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miércoles, 17 de marzo de 2010

DECIAMOS AYER...

SOBRE POESÍA (III)

Vamos a intentar seguir el debate sobre Poesía y escritura con unas nuevas reflexiones sobre el tema. Para darle un poco de movimiento he pensado, en continuidad, postear unas reflexiones sobre el fenómeno poético que refuercen o cuestionen lo anteriormente escrito.

LO POÉTICO

La creación poética trata de ordenar conscientemente lo que es producto, en parte, del inconsciente y se expresa en un conjunto de signos, flexible pero rígido, grande pero limitado, el lenguaje que la sustenta, que vierte al exterior, por medio de palabras, el caos interior mediante un código establecido.

Esa ósmosis entre la libertad y la norma del signo que dibuja el poema, debe dar como fruto una forma armoniosa de expresión literaria. La forma donde la condensación y la trasposición creen universos propios del emisor y, a su vez, universos propios en el receptor. Universos que, en ocasiones, se acercan, casi se identifican, pero que también desatan y desarrollan, al ser escuchados o leídos, el mundo personal y único del individuo.

Es así que la Poesía ( es obvio que, independientemente de cual sea nuestro concepto de lo que es, siempre hay un “ello” poético que se diferencia y se sustancia, por consenso, en su misma abstracción ) es creadora y liberadora del alma y la mente del Hombre y, por tanto, base permanente de la evolución del conocimiento. Por esta razón, desde ciertas opiniones, lo poético es considerado como rastro del paso de los dioses, como nexo místico de nuestros deseos de comunicarnos y acercarnos al infinito. Sin embargo, hay que reiterar un elemento fundamental: la Poesía es un producto del lenguaje, de su utilización. Y es un modo de expresión literaria. Nada ajeno, por tanto, a los géneros.

Un poeta es un escritor. Un buen poeta no puede ser un escritor incapaz de conformar la idea a través del lenguaje. El arrebato, el "rapto", nace en el instante de la observación, del choque interior con la realidad observada. Pero esto de nada vale literariamente si el poeta no es capaz de transmitirlo con las palabras adecuadas, con el nivel necesario de escritura.

domingo, 10 de enero de 2010

¿LEÑA AL FUEGO?

SOBRE POESÍA (II)

Hay principios que, por venir de ideas consuetudinarias, nadie se cuestiona. Que se mantienen, incluso por personas de gran cultura y conocimiento, como conceptos inmutables, sin entrar, realmente, en el fondo de la cuestión. Vamos a ser un poco iconoclastas, como lo fueron los navegantes que se cuestionaron la idea de una Tierra plana, o los astrónomos que sostuvieron, por primera vez, la idea de que el universo no giraba alrededor de la tierra. Como lo fueron los que se cuestionaron los dioses oficiales de cada cultura, los que cambiaron las prácticas medievales de la medicina, los que inventaron y luego consolidaron, para el progreso, sus descubrimientos. ¿De dónde viene lo de que no hay que mezclar versos pares e impares?. De un modo de hacer histórico, de un modo de concebir la escritura. Desde entonces la Poesía ha recorrido muchos caminos. Podríamos hablar también de la “teoría” de que no se debe terminar un verso en palabra aguda o de que se deben eliminar los gerundios ( esto le haría mucha gracia a uno de los más grandes poetas de la Lengua Hispana, Jorge Manrique, cuyo poema mayor, para mi quizás el más importante que se haya escrito nunca, "Coplas a la muerte de mi padre" están llenas de “gerundios”...tan callando) en fin vayamos al concepto básico del tema que nos ocupa: los versos pares mezclados con los impares. ¿Es que se rompe, en esa mezcla, si está bien hecha, el ritmo o la armonía?. ¿Alguien diría que un tango bien bailado o un pasodoble “idem” por el hecho de mezclar pasos pares e impares no tiene armonía?. ¿De dónde este concepto?. Desde Vicente Aleixandre – Premio Nobel, por otro lado – y desde Jorge Luis Borges, entre otros, como poeta (Elogio de la Sombra, 1952) hay grandes libros, obras maestras, donde se mezclan, en poesía, el verso y la prosa. Es evidente que un poema escrito en prosa en tiempos de Pere Abad o, sin ir tan atrás, de Lope, no habría sido considerado Poesía. Porque, y este es el fondo de la cuestión...¿qué es poesía? ¿Poesía eres tú…como dice Becquer? ¿Poesía es algo invariable, sujeto a normas, algo objetivo?. Yo creo que es, simplemente, un género literario. Cuando el teatro se escribía y representaba en verso hubiera parecido una herejía el teatro actual. Hoy lo que sería un anacronismo es seguir escribiendo teatro como el de los Autos Sacramentales. Para mí la música, que tiene, ha tenido siempre, relación con la Poesía, nos da determinadas claves. Dejémonos de clasificaciones, de corsés literarios, y entremos en el fondo del contenido...y en el fondo de la forma.
Escribir es un arte. Y ese arte necesita cohesión interior y proyección exterior. La Poesía, como la Danza, la Música, debe estar sujeta a ritmo y armonía. Pero supongo que el montaje de la obra no depende del número de pasos, sino de la calidad de los mismos. ¿Significa esto que yo estoy en contra de las estrofas clásicas o de los que las emplean?. Por supuesto que no. Yo soy un admirador de grandes sonetistas actuales, que eligen esa figura porque les parece grande. !Y a mi también!. A mi hay sonetos que me emocionan, que me parecen parte de la más alta poesia escrita jamás. Entre los actuales he leido sonetos de Juan Van-Halen, de Hierro, de Carlos Murciano...que son obras maestras. O, prácticamente una obra completa escrita en liras, sin ir más lejos la de Juan Antonio Villacañas, cuya hija, Beatriz - ella misma escribe unas liras espléndidas - ha publicado recientemente una recopilación de toda su obra. Y podría citar cientos de magnificos poetas actuales que hacen su elección de ajuste y la combinan con distintas formas poéticas. No es eso, no es eso...¿cómo voy a estar en contra de esa maravilla que son las coplas de Rafael Montesinos?...O de algunas estrofas clásicas de queridos compañeros e incluso mías. Sólo defiendo una teoría: la calidad. Y un envoltorio: la libertad. Todo lo demás es papel...o impresión electrónica que, si no cumple la primera premisa, es de poca consistencia. Si quieren Uds. ver un ejemplo de lo que es Poesía, para mí, con acomodo y desacomodo a la teoría clásica, lean la obra de estos poetas del siglo XX y XXI: De fuera, Pessoa, Eliot, Kavafis y Maiakovsky, que ya no están en pie, pero si su obra. De dentro, Leopoldo de Luis y Enrique Gracia. Se que me dejo otros, alguno gran amigo, pero he quintaesenciado en dos. A uno lo tuvimos cerca, el primero, fue mi maestro y amigo. Al segundo lo tenemos aquí al lado, es compañero nuestro: leánle. Todo, si es posible. Es múy fácil. Tiene gran parte de su obra en su blog principal.

