sábado, 9 de octubre de 2010

APRENDIZAJE

El punto de inflexión de la vida consiste en comprender que todo el oro del mundo, la fama, el reconocimiento, el éxito... no valen nada ante el destello verdadero de un corazón.

35 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué verdad tan grande, Emilio! Sucede, que algunos caminan por la vida sin prestar atención a esos destellos, pequeñas lucecitas que nos hacen sentir. Ese tipo de personas me dan mucha lástima.Les puede la avaricia, la envidia... y llegan al fin de sus días sin que una lágrima les llegue a los ojos o les produzca una sonrisa desde lo más profundo del corazón. ¡Qué suerte tenemos todos los que, permanentemente, vemos esa luz encendida.

Besitos.

Mila

Alicia Uriarte dijo...

Emilio, creo que hay muchos puntos de inflexión en nuestras vidas. Tal vez este al que tú te refieres sea uno de los más trascendentes. Si que considero que hay una etapa en nuestro camino en que no vemos ese corazón que brilla. Andamos haciendo otras cosas por necesidad o por despiste. En nuestro entorno a veces hay bruma, otras, demasiada luz. En ninguna de esas circunstancias es fácil ver un destello. Cuando con el paso de los años, se desdramatizan unas cosas y se relativizan otras, la bruma desaparece y la intensidad de la luz es la precisa para poder recibir ese impacto. Fíjate Emilio que me da la impresión que, aun estando siempre ahí, lo percibimos en el preciso instante que lo necesitamos.
Un abrazo.

Santiago Solano dijo...

Este "aprendizaje" Emilio, es tan bueno como este aristótelico:

"LA AMISTAD ES UN ALMA QUE HABITA EN DOS CUERPOS; UN CORAZÓN QUE LATE EN DOS ALMAS"

Gracias por volver.

Emilio Porta dijo...

Ojalá la veamos siempre, Mila, y seamos capaces de no estar distraídos y ver más allá de la superficie, más allá de los problemas... y darnos cuenta de que, alguna vez, en algún momento, alguien estuvo o está a nuestro lado en los momentos difíciles. Y no me refiero a presencia física, sino a sentir el calor del cariño, de la solidaridad. Pero más importante que nosotros sentir el afecto de los otros es, en la medida de nuestras fuerzas, ser capaces de dejar que el corazón lance ese destello - y sin esfuerzo, sin propósito previo, sin obligarnos - hacia aquellos que, a lo mejor en silencio, te lo están pidiendo, aunque sea un minuto. Ciertamente, si no sale de dentro, entonces mejor dejarlo. Ojalá llegara un día que el alma humana tuviera, no como imperativo y norma, sino como anhelo y sensación permanente, la generosidad. En cualquier caso es difícil, a veces, ver más allá de nuestras narices, perdona la expresión que rompe un poco el lirismo...pero la ceguera no reside en el sentido de la vista siempre.

En cualquier caso todo lo que no sea sentir en libertad no sale bien. Si las cosas no salen de dentro - a veces no sólo es querer, es también poder - el resultado nunca es el deseado.

Respecto a la otra parte de la frase, que es corta pero tiene recorrido...yo creo que muchas veces intentamos conseguir las estrellas, pero esas estrellas son estrellas de neón...y tienen poca consistencia. Los verdaderos sueños son los que te dan paz. Si algo te la quita se convierte en una pesadilla. Y si el sueño lleva al sufrimiento, propio o ajeno, mejor vivir con sencillez y despierto. Gracias por el "coment". Un beso Mila.

Nelken Rot dijo...

Mejor vivir sencillo y despierto. Me gusta tu corazón de coral que observa el paso de las mareas, los barcos, y los flotadores de los niños en la playa. Te quedas con lo importante y sigues enraízado al mar que perteneces, el mar de las letras.

Mejor vivir sencillo y descansado.
Me gusta tu corazón de coral.

Emilio Porta dijo...

