miércoles, 17 de marzo de 2010

DECIAMOS AYER...

SOBRE POESÍA (III)

Vamos a intentar seguir el debate sobre Poesía y escritura con unas nuevas reflexiones sobre el tema. Para darle un poco de movimiento he pensado, en continuidad, postear unas reflexiones sobre el fenómeno poético que refuercen o cuestionen lo anteriormente escrito.

LO POÉTICO

La creación poética trata de ordenar conscientemente lo que es producto, en parte, del inconsciente y se expresa en un conjunto de signos, flexible pero rígido, grande pero limitado, el lenguaje que la sustenta, que vierte al exterior, por medio de palabras, el caos interior mediante un código establecido.

Esa ósmosis entre la libertad y la norma del signo que dibuja el poema, debe dar como fruto una forma armoniosa de expresión literaria. La forma donde la condensación y la trasposición creen universos propios del emisor y, a su vez, universos propios en el receptor. Universos que, en ocasiones, se acercan, casi se identifican, pero que también desatan y desarrollan, al ser escuchados o leídos, el mundo personal y único del individuo.

Es así que la Poesía ( es obvio que, independientemente de cual sea nuestro concepto de lo que es, siempre hay un “ello” poético que se diferencia y se sustancia, por consenso, en su misma abstracción ) es creadora y liberadora del alma y la mente del Hombre y, por tanto, base permanente de la evolución del conocimiento. Por esta razón, desde ciertas opiniones, lo poético es considerado como rastro del paso de los dioses, como nexo místico de nuestros deseos de comunicarnos y acercarnos al infinito. Sin embargo, hay que reiterar un elemento fundamental: la Poesía es un producto del lenguaje, de su utilización. Y es un modo de expresión literaria. Nada ajeno, por tanto, a los géneros.

Un poeta es un escritor. Un buen poeta no puede ser un escritor incapaz de conformar la idea a través del lenguaje. El arrebato, el "rapto", nace en el instante de la observación, del choque interior con la realidad observada. Pero esto de nada vale literariamente si el poeta no es capaz de transmitirlo con las palabras adecuadas, con el nivel necesario de escritura.

30 comentarios:

Emilio dijo...

Y para reforzar la opinión expuesta en las diferentes entradas de este debate voy a expresar algo de lo que pudiéramos llamar una poética, aunque no creo que ningún escritor deba explicar lo que escribe. Pero si, a veces, sobre todo en un debate, conviene matizar posturas.

"Mi poética está poco cercana a la razón (1), o a las razones, pongo por caso; más bien es seguidora del latigazo libre en el verso, entiéndaseme bien, no al sádico modo. También es poco amiga de lo contencioso, en tanto haya algo burocrático y complejo en aquello que sólo es producto de la voluntad y la elaboración, sin que los dioses dicten nada de nada.
No acostumbro a buscar más que lo imprescindible. Tan escaso es, a veces, mi tiempo, que debo rendirme en ocasiones a lo inmediato, tratando, claro está, de que su expresión no nos lleve a la simpleza en el vacío, el estruendo en lo lleno, o a la sencillez inútil que nada nos dice.
No es la grandielocuencia lírica lo que me alimenta, sino los más insignificantes detalles de la vida. Vida que, como esfera misteriosa, comprehende lo más cercano y también lo más alejado pues las poderosas capacidades de la tecnología permiten que el universo esté casi siempre al alcance de nuestros deseos, al menos en la imaginación. Sin embargo hay algo que me es intransferible en la expresión: la idea. La idea más allá del sentimiento o superpuesta al mismo, la idea conducente al universo poético por la armonía del lenguaje cabalgando sobre las sensaciones. Porque la idea, ese asombroso elemento que hizo que el Hombre despertara, es la que convierte el alma en reflexiva y le da su más preciada dimensión.

Detrás de mis poemas pienso que el latigazo de lo interior deja, o al menos consciente o inconscientemente trata de hacerlo, alguna idea.
Porque, para mí, la Literatura es, fundamentalmente, camino de reflexión y de conocimiento"
Port

(1) Cuando en la primera línea empleo la palabra razón, lo hago en el sentido de razonamiento, como vehículo, no como soporte del pensamiento. De otro modo ¿cómo si no podría haber evolucionado el lenguaje?

Mari Carmen Azcona dijo...

“La idea más allá del sentimiento o superpuesta al mismo, la idea conducente al universo poético por la armonía del lenguaje cabalgando sobre las sensaciones. Porque la idea, ese asombroso elemento que hizo que el Hombre despertara, es la que convierte el alma en reflexiva y le da su más preciada dimensión.”

Destaco este párrafo porque se ajusta, perfectamente, a la concepción que tengo de la poesía. Yo en mis lecturas necesito que me alimente un pensamiento, una reflexión, una idea...porque cuando cierro el libro la belleza del texto se marchita, sin embargo, la idea, si me ha llegado, perdura.

Estoy de acuerdo contigo en que un poeta es un escritor y que la poesía es un modo de expresión literaria. Igual que un pintor elige los materiales que utilizará en su obra: carboncillo, pastel, acuarelas, olios...el escritor elige la forma de expresión con la que se sienta más cómodo o la que, en ese momento, se adecue a lo que quiere expresar.

La poesía permite, bajo mi punto de vista, sintetizar ideas incorporando imágenes a lo que se quiere expresar. Esas imágenes, captadas por los recursos poéticos, despiertan en el lector sentimientos y sensaciones de un universo particular. Como la luz al pasar por un prisma se descompone en colores, un poema se descompone en varios según la percepción particular de cada lector.

Emilio dijo...

Bueno, parece que no todo está dicho...curiosamente vengo de una presentación que he tenido que coordinar en la AEAE, en la que el tema candente del diferente concepto que unos y otros tienen de la Poesía ha estado permanentemente presente. Es curioso como el presentador se ha afanado en buscar "definiciones" del hecho poético...cuando en realidad es casi imposible definirlo puesto que cada uno lo percibe de un modo distinto. Me alegra mucho, Mari Carmen, que coincidamos en el punto de vista, al menos en una parte fundamental: el gusto por la transmisión de la "idea" en la creación literaria. Y en que el poeta es, antes que nada - y principalmente -un escritor. Un escritor que percibe y plasma hechos exteriores y los interioriza y que, evidentemente, necesita "moldear" el lenguaje para crear la síntesis del poema. Podar, quitar, quintaesenciar...porque el poema no es un vasto territorio - aunque lo sugiera a veces - sino un puntual paraje. Gracias por tu comentario...reabre el espacio y te lo agradezco mucho.

