenidos. Ni las ideas preconcebidas, ni los conceptos banales y algunos tópicos enseñados, a veces con buena intención, incluso con cariño, pero que hay que revisar. Yo no quiero, nunca he querido, quedarme atado a la piedra de molino de la idea inmóvil, a la rueda de las falsas verdades. Deseo mantener la rebeldía que nos hace cuestionarnos todo, que basa la existencia más en la pregunta que en las respuestas.
"Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos", dijo Pablo Neruda.
Es verdad, pero también es una gran mentira.

15 comentarios:

Javier dijo...

Emilio:
¡Estás arrancando! Bienvenido. ¿Qué es un blog? Pues tal vez sea esto que estás/estamos haciendo. Lugares de encuentro, sitios personales donde la conversación, tiene más importancia que el nudo principal. Tienes la libertad de elegir, apartarte, provocar, entrar, salir, lo que quieras. Y pensar, sin prisa, con tiempo, con lo escrito. Y si cada vez que plasmas algo en papel, bueno, en el ordenador, y te llega el mensaje de que lo escrito ha llegado a alguien, que le ha provocado una reacción, un estímulo, un pensamiento, un recuerdo,...entonces es que esto es bueno. Creo que tenemos disfrute para mucho tiempo. Auqneu luego el disfrute no sea sino recuerdo, o realidad, o sueño, o...
Y tú tienes mano para esto.
El espectáculo ha comenzado

Emilio dijo...

Tu no sólo me provocas, me evocas, me invocas, me equivocas, me revocas...eres un punto y aparte en casi todas las cuestiones, como demuestras en tu blog, y por eso, tú y la compañía, me habeís llevado a pasar de la creación absoluta, sólo literaria...a la recreación relativa, fundamentalmente de la vida, que no es más que la literatura común, no escrita, de la Historia y la Humanidad. Vaya frase, ahora que lo pienso... es darle la vuelta al tema del hecho literario...pero sigo pensando que Bob Dylan tiene razón - y tu lo confirmas - cuando dice "En comparación con la vida, el arte carece de importancia". Porque la vida lo asume, lo cubre, lo empuja...y viceversa en cuánto a esto último. Pero no somos más que una coleccion de tiempo sin importancia para la inmensidad del universo, aunque muy querida para nosotros. Yo, en este blog, estoy aprendiendo algo: la importancia de los demás. Te juro que percibo todo lo vuestro como mío, y eso es un gran avance en el camino de afirmación del nosotros y en la labor de esconder - un poco - el dichoso ego...que ya sabes que lo diferencio claramente del necesario yo.
Por lo demás, Javier, gracias por darme un lugar en la representación. Vamos a ver si somos capaces de no aburrir al personal y poner obras de distinto corte. A por la elección de un buen repertorio.

Santiago Solano dijo...

Estimado Emilio.

Orfeo lleva barba.
Santiago Solano lleva barba.

El uno fue a la Universidad, corrió mucho delante de los grises... cielos de Asturias.
El otro, también lleva barba, y también corre, sigue corriendo.

Somos los mismos.

Rosa dijo...

Bienvenido al final de agosto querido Emilio... ése en el que pasado, presente, futuro…no necesitan mezclarse… pues son todo uno. Y el éxito o fracaso tampoco, salvo en los que no miran dentro de sí mismos, sino en el espacio que ocupan en comparación con los demás.

Septiembre, una vez más, será la esperanza de otro mes único entre los once siguientes, hacia el que depositaremos nuestra esperanza de que todo empiece a ser un poco mejor: la economía, la gripe A y los terroristas y/o maltratadores; la jornada laboral y hasta el reconocimiento a tantas horas malgastadas en el trabajo o la sonrisa de la señora que se esconde entre cristales en el metro, para no escupirnos a la cara su desidia…

Quizá ya no eres el mismo como dices – perdón, lo dice Pablo Neruda ¿no?- porque tu “paso de experiencias” te ha llevado a adquirir esa perfecta “desestabilidad” que te hace especial y me/nos hace creer de nuevo en que sí hay “cosas” por las que merece la pena esperar…
Gracias por esta entrada. Un beso con toda la admiración que crece cada vez que te leo.