"En nuestro entorno a veces hay bruma, otras, demasiada luz. En ninguna de esas circunstancias es fácil ver un destello. Cuando, con el paso de los años, se desdramatizan unas cosas y se relativizan otras, la bruma desaparece y la intensidad de la luz es la precisa para poder recibir ese impacto"

Realmente, Alicia, poco puedo añadir a un comentario con tanta sabiduría detrás. De hecho tu comentario es una entrada en si mismo, una gran reflexión. Me gusta el contenido...y el tono es que está escrito. Y me gusta el sentido de maduración que refleja. Prefiero la palabra maduración, que implica un proceso que sigue, a madurez, que es un concepto estático. Gracias Alicia por añadir "algo" más a este breve reflexión primera.

Un beso y mi afecto, compañera, este es el nombre que te corresponde pues, aunque no estés dentro de la lista "oficial", tú sabes que todos te consideramos una más, e importante, en el grupo.

Emilio Porta dijo...

Y a ti Santiago, parte fundamental de todo este lío, con ese vídeo de tu blog en que apareces con tus libros detrás, con tu biblioteca personal al fondo, con la expresión tranquila de un pensador lleno de melancolía, a ti, creador de esta, para mi, maravillosa asociación Marqués de Bradomín, Escritores en Red, que más te voy a decir que no te haya dicho ya. Sólo confirmar que se hace camino al andar...como puse en una entrada anterior tomando las palabras de ese maestro en Humanidad, además de gran poeta, que fue Don Antonio Machado.
Y al andar se hace camino y al volver la vista atrás( en eso se equivocaba, al menos en la expresión formal) se ve la senda que sí se ha de volver a pisar. Porque es la senda del afecto, de la comprensión y, como tu bien dices, de la amistad. Pero la amistad no es un ladrillo, no es algo monolítico. Tiene, como todo en la vida, cumbres y valles, momentos mejores y peores. Afortunado el ser humano que es capaz de ver la línea que une esos altos y bajos y es capaz de quedarse, finalmente, con el conjunto que abriga nuestra trayectoria. Ese sentimiento se nutre no sólo de actos, sino también de memoria. Y conserva, no sólo los amigos presentes, sino también los que, por una u otra razón, no están o permanecen momentáneamente en silencio. Y que, sin embargo,siguen dentro de nosotros, pues son parte de nuestra vida y de nuestra historia.

No somos de piedra: somos de carne y hueso...y la sangre que circula por nuestras venas no siempre nos puede mover por igual. Soy yo el que te da las gracias por permitirme, con tu idea y tu trabajo, y, sobre todo con tu ilusión, hacer de mi blog una habitación particular de esta casa común. Un espacio en libertad donde puedo encender la luz a la hora que mi individualidad lo necesita y apagarla y descansar con la sensación de que mientras duermo algún amigo, uno/a de los nuestros, sigue en vela. Ojalá compartas conmigo esta sensación. Porque eso es Escritores en Red.

Espero que te sientas orgulloso de ello y lo percibas. Es una casa amplia y no tiene más paredes que el aire y el espacio infinito de nuestra ilusión. Y tiene ya un amplio suelo. Sólo tienes que juntar las miles de palabras, sensaciones, e ideas, que nos acompañan.

Un abrazo.

Fernando dijo...

Emilio, cuando las cosas se consiguen por merecimiento propio, sin cometer delitos, intrigas, prevaricaciones, acciones ilegales etc. el destello del corazón puede ser auténtico y obtenerse una felicidad merecida. No es el caso, por ejemplo, de alguien que consigue algo deshonroso sin merecerlo. Los hombres somos tan especialmente retorcidos que todo lo justificamos. Pero ¡cuidado! hay algo allá en el fondo, muy en el fondo, que se llama conciencia y que nos dice si el premio que nos han dado o el beneficio que hemos obtenido es honesto, y si no es así, tendremos para siempre dolor de corazón y no destello, si no somos capaces de rechazarlo o devolverlo. Un saludo cordial.

Emilio Porta dijo...

Mientras escribía los comentarios de contestación a nuestros amigos se ha colado tu comentario, Nelken...así que la respuesta viene ahora. En realidad todo en la vida se intercala, nada sigue un transcurso lineal. Vamos y venimos y las circunstancias nos empujan, a pesar de nuestros deseos. He estado algo retirado - sigo en ello, puesto que mi lugar de retiro inventado se ha consolidado...es increíble ver la cantidad de entradas que hay en Google de la palabra Orzeán, que antes no existía - pero el regreso, como dice Santiago, me produce la sensación de una vuelta sin haberme ido, eso es lo que tiene este grupo, esta Asociación pionera en la red.