Pilar dijo...

Si al escribir un poema, que nace de un sentimiento, de una idea, por querer pulirlo, amoldarlo a una métrica, a un estilo determinado, pierdo la esencia por el camino, volveré al original, porque entonces no sería mi poema, ni estaría contando lo que quiero contar ni como lo quiero contar.
Hay "poetas" (considerados así en la actualidad) que no se adaptan a lo que consideramos poesía. A mi muchos no me gustan, pero creo que como bien has dicho, lo importante es esa reflexión que provocas en quien te lee, eso que tocas y hace que se activen imágenes y recuerdos en el lector.
Espero haberme explicado bien, en fin, que yo siempre he sido "seguidora del latigazo libre en el verso".
Un beso

Soledad Serrano dijo...

Yo quisiera que meditáramos sobre el lenguaje. Nada podemos expresar sin el lenguaje. El lenguaje nos sirve para crear las realidades. Las cosas no existirían si nosotros no las nombráramos. Existirían, sí, pero sin la conciencia. Nosotros somos la conciencia de las cosas. Cuando una persona lleva un mensaje para otra debe utilizar esa convención que llamamos lenguaje. Hay quien expresa que primero fue la palabra. "Al principio fue el verbo", hay quien cree que sin pensamiento no existen las palabras. ¿Cómo comenzó ese proceso? Todos los seres humanos somos seres literarios, sin las palabras no seríamos humanos. El hombre necesita narrar para narrarse, para encontrarse, para verse a través de las palabras de otros. ¿Cómo lo véis? Soledad

Nelken Rot dijo...

Qué alegría no tener que leer tropecientosmil ochenta y ocho comentarios anteriores para seguir el hilo. Port mil gracias por actualizar este debate inteso e interesante.

Coincido con los dos en que sin idea la belleza languidece, es más, creo que en la intención del autor/ poeta puede haber una pulsión interna, un quiero expresar esto, necesito dar forma a esta sensación, sentimiento, enlace de mundos, ideas enhebradas con el corazón, aunque no pueda explicar por qué.

La poesía abarca lo que la ciencia no puede, trasgrede en ocasiones los formalismos, la razón y puede presentar la irracionalidad en lo real, como hacían los surrealistas o superrealistas, depende de cómo traduzcamos el término del francés.

La realidad total se filtra por la vertiente poética cubriendo muchos huecos que la racionalidad no alcanza.

Adelante con el debate.

Nel

Anónimo dijo...

Querido Emilio: Ante una exposición escrita sobre poesía de esta categoría, ¿qué podría aportar yo en este debate?... Sólo decirte que todos tus conocimientos y sabiduría, para mí, "van a misa", como popularmente se dice (aunque tú prefieras otro tipo de ceremonias, jajaja). Aunque sí voy a mencionar unas cuantas frases que me han impactado especialmente:
"El arrebato, el rapto nace en el instante de la observación del choque interior con la realidad observada"

"La sencillez inútil que nada nos dice"

"No es la gradielocuencia líríca lo que me alimenta, sino los más insignificantes detalles de la vida"

"La idea conducente al universo poético por la armonía del lenguaje cabalgando sobre las sensaciones".

Tanta belleza me produce sensaciones emotivas con un poso dulce. Gracias, Emilio, por hacerme mirar hacia el horizonte con este sabor a miel.

Un beso.

Mila

Emilio dijo...

"El latigazo interior..." mira es un modo de describir la sensación que nos hace, a algunos, empezar a escribir un poema...Sí. Y bien cierto es que ese latigazo nos pone en marcha y a veces nos "mete la directa" y nos hace escribir varias líneas, incluso el poema entero. Hasta un libro podría ser producto de ese "latigazo" continuado. Es evidente que "lo que queremos decir" ahí queda, ahí está, pero luego hay que repasar, mirar bien, ser duro con lo escrito, porque es prácticamente imposible que no se nos vaya la mano, que no repitamos cosas, que todo tenga el ritmo adecuado, que no haya versos mejorables, palabras que deban sustituirse, que todo el conjunto tenga armonía e interés. Algún "genio" consigue obras perfectas a la primera...pocos, muy pocos. Todos hemos escrito poemas que nos han parecido, a primera vista, que no necesitaban cambios. Y también lo contrario. La inspiración existe, es el impulso. Pero con ella, generalmente, no basta.
Es bueno "sentir" la poesía. Pero es muy bueno aprender, incorporar, tener capacidad critica (autocrítica) para saber lo que sí...y lo que no. Esa es la formación básica que debemos tener: la que nos lleve al mejor empleo del lenguaje, que, como dice Soledad, es la llave de la escritura, la llave también del poema.
Gracias por asomarte al debate, Pilar. Y seguimos. Un beso.

Port

Y sí, hay una cosa importante que ningún autor debe perder. Reconocerse o reconocer en su escritura su pensamiento al asomarse a su propio poema, a su propia obra. Porque, como he dicho anteriormente, escribir es afirmar, delimitar nuestro territorio y sería terrible que lo sintiéramos ajeno.

Emilio dijo...

Gran aportación, Sol y que es, básicamente, algo que reclamo en todos los ámbitos. Sin el lenguaje nada hay. Ninguna expresión literaria. Él es la herramienta necesaria para el poema, para la narración, el ensayo...para la Literatura en general. Voy a reafirmar tu propuesta transcribiendo dos párrafos del poema El Lenguaje, que tú conoces, y que está puesto en mi blog en una entrada de hace ya varios meses y también en la revista Tirano Banderas.