Emilio dijo...

Y mi cariño crece por ti Rosa, paralelo a la admiración que tu dices. Pero es que ambos crecen juntos. Son elementos complementarios. En nuestro caso, y en el de tantos escritores, la palabra escrita nos une y transmite quienes somos o queremos ser y, sobre todo, donde estamos. Estamos juntos en este proyecto que es una Plaza de Arte y Afectos por la que paseamos todos y nos saludamos y nos encontramos, e incluso, a veces, nos tomamos juntos unos vinos o un agua mineral, que de todo hay en la viña del Señor.
Hay quien pasea más y quien pasea menos, pero no por eso la Plaza deja de ser suya, deja de ser nuestra. Lo que si es cierto es que, últimamente, ha mejorado mucho su alumbrado. Y tu eres uno de mis farolitos preferidos.

Emilio dijo...

Ya Santiago, ya se que eres el mismo. Que Orfeo es el mismo que era Santiago. Y que tú eres el mismo que empezó siendo Morfeo. Te encanta cambiar de registro. Eres cuántico. Ya lo eras, visto lo visto, en tus tiempos de estudiante, porque no sólo tienes una enorme facilidad para cambiar de oficio - el último, sin ir más lejos, Salteador de Blogs - sino que, además, eres capaz de saltar en el tiempo y fotografiarte con distintos aspectos. No dejas de sorprendernos. Yo creo que, cualquier día, nos descubres a todos la verdad: eres una reencarnación continua del Arcangel Gabriel. A él, según algunos, le dictó Dios su último Libro Sagrado. Y tu te guardaste unas hojitas para jugar. Y ahí aprendiste que eso de poner palabras divinas en papel se te daba bien. Y has ampliado el soporte: ahora tienes todo el Espacio Infinito para volar con ellas. Y no hay mejores alas que las palabras que nos hacen soñar.

Anónimo dijo...

septiembre y tú hacen que merezca la pena el final de agosto. Es una delicia sentarme un rato en el ordenata y leeros. Me refresca la mañana y ¡hace tanta falta un poco de aire fresco!
Emilio, tú eres mi ventilador particular. Te quiero tanto
Sol

Alicia dijo...

Después de leer a los demás me doy cuenta que siempre me faltan, no palabras, si no frases tan bellas despué de unirlas. Acaso es por eso que recurro bastante a lo que han dicho otros. Sin embargo esta vez no lo voy a hacer.
Me siento afortunada de que hayas aparecido en mi vida. Te buscaré, te leeré, te animaré, aprenderé de tí y algún día acaso seré capaz de aprender contigo. Me gusta todo lo que dices y cómo lo dices. Me suena a música de tango y de bolero que, aunque casi tengo recien comenzada la década de los cincuenta los de mi edad no lo entienden, es una música que me hace sentir, son unas letras que me hacen vibrar. Lo mismo me pasa con tus relatos. Eso es por que transmites y vales para ello.
Somos los mismos con una mochila mucho más grande.
Besarkadatxu bat.

Anónimo dijo...

Soledad, mi amiga de siempre, por esta vez, ha adelantado su voz a la de nuestro querido, de ambos, Enrique Gracia, y yo, ahora, sólo quiero pediros una cosa: trasladaros a su blog, a su primera preciosa entrada, que, como no cabia menos de esperar, es todo un alegato a favor del Ser Humano, del eterno Viajero y de la solidaridad. Si la leeís, comprendereís, no sólo por qué la quiero yo, sino por qué la vamos a querer todos.
Un beso.

Port

Anónimo dijo...

Alicia, mi nueva amiga de ahora, ha entrado entre nosotros como un ciclón en la fuerza, pero suave como la brisa costera del Norte del que proviene. Ella escribe - yo también lo hago, aunque menos que ella - en la nieve. Y en la nieve se escribe pisándola y quedan siempre las huellas. Además, es más fácil seguir el camino si alguién ha pasado antes por él. Se notan los pasos. Los de Alicia son los de una escritora que sabe de arte, de fotografía, de música. Sabe con el corazón y sabe con la mente. Y, a veces, nos regala imágenes y sonidos, además de hermosas palabras, a sus amigos. No es dificil encontrarla. Teclear la nieve. Aunque también esté aquí.