Me gusta mucho esta frase tuya: "Te quedas con lo importante y sigues enraízado al mar que perteneces, el mar de las letras" Sí, es mi tierra inestable, tierra de agua en movimiento, mar del lenguaje. Y es lo que siento pertenece de forma consustancial a mi identidad. Gracias por observarlo.

Un abrazo lleno de amistad y cariño, Nelken.

Emilio Porta dijo...

Estimado amigo Fernando...me alegra mucho tu participación - saltando de mi otro blog, la Página personal, a éste - y lo que apostillas sobre la conciencia. Una aportación nueva que bienvenida sea. Qué cierto es que una buena acción no puede tapar una actitud deshonesta...Cuántos hay que justifican con una dádiva la falta de honradez, que tapan su conciencia con un puñado de aparentes buenos actos. En esta sociedad es el pan nuestro de cada día. La conciencia es algo, aparentemente, etéreo. Y variable según las culturas. Y los siglos. No de otra forma se puede entender lo que han hecho en la Historia algunos hombres aparentemente buenos. La misma Isabel la Católica, piadosa y admirable para muchos, fue una mujer generosa...pero bajo sus auspicios se creó el Santo Oficio, el Tribunal de la Inquisición, y el mismo Alfonso X el Sabio, hombre de Letras y justo gobernante, mandó matar a su hermano Don Fadrique...y miles de casos en la Historia. La conciencia de un romano del siglo I no es la misma que la de un hombre occidental de nuestros días. Ojalá el Hombre evolucione en la linea de una conciencia universal, formada por las individuales, que tenga el amor y la solidaridad como premisa primera. Un abrazo.

Mari Carmen Azcona dijo...

“ El punto de inflexión de la vida consiste en comprender que todo el oro del mundo, la fama, el reconocimiento, el éxito... no valen nada ante el destello verdadero de un corazón. “

Porque el oro, la fama, el éxito, el reconocimiento...no es más que la meta tambaleante del Ego. Lo que de verdad sustenta la vida y al “ Yo” son los destellos verdaderos de un corazón. Destellos que empujan el rumbo desorientado, que acompañan al filo de la noche cuando desarmamos el personaje que nos exige ser la realidad concreta, que limpian la mirada y descargan el alma.

Buscar un corazón así es difícil, encontrarlo una suerte y un regalo de la vida.

Preciosa reflexión, precioso horizonte tras el que caminar.

Un fuerte abrazo.

Emilio Porta dijo...

"...Cuando desarmamos el personaje que nos exige ser la realidad concreta" Sí, Mari Carmen, tus palabras van un poquito más allá. Personas y personajes...realidad y ficción. Y, sin embargo, a tantos nos gustaría fundir ambas identidades...Porque ser un personaje no necesariamente significa falsedad. A veces significa caminar sobre el sueño. Quiero pensar que, en instantes determinados, podemos escapar de la dictadura de la realidad y transformarla. Ese es el valor del escritor: cambiar con las palabras un mundo conformado. Añadiendo cosas, los autores, los artistas, han conseguido que el mundo sea mejor, más luminoso, más sensible.

De igual modo el científico. Pero es que para mi el científico, el investigador, es el mayor artista de todos, porque convierte el exterior en un universo más habitable y con más posibilidades de progreso y desarrollo personal y colectivo.

Luego está la cuestion social: los falsos valores. Eso es a lo que apunta más directamente tu comentario. Esos valores los impone el dichoso ego, una superestructura molesta del yo, que no sólo no nos afirma, sino que nos separa de los otros.
Eliminemos el brillo de los escaparates y quedémonos con las luz intensa de las actitudes.
Un abrazo fuerte.

Jesús Arroyo dijo...

¿Nos hemos puesto románticos?

Se dice que "el corazón mueve montañas". Si se acompaña de luz (natural y humana) veremos en el interior de las cuevas de esas montañas...

Un abrazo fuerte, Don Emilio.

Emilio Porta dijo...