"¡Oh poderoso lenguaje...tú eres el Creador! Pues, desde el miedo y la necesidad, creaste la conciencia. Sin ti no hay referencia de lo Humano. Sin ti sólo somos una mísera especie. Tan extraña como las otras, tan animal como el nombre que le damos."
.....................
"Aunque seamos nosotros,
los arrogantes esclavos de la vanidad, los que señalemos su valor. El mamífero herido por el rayo de Luz, el ser que habla.
Capaz de crear con las palabras,
de pensar, de vivir, de soñar.
Y que, en su dolorosa pretensión de Eternidad, desea habitarse por su propio instrumento y junta las palabras en sus códigos para que el tiempo no le destruya.
Creador, dándose a si mismo la vida, el Verbo se hace Hombre"

Creo que en estas líneas, elegidas y sin escandir como aparecen en el poema en su expresión final pero si en su contenido, está reflejada tu filosofia, que en este punto es también la mía.
Gracias, Sol, Andrea, por acercarte al debate, por poner el punto de mira exactamente donde lo debemos poner. Seria dificil que un escultor no supiera moldear la arcilla o el mármol, el material con que trabaja. Aunque algunos que dicen pertenecer al gremio ignoren, hoy, esta apabullante y necesaria premisa. Dicho esto, veámos como lo ven otros.

Emilio dijo...

Bueno, digamos que esa circunstancia que señalas es la que ha hecho poner una nueva entrada. Esa y añadir un nuevo punto de vista y de partida para dinamizarlo. Pero no olvides que detrás de este debate anida la intención de un libro...y un libro suele tener varias páginas. Claro Nelken que, si a ti te gusta saltarte páginas... estás en tu derecho, je, je. A mi me encanta leer todas. Siempre se ve algo nuevo que uno no ha considerado. Entiendo que hay poco tiempo y se olvida lo anterior, incluso si uno ha participado activamente, como tú has hecho, en el debate. Por lo demás, magnífico comentario, en la línea acostumbrada, y buen punto de discusión el tema de la "racionalidad" y la "irracionalidad" en Poesía. En este tema hay corrientes diversas, como sabes, y posturas diferentes. Porque la Poesía es como la vida, múltiple y variada. Se hace con palabras que amasan y encajan ideas y sensaciones de diferente tono y calado y que abarcan un múltiple abánico de temas. Pasa lo mismo en cualquier otro arte. Porque las artes son reflejo de la vida (la real y la imaginaria) y son parte del camino del conocimiento humano. Ese conocimiento es, en ocasiones, racional...y en otras no. Porque, como decía Shakespeare, el Hombre está hecho de la materia de los sueños. Y los sueños, sueños son.
Gracias, Don Pedro Calderón.
De la Barca.

Port

Emilio dijo...

No sólo aportas Mila, sino que me "arrebatas" emociones...por todo lo que dices...Ya por haber compartido con vosotros, y ahora más específamente contigo, algunas reflexiones, vuestras y mías, merece la pena el esfuerzo, el seguir el hilo...Una buena madeja vamos haciendo y - te doy mi palabra que, de una u otra forma - el libro - librito o ya veremos - que estamos construyendo, verá la luz. Cierto es que aquí queda. Que la red va más allá, por supuesto, que unas cuántas hojas. De hecho el libro estárá terminado - como lo está, de alguna forma, el tratado sobre "Elvirita" - cuando cierre - cerremos - este apartado. Si luego queremos "encuadernarlo" para ponerlo debajo de la almohada ya se verá.
Y...qué bien escribes, compañera, no sólo en los comentarios, sino en tu blog. Tu última entrada me ha encantado.
Y, je, je...me gusta lo de ir a misa...Es una expresión redonda y aplastante. Y, no creas, de pequeño he ido a muchas. Y de mayor...a algunas. Y ahora, de vez en cuando, independientemente de lo que piense, entro a veces en una iglesia - preferentemente cuando no hay mucha gente - y me quedo pensando, meditando, sintiendo el silencio...y lo que el tiempo ha ido acumulando. Incluso la esperanza y la fe de la gente de buena voluntad. Un beso.

Pilar dijo...

Por supuestísimo que todo es bueno mejorarlo, a lo que me refería es a no perder esa esencia, simplemente, como dices hay pocos genios que hagan de un tirón un poema bueno.

Y claro que el lenguaje con el que nos expresamos es muy importante. Pero bueno, como sabeis yo me voy enseguida a lo menos técnico, jajaj.
Besicos

Anónimo dijo...

Pues, a lo que te referías, estamos de acuerdo. Ese "punto" del poema que consideramos como "nuestro" es nuestra seña de identidad, lo que hace que sintamos que el poema no sólo le habla a los demás, sino que nos habla a nosotros. Y eso es irrenunciable. Es evidente que es el autor el primer destinatario del poema. Porque, a la vez que lo escribimos, nos estamos "sintiendo" en él. Incluso cuando el poema es un poema profundo, de pensamiento, que indaga en el universo y buscamos distancia, esa "distancia" es nuestra distancia. Eso sí, como dice Soledad, para que el poema llegue a otros es necesario que el lenguaje se preste de montura a las sensaciones, los pensamientos, los sentimientos...para que cabalguen de forma y adecuada. No hay poesía, por mucho que nos empeñemos, si esta simbiosis no se produce.
Besos.

Port

Anónimo dijo...

Añadamos algo más: el poema se independiza del autor una vez que éste lo somete a aceptación y juicio ajeno. Y eso es lo que le cuesta trabajo al poeta aceptar: que su "visión" no es la "visión" de los otros. Dificilmente ninguna obra literaria o de arte tendrá el mismo significado para el que la hace que para el que la recibe. El problema del Arte es la valoración de los observadores, la comprensión, la consideración o el rechazo por parte de los otros. Y aquí entramos en un punto que me gustaría plantear: lo que llamamos la "objetivización" del Arte. Es la sociedad la que da el visto bueno o no a la obra realizada. Por supuesto con sus equivocaciones y errores, con sus faltas de "perspectiva", con sus condicionamientos de espacio y tiempo. Y ese es el punto que nos lleva, necesariamente, a distinguir como "obra de arte" aquello que "socialmente" o por los demás es estimado como tal. Y en esos "cánones", variables por supuesto, hay elementos que el transcurso ha ido señalando como "necesarios" con respecto a valoreres literarios. No las modas, que es otra cosa, sino los modos. Y en los modos se engloba la armonia, el ritmo y el uso del lenguaje, en Poesía. Y eso, y la sintáxis (su uso determinado, incluso su ruptura - pero sabiendo, claro - o su utilización particular) y la capacidad de innovación, de síntesis, el contenido...en fin, una serie de variables, que son las que permiten, por comparación, decir a los otros (la crítica entre ellos,)que estamos ante un buen escritor o uno menos bueno.
El sometimiento al juicio ajeno es a veces frustrante. Porque no siempre se valora con justicia ni equidad. Pero aceptemóslo de una vez: o escribimos sólo para nosotros, en cuyo caso esta valoración sobra, o publicamos y ponemos la obra en manos de los demás y estos, por acumulación o restricción, la pondrán en el lugar que crean que merece. Otra cosa es que, a veces, una buena obra no llegue a donde merece por estructura del mercado y distribución, por falta de apoyo mediático etc. Pero esa es otra cuestión.

