domingo, 14 de junio de 2009

Reflexión 1

(De Diario de un Sublunar)

“Al final se trataba de un problema de supervivencia psicológica. De que su cuerpo respondiera. Si no lo hacía, su mente no podría tener el soporte necesario y todo se vendría abajo. En esos días el frío le estaba afectando profundamente. Se encontraba físicamente débil, sin capacidad normal de reacción ante las situaciones. Sentía el dolor y la incertidumbre que suponen saber que siempre nos enfrentamos a un problema de supervivencia, de mera supervivencia, y que la Naturaleza es mera sujeción a la Ley del más fuerte. Un documental, doloroso como todos los que nos enseñan esa ley animal, acerca de una leona protegiendo a sus crías y sin poder evitar que una de ellas cayera muerta ante otro león, y el ver cómo, tras llorar y lamer a la cría muerta, igual que un ser humano, la leona iba en busca de comida y esa comida era un antílope, le hizo desear que el mundo explotara de una vez y el Dios creador de esa Naturaleza explotara con él. Africa, Gaza, Israel, la vida, todo se encontraba alrededor de esa dinámica: el hombre como un animal más en busca de ocupar un territorio, un lugar a expensas de los otros. Y la palabra, lo único que podría hacer que compartiéramos las cosas, era utilizada únicamente para defender posiciones y adorar a los propios dioses causantes de nuestra tragedia.”

sábado, 16 de mayo de 2009

Continuidad.

"Nunca andes por el camino ya andado pues conduce únicamente hacia donde los demás ya fueron"

Esta cita de Graham Bell siempre me ha gustado, pues señala que es bueno explorar vias personales de conocimiento y expresión. En Literatura el lenguaje es básico para comunicar las ideas y las sensaciones. Pero cada uno tenemos una forma de utilizarlo. Hoy quiero hacer un homenaje escrito a ese lenguaje, con un poema sobre el mismo.

EL LENGUAJE

Y así vamos todos,
caminando,
tratando de dejar
piedra sobre piedra,
escribiendo
un único poema colectivo,
infinito y eterno,
desde la creación del lenguaje.

Ese poema es la Palabra.
La Palabra que es todas las palabras.
El instrumento al servicio de la idea.
Que es la misma idea,
pues no puede nacer la hija
sin la madre.

¡Oh poderoso lenguaje,
tu eres el Creador!,
pues, desde el miedo y la necesidad,
creaste la conciencia.

Sin ti no hay referencia de lo Humano.
Sin ti sólo somos una mísera especie.
Tan extraña como las otras.
Tan animal como el nombre que les damos.

Es nuestra la Palabra. Es de todos.
En el idioma de cada territorio.
En las formas de cada época.

Nadie puede adueñarse de su uso.
Aunque seamos nosotros,
los arrogantes esclavos de la vanidad,
los que señalemos su valor.

El mamífero herido por el rayo de la Luz,
el ser que habla,
capaz de crear con Ella,
de pensar, vivir, soñar.

Y que, en su dolorosa pretensión de Eternidad,
desea habitarse en su propio instrumento.
Y junta las palabras en sus códigos,
para que el tiempo no le destruya.

Creador, dándose a si mismo la vida,
el Verbo se hace Hombre.

viernes, 16 de enero de 2009

CONSPIRACION DE NUMEROS

Se empeñó en buscar alternativas, nuevos signos que ofrecieran diferentes posibilidades. Ni árabes ni romanos. Pensaba que podía inventar símbolos que pudieran ser utilizados por sus vecinos. Y por el resto de la Humanidad.
Era otra época. Ni el Imperio romano había acabado, ni los emiratos árabes se habían extendido por el mundo conocido.
Allí, sólo, en su casa de Lazburg, el matemático visigodo trazaba nuevas líneas para dar forma a las cantidades, para poder contar y sumar de un modo distinto.
Pero estaba fuera de tiempo, fuera de lugar. Tanto que, una noche, se reunieron, esta vez con un mismo objetivo, los números árabes y los romanos. Y acabaron con él y con sus sueños.
El era un disidente, con ideas propias. Por eso lo mataron.