Mi muy estimado Jesús: Esto no tiene nada que ver con el romanticismo, sobre todo en el sentido popular de la palabra, concepto que me parece que ha hecho bastante daño a las relaciones entre las personas, sublimando elementos que son pura biología. No, al corazón que yo me refiero no es al concepto "romántico" del corazón, sino a la metáfora del lenguaje sobre los sentimientos de generosidad y bondad. Y, por supuesto, la frase tiene una primera parte que sirve de elemento comparativo con la segunda. Se trata del balance, como bien dice Mari Carmen Azcona, entre el yo y el ego. Algunos dicen que son lo mismo...pero para mí es evidente que no. Quizás para entender del todo la primera parte deberíamos leer de nuevo a Jorge Manrique y sus conocidas coplas a la muerte de su padre, uno de los mejores poemas de la Lengua Castellana, si no el mejor.

Pero se que tú este tema lo entiendes y lo comprehendes ( con h intercalada de sinónimo de abarcar ) entre otras cosas porque te tengo - y tus palabras del comentario lo atestiguan - por un hombre de bien, un gran tipo. Me da que sabes de que hablo cuando hablo del corazón. No hay más que leerte y ver tu actitud de solidaridad, de ayuda, de amigo de tus amigos, entre los que me cuento. Eso no quita que merodee por nuestra mente la duda que siempre asalta a la razón y un cierto escepticismo y relativismo intelectual. Un fuerte abrazo querido amigo.

Anónimo dijo...

"Sigue el camino del corazón"

Es una frase que escucho en mi interior a veces y quisiera escucharla siempre. Es una metáfora, ya que el corazón está quieto en el interior de los cuerpos, aunque lata, pom, pom, tac, tac, al bombear la sangre. Sin embargo no debe ser tanta metáfora - ya que todas las sensaciones parecen localizarse somaticamente - cuando notamos que las sensaciones se ubican, muchas veces, en el organismo. Lo digo porque a mi el corazón me parece un órgano inteligente y sensible.

David Nihalat

Emilio Porta dijo...

Vale, aceptado pulpo como animal de compañía...Los últimos descubrimientos ciéntificos han descubierto algo asombroso...que en el tejido del corazón hay, al igual que en el cerebro, neuronas, unas células similares. Se está produciendo un intenso debate en Estados Unidos sobre este tema. Podemos añadir al mismo que es y donde su ubica el alma...pero ese es otro tema que daría mucho juego y crearía otro debate. Yo utilizo bastante la palabra alma, sin saber muy bien lo que es, aunque si tengo claro su sentido metafórico. Si vale de algo yo creo que está repartida por todo el cuerpo. Alma como energía vital, reflejada en el aura. ¿Inteligente? Pues no se, para eso parece que necesitamos lo que llamamos mente, ¿no?. No quiero añadir leña al fuego...aunque suela hacerlo. Desde la Ilustración el Hombre está en plena revisión de conceptos...En cualquier caso la frase de la entrada es para entendernos entre los de casa, claro. Esta casa, la vida, nuestro mundo de ideas, emociones, y palabras.

toñi dijo...

Me parece fantástica la reflexión a la que has llegado, pero para el "yo narcisista" resulta muy difícil renunciar a todas estas medallas: "todo el oro del mundo, la fama, el reconocimiento y el éxito". Ya que son una golosa recompensa. El ególatra las tiene guardadas en un cofre y en un lugar inaccesible, pero existe una llave capaz de acceder a él y abrirlo: LA HUMILDAD.. .Una vez abierto ya no será tan difícil desprenderse de su contenido...El corazón atrofiado comenzará a funcionar de nuevo. Esto será el comienzo del aprendizaje...Poco a poco la opacidad será absorbida por la claridad. Y una vez que el “yo” haya escrutado su corazón y descubierto en él la amistad, la bondad, la solidaridad, la generosidad, el calor humano, la comprensión..... estará preparado para llevar a cabo tu preciosa reflexión...Deberíamos lavar nuestra sombra y peinar nuestra aura más a menudo.

Esta magistral entrada podría ser la síntesis del libro de David Safier, “Maldito Karma”...Es una novela con gags llenos de humor que invitan a la reflexión.

Besos.

Toñi

Emilio Porta dijo...