David Nihalat

Mari Carmen Azcona dijo...

“ Nosotros somos la conciencia de las cosas.”

Fundamental el apunte que hace Soledad sobre el lenguaje. Una de las necesidades básicas inherentes al ser humano es la de comunicarse y para ello hemos creado algo tan imprescindible y vivo: el lenguaje.
Si el lenguaje es importante en cualquiera de los ámbitos EN los que nos movemos, en la literatura su conocimiento y dominio debe ser primordial. Cuanto más amplio sea el abanico de palabras que atesoremos, será más fácil encontrar la palabra precisa que nos ayude a manifestar mejor lo que sentimos y pensamos y, por tanto llegar también mejor al receptor.

“El problema del Arte es la valoración de los observadores, la comprensión, la consideración o el rechazo por parte de los otros.”

Yo creo que la valoración del cualquier tipo de arte nunca puede ser objetiva. Lo único que podríamos considerar "objetivo", y no siempre, es el juicio que hace el paso del tiempo. A lo largo de los siglos grandes artistas han sido ignorados o minusvalorados y sólo el paso del tiempo los han colocado en el lugar que merecían. Desde Van Gogh en pintura a los casos de Kafka o el mismo Pessoa en Literatura.

La sociedad decide si una obra es buena o no pero...¿ en base a qué?. Los componentes de dichas sociedad tenemos condicionantes culturales muy distintos, gustos , percepciones y sensibilidades diferentes...Y al hacer un juicio no podemos abstraernos de esos elementos.
La poesía, por otro lado, no es, además, una ciencia exacta con reglas universales que se puedan establecer para todos. Quién juzga y en base a que me parece algo fundamental.
Si decimos que los críticos, estamos entonces diciendo que hay una casta “social” ilustrada, poseedores de claves decisorias. Y repito, ¿cuales son esas claves?. ¿Es el conjunto de la sociedad ó es la crítica? ¿Es la primera la que empuja a esa minoría con sus elementos culturales dominantes o es al revés, los críticos los que deciden en base a un criterio normalmente minoritario?. Esta y otras preguntas quedan en el aire.

Anónimo dijo...

El problema de la crítica literaria es, sin duda, un nuevo elemento en este debate. Es evidente que siempre parece haber una una "clase" dirigente que parece detendora de la verdad en uno u otro campo. En temas de arte y creación este tema es un elemento, por un lado necesario, y por otro distorsinonador. No siempre los gustos de la crítica coinciden con la opiníon mayoritaria de la sociedad. Ocurre a veces en determinadas novelas, peliculas...pero si es cieto que, a medida que el nivel de intrucción general es mayor, parece que la "coincidencia" es también mayor.
Donde no ocurre, curiosamente, en es Poesía, donde la mayoría va muchas leguas (y tiempo) por detrás de la vanguardia crítica. Veáse que, por ejemplo, que el libro más vendido - dentro de lo poco que se vende el género - de poemas tiene como autor a Antonio Gala, un poeta menor, aunque sea un autor de dimensión muy superior en narrativa o teatro.
Y a este "desfase" añadamos otro. Cada crítico tiene su gusto y su opinión. Y sus propios condicionamientos mediáticos. Es evidente que, por poner un ejemplo, a Luis Garcia Montero, por su aparente postura política, le apoyan unos y otros le valoran en menos, y lo mismo ocurre y ha ocurrido a sensu contrario, no sólo ha ahora, sino siempre. Ha habido poetas de "derechas" y de "izquierdas". Uno de los casos más sangrantes fue el de los hermanos Machado. Antonio, valorado como se merece por su Poesia y pensamiento, y Manuel, excelente poeta, dejado, sin embargo, casi en el ostracismo por su actitud política, muy diferente a la de su hermano. Sin citar otros casos que todos tenemos en mente. Es decir que el poeta no es sólo poeta, es hombre, o mujer, y tiene sus ideas y actitudes y esto, en un país tan maniqueo como el nuestro, pasa factura. Así que, de la crìtica, tendríamos mucho que hablar. Además del poco conocimiento real de algunos, de las envidías de otros (conviene leer una obra maestra de la Literatura, El Túnel, de Ernesto Sábato, para ver qué opinaba de los críticos el gran escritor argentino ) en fin, mucha tela que cortar. Pero se ha introducido un nuevo punto de discusión en el debate que me parece de gran interés para el mismo. Gracias, Mari Carmen por tu aportación y opinión. Y también tus observaciones sobre ls "objetividad".

Port

Nelken Rot dijo...

Leyendo a Mari Carmen cuando dice:

A lo largo de los siglos grandes artistas han sido ignorados o minusvalorados y sólo el paso del tiempo los han colocado en el lugar que merecían.

En un primer momento, me he oído decir esa misma frase cientos de veces, pero al leerla me la he cuestionado. Creo que en la actualidad de este avanzado siglo XXI existe un exponencial ruido informativo que oculta grandes obras que no llegan ni siquiera a los circuitos minoritarios, por no decir los comrciales, y que podrían tener un hueco en internet. Sin embargo, la explosión de las fuentes de conocimiento y la mercantilización de la literatura en general, hacen mucho más complicado que las grandes obras lleguen, aún en la posteridad, a un gran público. Los lectores estamos saturados.

Siempre ha sido más o menos habitual que el escritor viviera en condiciones de pobreza, desde luego no buscada como una estética precisamente, siempre ha habido escritores que sin ser de gran calidad han sido reconocidos en vida y la eternidad se los ha comido.

Lamentablemente, además de la crítica el juicio ideológico y político de las élites permiten que se mantengan en cartelera las obras de los hermanos Quintero, un ejemplo de eternidad que bajo mi punto de vista personal no se corresponde con una calidad literaria.