Emilio Porta

domingo, 9 de noviembre de 2008

FRIO

Frío en la cara...música de clarinete rodeada de invierno…¿60? ¿70?... años de cronología, de permanencia de los sueños, de tener que ganarse la vida tocando. Ahora en la calle, en una esquina, como un adorno de Navidad con alma.

Paso deprisa por la avenida de la Paz y la paz me parece más callada que nunca. Paz como nombre y como estancia silenciosa de la escasez, del tiene que ser así porque no hay otra.

Mientras, con los botones abrochados hasta arriba, el hombre del clarinete, ¿50?¿60?, apoya la espalda sobre una fachada de mármol. Lejos de su país, de su lengua, sus recuerdos. Lejos de la vida, aunque las notas de la melodía nos parezca que levantan su espíritu.

Escondido, asustado por el largo viaje hacía la tierra que pensó de promisión, sigue tocando mientras ve como los transeúntes caminan deprisa, perdidos entre sus pensamientos.

El los observa, a la vez que sopla y modula las notas de Smetana en la esperanza de encontrarse con ellos y noten su presencia. Con la esperanza de que se detengan y hagan una pequeña pausa para mover unas monedas desde sus bolsillos hasta el tapete tendido en la acera.

Pero hace frío. Demasiado frío para desalojar la mano del guante.
Demasiado frío para mirar. Y pararse.


(Emilio Porta. De Diario de un Sublunar, Noviembre 2008)

lunes, 20 de octubre de 2008

Escrito en la sesión inaugural de la Tertulia de la calle Paz 4.

“El comienzo de la escritura está siempre en la mirada. La vida consiste en saber mirar. Mi concepto de la Literatura parte del exterior, del paisaje en el que el yo del escritor no está, es excéntrico a él, lo mira desde fuera. El escritor, entonces, entra con su mente en el lugar que observa, en los objetos, las cosas que contempla, las secuencias que ve.
Y actúa. Y transforma. Hace, de una realidad que no le pertenecía, otra distinta, siendo la misma, pero vista a través de él, de su mirada. Crea otra realidad.
Se ha producido la transformación, el proceso literario. A través, primero, de esa mirada, y, luego, de la mecánica de la escritura, cambiando el objeto sin matices por una realidad distinta, vertida a papel o la pantalla del ordenador por medio de la voluntad (inspiración y trabajo) del escritor.
El objeto literario ya tiene adjetivo. Y pierde su condición y la forma de los que lo miraron, en algún instante, con la vista.
Pasa, a partir de cómo el escritor lo ha elaborado, a ser Literatura.

En esa transformación los géneros no cuentan nada. Son una mera referencia de coleccionista, de director de una Galeria de Arte. A mi me gusta decir que los géneros los inventaron los bibliotecarios de todas las épocas para hacer más sencilla y fácil su labor: clasificar. Pero jamás el marco – como señala un párrafo de mi novela Destinos y Caballeros – puede ser superior a la obra que enmarca. Jamás la materia del lienzo puede estar por encima de lo reflejado.”

Emilio Porta. 20-X-2008

jueves, 3 de julio de 2008

DESIGNIOS

Yo cambio los designios

Yo abato los conjuros
y desvío con mis manos
la fuerza oculta
del giro de los astros.

Soy su dueño,
no su poseído.

ANTESALA


Antesala.

Uno está ya buscando la vida
del regreso.
La distancia focal
de los primeros sueños.
El lento e imperceptible recorrido
de lo efímero.

Uno está entretenido
en dibujar los mapas,
en elegir las rutas,
y el tiempo, se echa encima.

Se nos coloca encima
como un pesado abrigo
guardado en un armario
cerrado de la casa,
una prenda callada,
llena de ingratitud.

Nos habla de la edad.
La propia o la inventada,
las horas y los años guardados
para luego.

Y ese luego, no existe.
Es el pasado mismo,
lo que siempre ha ocurrido,
lo que queda detrás
de cualquier biografía.

Un amor, un deseo, una estancia, un viaje,
unas fotos que apenas desliza la memoria.

Ese luego es ahora,
es continuo presente.
Y lo que, ingenuamente,
llamamos antesala o creímos peldaños
de una apuesta futura, se nos viene
a las manos como la única vida.

Emilio Porta.