Lo que es verdaderamente magistral es tu comentario, Toñi. No se puede decir más con menos palabras y de forma más exacta y certera. Es un gran comentario, una magnífica reflexión. No hay que quitar ni añadir una coma. Sólo pido a los compañeros que entren que lean con atención tus palabras.
Y, además, terminas con una frase que es una pequeña joya filosófica y literaria: "Deberíamos lavar nuestra sombra y peinar nuestro aura más a menudo". Y una buena recomendación de lectura. Muchas gracias por esta singular y lúcida aportación, un beso.

La Solateras dijo...

El destello verdadero de un corazón, el caríño, la amistad, la confianza, todo eso es lo que enriquece la vida, aunque a veces nos ciegue la vanidad, o la codicia o la soberbia y no nos dejen disfrutar de lo que tenemos.

Un abrazo

Jesús Arroyo dijo...

Me refería yo, como romántico, a las fuerzas irracionales del espíritu.
Amigo mio, entendido queda.
Abrazote.

Emilio Porta dijo...

Ah...qué bonito, el romanticismo como movimiento renovador del espíritu, como combatiente de la razón pura, el verdadero sentido del movimiento romántico, no lo que alguna gente entiende en las novelas rosa...Ese Romanticismo si que fue un movimiento - algo exagerado a veces - pero revolucionario, intenso, y del que si soy partidario.
Fue la revolución interior que su tiempo necesitaba. Y sus valores de entrega al corazón hay que empujarlos. Nada más lejano al materialismo que impera.

En cualquier caso, pura dialéctica, como todo proceso histórico. Choque de contrarios y, al mismo tiempo, convivencia de los mismos. Lo que es y ha sido siempre la vida.

Otro abrazo, Jesús.

Anónimo dijo...

Ese romanticismo de la Canción del Pirata, de Espronceda. Por cierto, qué extraordinario poeta. Hay que leer toda su obra, tiene cosas increíbles. Es evidente que no escribe - de forma - como Pessoa, o Kavafis, o Eliot...pero en su variación hay vida y Literatura.

Port

Cris Gª. Barreto dijo...

Querido Emilio:

Bonita, inteligente y reflexiva frase. Te felicito.
Pero son tantos los puntos de inflexión. Podríamos hablar de crisis; depresión; gobierno. Reitero... el "punto de inflexión" de: Johannes Kepler; de las huellas de los caminantes; del futuro de toda la humanidad.
Del punto de inflexión de Paul Strand, uno de los padres de la fotografía moderna.
Pero, ¿cuántos puntos de inflexión nos/o quedan considerando todos los matices? Es decir, teniendo en cuenta todos los rasgos que dan un carácter especial o algún algo.
En mi humilde opinión: incalculable
Y no se pueden subsanar con amor, si bien es muy cierto que no valen nada ante el auténtico destello de un corazón, pero, todo corazón sensible sufre cuando se ve rodeado ante tantísimos puntos de inflexión. Tanto los propios -por personales-, como los "otros" que no dejas de ser menos propios si le afectan.
Y así, seguiría horas porque me enganchan casi más tus comentarios escuetos y reflexivos que los extensos (aunque me quedo con todo, sabes que admiro tu escritura en todas sus formas). Eres genial.
Y ahora, que me has puesto en un punto de inflexión entre seguir o no prolongarme, opto por no cansarte.

Recibe mi estima y toda mi admiración.
Cris.

Emilio Porta dijo...

El ser humano es un ser sencillo y complejo a la vez. Sí, es cierto, !hay tantos y diferentes puntos de inflexión...! Yo aquí tomé uno. Un pensamiento sencillo. Quizás debí escribir al comienzo de la frase "un punto de inflexión..." Pero puse el pensamiento en un impulso, como reflexión inmediata, y también porque pensé, cuando lo hice, que nos ayudaría a todos a comprender que los sentimientos y las sensaciones están por encima, deben estar por encima, de los logros sociales, del status, la posición...todas esas cosas que se nos añaden a los seres humanos para dividirnos, más que para unirnos. Que se nos añaden por la sociedad, algúnos tipos de educacíón, etc.

Magnífico comentario, Cris, y muy reconfortante para mí. Siempre he creído que camino bien en las distancias cortas y tú me lo confirmas. No, no sólo no me cansa lo que dices, sino que me hace pensar...para bien. Y dado que estoy en una etapa de búsqueda de luz ( esa es la idea del silencio que, como digo en la nueva entrada de mi otro blog, Página Personal, unido a éste por un clic, es sólo la ausencia de ruido, pero no de sonido ni de escritura ) pues reflexionar juntos a través de los comentarios es una de las cosas que más me gustan.