Todo esto me hace reflexionar que en Poesía como en cualquier otra opción vital artistica hay que dejar fluir esos latigazos, pulirlos y no pedir demasiado a la sociedad en cuanto al reconocimiento. Hay que seguir caminando sin saber si los pasos se los llevará el tiempo o no. Afortunadamente, tenemos a grandes genios de la literatura que son reconocidos por su calidad y solidez humana en vida: Delibes, José Saramago, Carmen Martín Gaite.

Port, a lo mejor nos puedes ampliar tú, poetas (hombres y mujeres) coetáneos de calidad y con el renombre de los anteriores narradores. Es cierto, que la narrativa es más mayoritaria que la poesía. Tenemos a Alberti, universal, próximamente se hablará de Emilio Porta y Corales, ¿pero podrías ampliarnos la lista y jugar a ser mago?

Un abrazo

Nelken

Emilio dijo...

Bueno...pues un nuevo comentario que nos permite nuevas reflexiones...Muy interesante, Nel, todo lo que dices sobre la necesidad de obviar el "resultado" social al ejercer nuestra actividad artística. Ya hemos hablado sobre lo que supone la revolución de las tecnologías...nos traen más información, más posibilidades de expresión, más conocimiento...Y, al mismo tiempo, permiten que salgan a la luz talentos ocultos. El problema comienza siempre en el interior del artísta, en sus "expectativas" individuales, en su necesidad psicológica de reconocimiento. Se amplian los círculos, se entra en otros nuevos. Pero la "explosión" que ha supuesto la red y la sociedad de medios masivos de comunicación, a la par que abre nuevos horizontes, inunda de creaciones y de opciones nuestro universo receptor. No damos abasto. No podemos leer, ver, captar...todo lo que el mundo y los creadores nos ofrecen. Ello es frustrante...porque entraña una terrible limitación: para el que recibe los "inputs" (en inglés, que es de donde viene esta palabra y que la mejor traducción sería "impactos recibidos o colocados" se escribe con n antes de la p, no es un error...in-puts) y también para el creador, el que escribe o pinta o fotografía o descubre una teoría o hace una magnífico artículo o ensayo, que ve como su obra se queda en pequeños y limitados espacios cuando no en si mismo. Por eso soy partidario de "enlazar" esfuerzos. Por eso me parece grande el intento de Escritores en Red, aunque, entre todos, y pese a las muchas entradas que tenemos en todos los apartados (según datos de Santiago cerca, actualmente, de cinco mil diarias) en conjunto quizás no llegamos a las del blog, por poner un ejemplo de Madona. O si, pero tampoco lo sabemos. Porque ese es otro tema. Nadie sabe a ciencia cierta quien le ve y quien no, que se ve y por cuántos se ve. Pero vuelvo a remitirme a lo expuesto por Nelken: la importancia del camino desde el punto de vista de la propia recompensa, de la satisfacción personal. La necesidad de poner en el "interior" lo que tantos ponen en el "exterior". Y bien...ahora si que parece que el decíamos ayer tiene sentido...porque al "deambular" por parte del comentario tengo, necesariamente, que dejar para otro momento lo de la lista. No soy muy amigo ni de listas ni de cánones...pero me parece un reto interesante dar unos cuántos nombres en la linea que pides. Es comprometido porque se quedarán fuera muchos autores. Y hay muchos. Acepto la cuestión y, en unos días, pondré, al menos, unos cuántos. Mezclaré más conocidos y menos. Pero os contaré quién, en mi opinión, merece la pena.

Anónimo dijo...

Mientras preparo la lista exterior, puedes empezar por varios de nuestros amigos de nuestra propia blogsfera. Desde escritores consagrados, como Enrique Gracia...a ti misma, Nel, que estás poniendo cosas novedosas y muy interesantes. Yo creo que aquí hay grandes talentos. Leed bien a Santiago Solano, con una obra importante ya consolidada, a Miguel Ortega Isla, Alejandro Perez Garcia...autores cuyos libros publicados merecen mucho la pena...Manuel Martinez-Carrasco, para mí, un genio con una dimensión cultural y literaria impresionante, Javier Rivas, alguno de cuyos relatos cortos es de lo mejor que yo he leido, Valeriano Franco, un espléndido poeta, Antonio Balduque, articulista y ensayista de lujo, Antonio Castillo, magnífico novelista y critico...Rafael...y la rutilante aparición de Luis Mi...todos, leednos luego a todos. Aquí hay bastante talento.
Y de nuestro espléndido grupo de escritoras...bueno...ellas, vosotras, sois punto y aparte. No me mueve el cariño y la amistad: es un gran grupo. Soledad Serrano (sin comentarios su maestria) Montserrat Cano, una escritora con una obra narrativa y poética impresionante y que ha publicado más de una docena de extraordinarios libros...Rosa, sintética, incisiva, brillante... Mila, con una literatura ágil y cuyos relatos tienen un nivel muy, muy alto, Mari Carmen (precioso e importante blog, con sorprendentes entradas de calidad) Pilar...nuestra avanzadilla hacia el futuro... En fin...hay poco tiempo, es cierto, pero si pasaís por los blogs, no sólo las entradas puestas ahora, sino mirando hacía atrás, recogiendo lo ya puesto anteriormente, o yendo a la revista Tirano Banderas...veréis lo que es bueno. Hay entradas literarias de un grandísimo nivel. De fuera, en mi personal y subjetiva opinión, como os he dicho antes, ya os contaré.

Port

Valeriano Franco dijo...