Y como nexo de unión con el apartado anterior donde se inició el debate, repito el escrito que expresa lo que pienso en un simple poema.

"Combino aposta versos pares e impares.
Por rebelión, capricho de la vida.

¿Codificar la inercia de la huida?
¿Enseñar a la sangre a circular,
a elegir los caminos de regreso y de ida?

Quedaos en las arrugas de la Literatura,
planchad bien los poemas,
y ponedle corbatas a las rimas.

Música del vacío. Estirad las palabras,
para que, exactas, quepan en la nada"

viernes, 8 de enero de 2010

PUNTOS SUSPENSIVOS

SOBRE POESIA (I)

De vez en cuando me gusta crear polémica. El pasado año publiqué este poema en Tirano Banderas.A veces nos dejamos llevar por conceptos manejados una y otra vez y buscamos ajustar el corsé al cuerpo de la nada. O a un cuerpo con poca salud. Literaria, se entiende. Soy bastante amigo de la libertad. Pero también de la exigencia de calidad en la escritura. Y me encanta la armonía. En algunos libros he escandido los versos de un mismo poema de dos formas diferentes, para demostrar que, en Poesía, lo fundamental es el ritmo. Eso que se ha dicho no se sabe que es pero que, cuando falta, se nota.
Pues eso. Señoras y señores, hagan buena Literatura, buena Poesía. Pero vayan al fondo y dejen que la forma nazca de su conocimiento del lenguaje y de la construcción. No de las formas importadas o copiadas. Los metros clásicos responden a una época. Nosotros respondemos a otra. Salténse las normas, el que sepa como hacerlo, claro. Aqui va un poema que contiene endecásilabos, alejandrinos, versos pares e impares...Pero que yo creo impecable de ritmo. Y lleno de contenido. Espero que alguien me lleve la contraria. Eso espero. Por cierto, también, como ejercicio, he escrito sonetos, décimas (la última en el blog de Valeriano) y formas clásicas. Pero hace tiempo que pienso que el escritor debe conocer la gramática, la sintaxis, la ortografía y también, cómo no, métrica y preceptiva. Esto último, fundamentalmente, como curiosidad. Los escritores - y los buenos lectores - saben cuando alguien conoce el oficio de escribir.Y puede ir más allá de las normas. Yo creo que la ironía de los dos últimos versos de este poema refleja, claramente, mi postura.

PUNTOS SUSPENSIVOS
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Combino aposta versos pares e impares.
Por rebelión, capricho de la vida.

¿Codificar la inercia de la huida?
¿Enseñar a la sangre a circular,
a elegir los caminos de regreso y de ida?

Quedaos en las arrugas de la Literatura,
planchad bien los poemas,
y ponedle corbatas a las rimas.

Música del vacío. Estirad las palabras,
para que, exactas, quepan en la nada.

jueves, 3 de julio de 2008

DESIGNIOS

Yo cambio los designios

Yo abato los conjuros
y desvío con mis manos
la fuerza oculta
del giro de los astros.

Soy su dueño,
no su poseído.

ANTESALA


Antesala.

Uno está ya buscando la vida
del regreso.
La distancia focal
de los primeros sueños.
El lento e imperceptible recorrido
de lo efímero.

Uno está entretenido
en dibujar los mapas,
en elegir las rutas,
y el tiempo, se echa encima.

Se nos coloca encima
como un pesado abrigo
guardado en un armario
cerrado de la casa,
una prenda callada,
llena de ingratitud.

Nos habla de la edad.
La propia o la inventada,
las horas y los años guardados
para luego.

Y ese luego, no existe.
Es el pasado mismo,
lo que siempre ha ocurrido,
lo que queda detrás
de cualquier biografía.

Un amor, un deseo, una estancia, un viaje,
unas fotos que apenas desliza la memoria.

Ese luego es ahora,
es continuo presente.
Y lo que, ingenuamente,
llamamos antesala o creímos peldaños
de una apuesta futura, se nos viene
a las manos como la única vida.

Emilio Porta.