Eres una persona extremadamente inteligente, además de buena escritora y por tanto tu mirada personal siempre es bien recibida.
Ah, por si no lo había dicho, me encanta que, manteniendo tu individualidad, seas ya, de número, uno/a de los nuestros en Escritores en Red. Doblemente bienvenida...a mi blog y al grupo. Un beso.

Manuel dijo...

¡Dremiadelamorhermoso...!. La que has montado, Emilio.

¿No te tengo dicho yo que no hables según de qué cosas?. Alma, corazón... ¿y vida... esas tres cosas te ofrezco...?.

Vaya por delante que prometo investigar sobre eso de que los chicos USA han descubierto neuronas en el corazón. ¡Por favor!... que me he quedado pillado del todo. No por nada, sino porque uno estudió embriología y estas cosas me cogen desprevenido.

Pero vayamos al grano. Queria dejar dos apuntes anatómico-psicológicos acerca del corazón y sus secuaces.

El corazón es una víscera hueca formada por músculo estriado. Es, junto con la vegiga de la orina una excepción. Quiero decir que el corazón es el único músculo estriado del cuerpo que se mueve de manera involuntaria, mientras que la vegiga es el único músculo liso que se mueve de forma voluntaria.

¿Que quiere decir "liso" y "estriado"?. Creedme: no tiene importancia.

Asi que eso de identificar la emoción con el corazón... yo, particularmente, lo desecho. Porque si hubiesemos de atribuir a las emociones un "órgano de choque", es decir, un lugar en el que repercutan especialmente, tendríamos que ir AL CUELLO. Si, el cuello como expresión de la trasición o vínculo entre lo cerebral y lo emocional (cerebro-corazón).

Por eso tantas expresiones habituales en las que quizá no reparamos: "tengo un nudo en la garganta" (cuando nos sentimos emocionados); "no lo puedo tragar" (cuando algo nos supera), etc...

Lo que pasa es que identificamos más las emociones con el órgano cardíaco porque es él quien sufre las consecuencias más notables. Se acelera, sentimos palpitaciones, ante sentimientos intensos. Pero, creedme, solo se debe a la acción de ciertas sustancias químicas responsables del asunto.

Lo del "alma" es un poco más complicado. Alguien quiso ubicarla en la base de nuestro cerebro, en una estructura denominada "Hipocampo", debajo del Tálamo y detrás de la Hipófisis.

Nunca he llega a saber por qué.

Lo que he logrado constatar en casi 60 años de vida es que el corazón no brilla; que la acción humana suele dirigisrse hacia la destrucción o la dominación de otros humanos y que la Tierra nos soporta con infinita paciencia antes de decidirse a destruirnos para siempre.

Cuando llegue ese momento, toda la tecnología humana no habrá servido de nada. Miles de años de descubrimientos e inventos que se dicen geniales, sucumbiran ante una fuerza que, aunque conocida, nunca será controlada.

¿No sería mejor empezar a aprender el lenguaje de la Tierra en lugar de pefeccionar nuestro inglés?.

Emilio Porta dijo...