Querido Emilio:
Y la mía también, querido amigo. Me refiero a la poética. Mi poética está cada vez más cerca de la razón que del latigazo celestial, aunque a veces existe sin saber ni cómo ni por qué viene o se va. Razón en el sentido ése del razonamiento como tú dices. Pero sí necesito que el poema tenga mucha coherencia , algo de objetividad y mucha subjetividad.. Esto es muy importante para mí, por eso reviso y busco las palabras más ajustadas a la idea, el ritmo idóneo, la musicalidad, que sienta el aroma del poema hasta que el destello del proceso me lleve al fogonazo de los últimos versos. El primero y el último verso, para mí, son muy importantes. Ver cómo nace y cómo la llama del poema sube hasta sentir que te quema cuando terminas. Por eso hasta que no consigo esto, me cuesta dejar el poema de las manos. Y por eso, en definitiva, trato de buscar no tanto la inspiración como la transpiración.
¿Explicar lo que escribe uno? pues no, pero debe haber una coherencia en el proceso que pueda dar una pauta única a todo el que lo lea. Eso es muy importante, para mí. ¿Que cómo interpretar lo escrito? Pues cada uno según su especial asimilación en función de su sensibilidad, formación, características, etc. Nunca va coincidir con la idea del poeta, pero que el barroquismo del poema no la oculte tanto que sea el ladrillo al que recurre la impericia y la incompetencia del poeta. En un principio todo hemos caído en ese pecado, es fácil caer. Llegar a los poemas cristalinos de San Juan de la Cruz es lo más difícil. Ayer volví a ver en un CD uno de aquellos programas que se emitían en TV por los años 70/80 que de llamaban A FONDO y que presentaba un locutor conocido, Soler Serrano. Entrevistaba a Borges. Y Borges comentaba el plan a seguir para escribir poesía. Decía: La tarea del arte es transmutar símbolos. Una vez tenida la idea de lo que uno quiere crear se han de transmutar los símbolos en colores (pintura) o en sonidos (música) o en palabras (poesía). Y también decía algo que yo vivo intensamente: La tarea del poeta es ininterrumpida: Recibes continuamente del mundo exterior o de interior, lo trasmutas y luego, en cualquier momento, puede llegar la celebración. Estar siempre atentos. Aquello de Picasso: que cuando llegue te encuentre trabajando
Alguien de nosotros, creo que Soledad, haya dicho que en el principio fue el verbo. Eso dicen ellos, pero ¿Seguro? ¿Y por qué no la idea? ¿Por qué primero no fue la idea como concepto o unidad de conocimiento o imagen mental, tanto del mundo real como del subjetivo, para luego, mediante símbolos transmutados, como decía Borges, llegar con palabras a la creación del arte literario?
Con el abrazo de un amigo,
Valeriano

Emilio dijo...

Extraordinario comentario, querido amigo Valeriano...de los que se necesitan en una auténtica "mesa redonda" como estamos haciendo con este tema. Esta idea de mesa "redonda escrita" entre todos los participantes es, prácticamente, lo que está resultando. Y ha llegado el turno de tu pensada intervención. Una intervención absolutamente personal y...profesional. Casi profesoral también. A través de tus palabras se ve tu proceso de creación. Nos lo cuentas en un miniensayo literario, aderezado con citas y ejemplos de gran interés. Gracias a lo que dices nos damos cuenta de que, a la obra bien hecha, se puede llegar por diferentes caminos. La tuya lo és. No eres de los que se conforman con lo primero que viene a la cabeza y por eso tus poemas tienen ese "perfecto" acabado del que les dotas. La inspiración...en el principio, en algún verso, en la misma idea...pero luego a exprimir el lenguaje y no conformarse con una mera concatenación de palabras sin más. Lo importante es la obra bien hecha. Cuando sale de nuestras manos nadie pregunta al recibirla cual ha sido el proceso ni el tiempo que hemos tardado en realizarla. Sólo si es algo que nos llega, que nos impacta, que es digno de valoración. O no. Yo creo en la inspiración, evidentemente, si miras mis comentarios, pero estoy absolutamente de acuerdo contigo y con Soledad en que sólo la adecuación de lenguaje y conceptos nos puede llevar al gran poema. Y, salvando el punto de soltar la primera sensación - eso, que no falte, Pilar - despuès hay que vestir o desvestir los versos, hay que saber lo que sobra - casi siempre más que lo que falta -... en suma, hay que hacer el poema. Bendito aquél que consigue grandes obras con menos esfuerzo. No por la obra, que lo que importa es el resultado respecto a su modelación, sino porque lo tendrá más fácil. Por lo demás... yo creo que el pensamiento se sirve para desarrollarse de la palabra. Y que la palabra nombra. Por lo tanto es la base de la comunicación, primero oral, luego escrita. Si fue primero el pensamiento o el verbo, me parece cuestión baladí, pues se necesitan la una al otro para formar lo que entendemos hoy por cultura. Pero está bien que plantees el tema para debate. Aquí Manuel Martinez-Carrasco, que ya habló en otro momento de la evolución humana, podría decir algo menos rebatible que lo que yo diga. Un abrazo, Valeriano, y gracias por tu espléndido comentario.

Alicia dijo...

Sigo el hilo de todas vuestras opiniones sobre la poesía y de verdad os digo que, siendo profana en la materia, me da respeto cada vez que he intervenido en este foro. Hoy hago un nuevo intento intentando no alterar en exceso la altura literaria a la que habéis llevado el debate.

Enlazando con la última intervención de Valeriano, quisiera hablar sobre la idea. Mejor dicho sobre la diversidad de las ideas que llevan al diálogo poético. La poesía en la mayoría de los casos máxima expresión de los sentimientos humanos, ha permitido descubrir que en cualquier punto de la esfera terrestre se comparten las mismas sensaciones y los mismos interrogantes. La poesía por lo tanto se puede entender como un diálogo entre culturas. Yo por lo menos así lo entiendo ya que nos da la posibilidad de conocer y profundizar en la gran diversidad de las ideas que viajan en los vehículos de las palabras, la creatividad y la innovación de las poesías que muestran la gran capacidad creadora de los poetas de distintas partes del mundo.

Quisiera también aprovechar para incluir en el debate la idea de la poesía como defensora de causas. Por un lado ha hecho a lo largo de la historia el papel de salvadora de algunas palabras. Me remito a las explicaciones de Valeriano “reviso y busco las palabras más ajustadas a la idea”. Esa búsqueda para lograr el estallido del verso, muchas veces encuentra palabras que acaso hubiesen desaparecido por falta de uso. Por otro lado quisiera remarcar, aún con más intensidad si cabe, al gran papel de la poesía por haber dado la opción de expresarse a los que estaban amenazados, de diversas formas, en sus respectivas comunidades.

Respecto a la inquietud de que la poesía se compra poco y se lee menos. Quisiera citar alguna de las razones que creo que existen par que esto ocurra. Es mi punto de mi vista, de ninguna manera quisiera hacer extensivo a lo que puedan pensar los demás. En primer lugar en poesía abundan más los temas tristes como el desamor, el desaliento, la injusticia… Sin renunciar a que son sentimientos inherentes al ser humano, creo que se evita sumergirse excesivamente en ellos más de lo que a las personas vayan rozando por experiencia de vida. En segundo lugar considero que la lectura de poesía requiere una inteligencia y un momento intimo para poder llegar a sentir en profundidad el mensaje que va impregnando el alma con la lectura de la misma.