Port

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Cuando alguien sabe escribir, hay que rendirse a sus pies y punto.
Así estoy ahora yo, rendido ante mi amigo Emilio. Último de la fila en Escritores en Red, espero que me hagáis un hueco de vez en cuando aunque sea incapaz de seguiros en vuestra ingente tarea.
Haré lo que pueda por estar cerca y a la altura y si no, perdonad a este viejo poeta que de puro disperso ya no sabe si es un exiliado en el mundo (como diría mi Soledad) o el puro exilio encarnado de sí mismo.
Emilio, eres inabarcable ¿lo sabías?
Mi abrazo.

Anónimo dijo...

Dice una jota popular...!Y aquí va la despedida!... que es el final de la jotica! Bueno, pues yo lo cambio y, como no se donde poner el comentario en tu entrada todavía - porque claro, el comienzo, y me encanta, es toda una presentación, y presentarte a ti es como presentar al mundo, tarea casi imposible, pues tu si que abarcas y eres...- bueno pues como que, con este texto, a ti que te gustan tanto esas cosas del saber popular, !Aquí va la bienvenida!, compañero del alma, compañero.

Port/Emilio

P.D. Lo repetiré cuando haya un hueco para ello en tu espacio, que supongo que será en una entradita que pongas pronto.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Sí. Finaliza agosto pero se que esperas con ímpetud septiembre.
Como veo que todo halago está dicho en este espacio de comentarios. Solo permítime decirte que existe algún error gramatical, deberías repasar el texto. Es normal...A mi me pasa con frecuencia con los dedos torpones del cansancio. Pero sería una lástima que no hicieses esa pequeña revisión.
Por lo demás ¡chapó!

Ah! Dicen en mi tierra que la mujer que quiere a dos es lista y entendida porque cuando una luz se le apaga otra le queda encendida.

Y tu eres muy listo. No me cabe la menor duda a la vista de tus comentarios.

Saludos.

Emilio dijo...

Mentiría si dijera que siento no ser perfecto como escritor y copista de mis propios textos...pero nadie es perfecto. Pero te agradezco, Cristina, que, a pesar de los errores que has visto, el contenido te parezca interesante. Quizás parece que quiero a muchas personas a través de mis comentarios. Pero mis compañeros los merecen. Son, además de mis amigos, unos espléndidos escritores y escritoras. Tu también lo eres, una magnífica poeta. Y desde que te descubrí en la presentación de tu libro en la Asociación de Escritores, en el acto que coordiné, así lo he manifestado a todos. Espero que sigas esa gran trayectoria que has iniciado. Tienes mucho que decir como escritora. Y, como te he dicho en ocasiones, un sello personal y propio que te hace destacar. Espero que, poco a poco, ocupes el lugar que mereces en el mundo literario.
Con todo mi afecto.

Port

P.D. Por cierto, las prisas a lo que se ve, también te han jugado una mala pasada. Has puesto impetud en vez de ímpetu. Los duendes de los ordenadores, que no paran.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Estimado Emilio:

Muchas gracias por tu comentario Eres el maestro de la palabra y tu lo sabes. Por cierto, te equivocas, he puesto ímpetud, los duendes estaban durmientdo cuando escribí.
Otro problema del ordenador es que nos cansa los ojos, sobre todo, porque escribimos muy tarde y no conseguimos casi ni leer bien.
Tus amigos son fantásticos además de grandes escritores y se merecen los mejores halagos que les puedas hacer. De la misma forma que tu también te mereces los mejores comentarios que puedan escribir. Eres realmente excepcional.

N.- Los amigos también ayudan cuando ven algo que corregir, eso los amigos sinceros, que los tienes a caudales.

Felicidades por tu blog y muchas gracias por deleitarnos con tu arte.

Con todo mi afecto y admiración.
Cris.