Querido Manuel: Espléndido y profundo comentario..."Me quedaó" de piedra. Mis neuronas, después de tus palabras, no creo que se puedan recuperar del todo. Algo sobre estos temas que explicas había deducido....pero claro, lo de las terminaciones nerviosas inducidas en el corazón a través de un posible tejido neuronal,lo que he leído en un suplemento de Ciencia de prensa diaría y también en un comentario sobre dichos estudios de investigación en el programa de Punset ( eso ya me pareció un poco más serio ) te ha hecho saltar. Tu explicación es magnífica ( y clara ) como siempre, y , además, fundada por tus conocimientos profesionales y personales, y no tiene vuelta de hoja. Bueno, en ciencia, cualquier hipótesis tiene vuelta de hoja. Fíjate algunas planteadas tiempo atrás, como las de Planck y su teoría cuántica,por ejemplo, que pocos creyeron - incluso Einstein dudó de ellas, aunque finalmente dejó la puerta abierta, no a su veracidad, sino a su utilidad - bueno, pues eso...Pero lo cierto es que la frase de la entrada, bien lo sabes, se cae por su peso - hacia abajo - en su literalidad, no es su plasticidad y valor metafórico. Es una metáfora, evidentemente, se que lo sabes, para referir comportamientos. También hay personas que sigue separando algo absolutamente inseparable como son las ideas y las emociones ( toda emoción responde a una idea y toda idea está tenida de lo que llamamos emoción) y no te digo nada lo del alma. Ahí si que habrás visto que todas mis palabras son, no duda existencial, sino también esperanza, duda ( poca duda respecto a que el "alma" no puede existir sin el cuerpo, sobre todo, pensar y sentir) e ironía metafórica...dejando una ventanita abierta a una energía ( los 21 gramos menos que dice la ciencia que pesa nuestro cuerpo una vez que se produce el llamado tránsito ) y que en alguna obra cinematógrafica se han tomado de título, supongo que también metáforico. ¿La energía es materia? Más bien toda materia es energía. La idea cuántica de que nada tiene forma y propiedades en sí, sino que todo depende de la observación es muy interesante porque pone en nuestra percepción la realidad. Sabiendo lo que somos ( átomos y sus componentes ) parece que no es tan descabellado. Aunque suene a pura magia. Pero ésta es la cuestión final, Manuel. ¿No somos pura magia? Es como si la ciencia fuera investigando el misterio y dando claves de razón ante la necesidad de conocer y explicar. Ello nos sirve - bendita sea - para el progreso, aunque también - como tú has apuntado alguna vez - para la destrucción. Pero es que la vida es precisamente eso: un proceso ilimitado de nacimiento y muerte, de creación y recreación...en la que el Hombre no deja de ser una criatura más. Eso sí, qué lata damos pensando que somos el centro del Universo. Dios, nuestra creación más excelsa, existe, no cabe duda, porque es el espejo más necesario de nuestro delirio y necesidad de confrontación, aunque dejará de existir el día que nuestro pensamiento alcance el suyo. Algo muy improbable porque Dios es un anhelo etéreo y me temo que los anhelos del Hombre sólo se acabarán con su propia existencia. La qué tu prevees, por alguna de tus impresiones que conozco, que será menos duradera de lo que soñamos.
Un fuerte abrazo.

Port

Manuel dijo...

¡Que bueno, Emilio!:

"Dios, nuestra creación más excelsa, existe, no cabe duda, porque es el espejo más necesario de nuestro delirio...".

No añado nada mas al post. Tu conoces mi pensamiento y yo intuyo el que nos traes.

Este pequeño rincón del Universo sería un lugar maravilloso si la especie humana se extinguiera de una puñetera vez.

Por todo lo demás, mis queridos amigos mutarán en maravillosos seres perdurables.

Emilio Porta dijo...

Y de paso, al extinguirse la Humanidad, no habría problemas para publicar, para querer destacar, no habría celebraciones de La Roja, ni de la verde o la amarilla, Mourinho no apartaría del equipo a Pedro León, Contador no daría positivo debido a lo del filete comprado en una carnicería imaginaria, no habría pederastia de algunos sacerdotes y obispos falsos creyentes, el Papa sería un recuerdo del pasado...en fin, al extinguirnos no habría que preocuparse de si el Sol va a durar tres mil millones de años más o menos, porque ya nos daría igual que explotara. Eso sí, para evitar sufrimientos futuros a personas de nuestra sangre...deberíamos ser consecuentes y no traer más hijos a este mundo, actitud tan egoísta por nuestra parte como comprar "mascotas" a los niños para que se entretengan y luego tenerlos encerrados en un piso y maltratarlos.
Claro, Manuel, claro que te entiendo. Pero sigo pensando que el Hombre es mejor, a pesar de todo, que lo sería ese Ser malvado, si existiera, que dicen nos ha creado y que para algunos es el compendio de todas las virtudes. Un Ser que, que en su malévola y también inexistente mente dicen que creó nos dio la Eternidad y luego nos la quitó por morder una manzana o cualquier otra gilipollez.

Pero tu resaltas en tu contracomentario a la réplica de tu extraordinaria primera intervención la frase que resume mi pensamiento y te agradezco que lo hagas. Sí, pensamos. Y eso ya nos hace, sin más palabras, sentir de que lado estamos. A pesar de la fragilidad de cualquier postura.