Por último, no quisiera dejar de nombrar que hoy, en el Día Mundial de la Poesía hay actos en todas las comunidades. Al caer este año en domingo, el Ayuntamiento de Bilbao ha trasladado la conmemoración a mañana lunes. Consistirá en un recital poético, que bajo el título “27 + 1 Miguel Hernández y la Generación del 27” repasará la obra del genial poeta alicantino, precisamente en el año que se cumplen cien años de su nacimiento.
Un abrazo

Emilio dijo...

Aunque "formalmente" no pertenezcas a la nómina de Escritores en Red no cabe duda que todos te consideramos uno de los nuestros. En tus intervenciones y comentarios, durante este pasado año, has demostrado agudeza y un alto nivel cultural, amen de una prosa fluida, y siempre de interés, que ha revitalizado continuamente la blogsfera. En esta ocasión no podía ser menos, porque tu comentario, magníficamente escrito, es una buena aportación al debate. No otra cosa pretenden estas tres entradas monográficas seguidas, que hablar de Poesía, de Literatura, incidir en opiniones de una otra índole, hacernos reflexionar, en suma, a escritores y lectores. Sin duda lo consigues en lo que comentas y yo creo que es una aportación lúcida y clara al tema que tratamos, además de esa interesante información final. Y sí, la Poesía requiere momentos especiales para su lectura o para escucharla de viva voz, porque necesita, fundamentalmente, atención por parte del lector para comprender todos sus matices, para implicarnos en su forma y contenido, para respirarla., descubrir, en algún caso, lo que dice o lo que sugiere. Sobre la temática...pues la abundancia de unos temas o de otros va por épocas. Ha habido siglos en los que la poesia épica ha sido como los siglos XIII y XIV en occidente con los cantares de gesta, otros en que el amor ha privado por encima de otros temas, también la poesía social, poesía en la que ha privado el pensamiento o la mirada sobre la realidad circundante...Y es que la Literatura no es ajena a la sociedad a la que pertenece. Es un reflejo de ella. Y sociedad, sociedades, ha habido tantas como lenguaje y sus formas, como modos de organizarse en comunidad, como territorios, como culturas, en definitiva. Un beso y muchas gracias por tu aportación, Alicia.

Port

Anónimo dijo...

Hola a todos. Con vuestro permiso, me gustaría reflexionar un poco acerca de los problemas que plantea la interpretación del poema.
Al contrario de lo que sucede en la prosa, donde el valor máximo es la precisión del lenguaje (o si se quiere el uso de un tipo de lenguaje que permita la mejor comprensión posible de lo que el autor quiere expresar), la poesía trata de "inventar" un lenguaje propio, adecuado para expresar las ideas, los sentimientos, las sensaciones o los hechos (lo mismo que cualquier narración o ensayo) de una manera que va un poco más allá de lo racional sin por ello dejar de ser racionalizable. Lo que sucede es que todo lo que en una novela o en un relato se simboliza a través de los personajes y de las situaciones, en la poesía se encarna en las propias palabras. Así, la metáfora no es sólo una función sino la esencia del poema.
Por ello, el contexto lingüístico es mucho más importante en la poesía que en cualquier tipo de prosa, porque ademas de proporcionarnos un escenario o un estado (recordar cómo lo hacen, por ejemplo, los modernistas), nos da las claves para interpretar el significado del poema y, con frecuencia, la opinión previa en la que se mueve el poeta.
Aunque no me gusta hablar de mis escritos, creo que en este caso puedo hacer una excepción. Pudiera parecer que Cuando Valeriano y Emilio han interpretado de forma diferente a mi intención el poema, habían pasado por alto el contexto lingüístico que forman palabras como "cadena", "fracaso" o "tristeza". Pero en realidad, la cosa es más compleja. Yo he utilizado estos términos en su sentido más habitual y, cuando pretendo que se entienda "conjunto de eslabones enlazados entre sí". Por otra parte, cuando empleo "palabra", "beso", "canción", "luna" o "sueño", espero que el lector interprete esos términos en el sentido romántico que cierta escuela poética les ha otorgado y que a casi nadie nos es esconocido. También espero que la repetición de los mismos le lleve a deducir la connotación negativa que yo doy a ese significado añadido.
Pero lo cierto es que he jugado con dos barajas semánticas diferentes, he creado dos contextos lingüísticos diferentes. Y es posible que eso cree alguna ambigüedad y dificulte la comprensión del texto, o al menos la interpretación que yo pretendía.
Creo que el ejemplo sirve para demostrar la dificultad de crear espacios coherentes que sean válidos igualmente para el que escribe que para el que lee. pero también estoy convencida que esa dificultad es la que construye a los buenos lectores y a los escritores auténticos. Escribir y leer son acrividades que requieren esfuerzo, como todo lo bueno de esta vida.

Alejandro dijo...

No me gustan los debates. Me suenan a discusión. Y eso, en materia tan subjetiva como es la Poesía, considero que es un principio sin fin. Según advierten los maestros del entendimiento, “El ser humano no cambia nunca de opinión”. Así pues, ¿para qué debatir? Me quedo, eso sí, con las aportaciones hechas sobre LO POÉTICO, magistrales y llenas de contenido y razón. Ninguna es desechable. Todas son válidas y aleccionadoras. Me las quedo.

Voy a limitar mi humilde contribución a lo que me sugiere mi sentimiento poético, por una parte, y, por otra, a lo que recibo a través de la lectura de poemas, capaces de transmitir un mensaje o plantearme la necesidad de una reflexión. Todos los poemas no envuelven estos regalos.

En el primer caso, entiendo que el poeta, dueño de una vida interior que fluye en él, en su mundo cerrado pero con capacidad para comunicar y comunicarse, expresa sus sentimientos y emociones valiéndose del lenguaje. Ya sé que eso no aporta nada a la tertulia, pero me sirve para afirmar que lo fundamental de esa expresión es que llegue al destinatario con fuerza, dinamismo, estética y eficacia suficientes para romper el empobrecimiento de la realidad. Superado ese objetivo, el autor merecerá la mejor nota como genio creador, pues habrá llenado de imágenes palpables un universo antes inexistente y llegado a un planteamiento conceptual partiendo de una idea. Se sobreentiende el uso correcto de formas gramaticales como herramienta básica de comunicación, sin olvidar que, en mi opinión —que no voy a cambiar—, en Poesía es más importante el espíritu de la materia que su exposición física.