Un fuerte abrazo.

Mari Carmen Azcona dijo...

Manuel corazón, mira que te ha dado fuerte con la destrucción del mundo...
Yo tengo esperanza en el ser humano y en su espíritu. Es cierto que los noticieros, los periódicos avalan tus palabras: muerte, destrucción, ruinas, catástrofes, guerras...pero también hay héroes anónimos, personas buenas que prestan su vida, su experiencia... para ayudar a los demás. Ayer gracias a la solidaridad, al esfuerzo compartido, a la esperanza...33 personas salvaron la vida.

Existen personas nobles cuyos corazones destellan, lo que ocurre es que no venden periódicos. El premio Nóbel de la paz nunca ha quedado desierto...aunque que esté exiliado o, como este año, encarcelado.

Sé que es difícil, pero no me digas que no encuentras una razón, aunque sea mínima, para intentar que el mundo siga adelante.

Besos y un fuerte abrazo para Emilio y para tí. He disfrutado con vuestras magníficas intervenciones.

Manuel dijo...

No, no, Mª Carmen, la destrucción del mundo no: la extinción de la especie humana SI. ¿Ves?. Creo que cometemos el error de identificar lo uno con lo otro. Y nada menos parecido. Mi querida Tierra me merece todo el respeto. No así el hombre como especie.

Me sabe mal tomar el papel de “malo” en esta historia. Cierto que 33 personas han sido rescatadas de una galería a 620 metros (que no 700) de profundidad en una mina. Pero conviene saber que esa mina, en 2008, se cobró ya unas cuantas vidas por el mismo motivo: falta de medidas de seguridad y complacencia gubernamental ante el hecho. De tal manera que, ahora, ese mismo gobierno, no ha tenido más remedio que colgarse las medallas de un rescate “pírrico”. ¿Nos hemos preguntado qué futuro espera – después de las medallas del presidente - a los trabajadores de esa mina que va a ser clausurada?.

¿Ves?: no todo el monte es orégano. No me cabe duda de que existen seres nobles. Pero recuerda que también convivieron el Cro-Magnón y el Antecesor. ¿A que se parecían?. ¿Eran especies distintas o eran la misma especie?.

Y tu dirás ¿a qué viene todo esto?. Pues, querida amiga, viene solo a cuento de la hipótesis de que en este planeta, a día de hoy, puede que conviva más de una especie de “homo”.

¿Por qué no?.

Nanny Ogg dijo...

Y cuanto antes aprendamos esa gran lección antes aprenderemos a ser felices.

Besos

Anónimo dijo...

Aprender, Nanny, esa es la palabra clave, no para arrepentirnos de lo vivido...sino para saber vivir en cada instante. No he encontrado otra idea mejor en mi vida que aprender, reflexionar, avanzar...Veo que somos de la misma opinión, al menos en un elemento del aprendizaje. Yo supongo que en más. Un abrazo.

Port

Emilio Porta dijo...

Manuel...un espléndido comentario tuyo, un día que se me bloqueó el ordenador parecía perdido...pero lo he recuperado...e insertado está. Espero que disculpes este fallo...Un abrazo muy fuerte. Aquí está...contestando a Mari Carmen.
¿Cómo pasaría? Seguramente dí mal a una tecla. Estaba guardado en pendientes desde hace tiempo...repasando lo anterior lo he visto. Y ya está en su sitio. Mil perdones...y gracias. Porque tus comentarios en este apartado han sido estupendos.

Manuel dijo...

Mi querido Emilio: tres meses después, sigues siendo el ser íntegro que siempre he conocido.

Dos notas:

UNA... lamento mis dos "vegigas" que no son capaces de orinar como nuestras maravillosas "vejigas" lo hacen. Lapsus de la noche.

DOS... Cuando escrbí aquello -sin ánimo de polemizar- se fumaba. Ahora ya no.

Un abrazo.

Emilio Porta dijo...

Eso fue lo que debió ocurrir, Manuel, que el humo que ciega los ojos de Ana en su blog...atrajo el coment...y hasta que encontró su camino de regreso le ha costado...Pero la vida, algunas veces, es justa, aunque las Leyes, a veces, sean injustas para alguna de las partes. Todo mi cariño.

Port