Si apasionante es la tarea del autor, no hay que quitar mérito al ejercicio de comprensión de los lectores; no por creatividad genuina, claro, pero sí por el hallazgo de matices que encuentran en el envoltorio Poético. El poeta dibuja con palabras la necesidad que le dicta un sentimiento, un solo sentimiento en cada poema, aunque sea el resultado de un conjunto visionario, abundante y complejo. Con eso, el lector tendrá ante sí una hipótesis que ha de interpretar y resolver. ¿Llegará a conectar con el punto de partida, con la idea, que inspiró al poeta? El lector hallará más de una impresión con relieves diferentes, unidas por una intención única: encontrar lo inexplicable partiendo de lo cierto, o llegar a lo cierto desde lo inexplicable.

Por todo ello, yo también creo que, como dijo Gamoneda, “La Poesía es necesaria”, aunque sólo sea porque nos ofrece la posibilidad de leer y sentir lo cotidiano con significado distinto a como lo vemos y describimos cuando miramos con los ojos de no ver, desde el corazón que late sin sentir.

Abrazos y besos para todos.

Alex

Emilio dijo...

Aunque se ha olvidado de firmarlo, el escrito anterior es de Montserrat Cano y viene referido al contexto en el que se mueve su última entrada en su blog y los comentarios surgidos a raís de ella. Una vez dicho esto, y por la importancia de lo que nos dice, me gustaría pensar un poco la respuesta, no sin antes de decir que me parece una extraordinaria exposición del punto del debate referido al lenguaje y sobre el que Soledad Serrano nos pedía a todos que meditaramos y contribuyeramos a la discusión.

Emilio dijo...

"El poeta dibuja con palabras la necesidad que le dicta un sentimiento, un solo sentimiento en cada poema, aunque sea el resultado de un conjunto visionario, abundante y complejo. Con eso, el lector tendrá ante sí una hipótesis que ha de interpretar y resolver. ¿Llegará a conectar con el punto de partida, con la idea, que inspiró al poeta? El lector hallará más de una impresión con relieves diferentes, unidas por una intención única: encontrar lo inexplicable partiendo de lo cierto, o llegar a lo cierto desde lo inexplicable"

¿Te parece poca aportación, Alex?
Pues nada, envía muchos de estos pocos y terminamos el libro en pocos días. Yo creo que no has expresado exactamente lo que quieres decir con que no te gustan los debates, las discusiones. Lo que no te gustan - ni a mi, ni a ninguna persona sensata y de paz - son los conflictos, las posiciones irreductibles, los dogmátismos que llevan a la hoguera y a las batallas irresolubles. Pero el sano debate para aportar reflexiones y encontrar vías de iluminación me parece un gran logro. De hecho, toda persona inteligente mantiene un debate continuo consigo mismo, con sus ideas, sus actitudes, su propio conocimiento. De otra forma poco progreso habría. Pero te he entendido, Alejandro, te he entendido muy bien.
Y sí, algo se cambia, claro, con las experiencias y el aprendizaje. Los que no lo hacen son puro pedernal. Y con ese tipo de mentes, no sólo no hay que debatir, no hay ni que intentar hablar. Un fuerte abrazo.

Port

Emilio dijo...

Ya que has trasladado el tema de tu blog a mi blog produciendo con tu texto una interacción (!qué bien!) entre ambos blogs, pongo yo también aquí mi contestación a tu comentario de vuelta. Un fuerte abrazo, querida amiga.

"Montse...tu reflexión - extraordinaria reflexión - ha aparecido en el debate abierto en mi blog sobre Poesía y Literatura, en fin. Y es una aportación fundamental al mismo. Te lo agradezco profundamente porque has enriquecido el tema como sólo una escritora de tu nivel puede hacerlo. Como alguien ha dicho después...es una exposición magistral. Qué maravilla poder intercambiar puntos de vista desde el afecto y el respeto, desde la consideración y la valoración. Yo, lo único que quiero, de verdad, todavía, es seguir descubriendo cosas, seguir aprendiendo. Que este viaje es fascinante si somos capaces de detenernos en las estaciones, mirarlas, pintar su paisaje a nuestra manera, y dejar el cuadro para que otros lo miren y lo sientan. Eso es la literatura: pintar con la mirada personal y dejar el cuadro. Tú lo haces espléndidamente"

Anónimo dijo...

Hay tantas cosas de interés en la exposición de Alejandro que quiero traer aquí a consideración algo en lo que coincido totalmente y que me parece una reflexión de altura:

"...entiendo que el poeta, dueño de una vida interior que fluye en él, en su mundo cerrado pero con capacidad para comunicar y comunicarse, expresa sus sentimientos y emociones valiéndose adecuadamente del lenguaje."
"...lo anterior me sirve para afirmar que lo fundamental de esa expresión es que llegue al destinatario con fuerza, dinamismo, estética, y eficacia suficientes para romper el empobrecimiento de la realidad. Superado ese objetivo, el autor habrá llenado de imágenes palpables un universo antes inexistente"

Qué interesante, Alex, qué interesante...

Port

Anónimo dijo...

Un universo antes inexistente, antes de la escritura, significa que las palabras son creadoras de realidad...pero no creadoras en si mismas, sino creadoras a partir de la intención del autor...y de la percepción del lector. Ese es el circulo que se cierra en la comunicación del arte creado, del arte expuesto. Parece evidente que damos a cada concepto su significado.
Veamos el concepto "creador" que quiere decir sujeto activo de la creación. Simplemente con que examinemos conceptualmente el propio instrumento del que nos servimos para escribir descubriríamos los únicos elementos que permiten una mínima "objetivación" de la Poesía, de la Literatura: el examen semántico de lo escrito. Con la diseccion linguística del fenómeno literario, la petición que formuló Soledad a los participantes de esta mesa redonda y las respuestas y comentarios recogidos nos llevan al nucleo de la Literatura. En este punto parece que todos estamos de acuerdo.

David Nihalat