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martes, 8 de septiembre de 2009

ESPACIO CEDIDO A ORFEO DE TRACIA.

Sr. Orfeo de Tracia, queridos amigos.
Dado que he venido a casa, hace cinco minutos, a dejar unas bolsas que contienen documentos de suma importancia y, dado, también, que su misiva requiere reflexión y una gran profundización en tiempo del que no dispongo ahora (pero espero disponer, avanzada la noche) le emplazo hasta ese momento. Mientras, y debido al excelente nivel literario de su correo y que Ud. empieza a caminar por los caminos que a mi realmente me gustan, le invito a poner su comentario como entrada en mi blog. Es más, si Ud. no tiene inconveniente, dadas las alusiones, lo haré ahora mismo, antes de partir. Es lo menos que puedo hacer dada la hilaridad, risa sana, para entendernos, que me producen algunas de sus partes - me refiero a las de su escrito - y a su buena disposición para las explicaciones. Nunca más le llamarè Mormeo, o Porfío, o Corifeo y no volveré tampoco a asociarle a ningún lugar concreto que no sea Tracia. Creo que su escrito merece pasar a los anales del ingenio más agudo, y ya nada vetusto ( a pesar de sus siglos de andanzas) y estar en la Blogsfera. Me asombra su "background" . Le ruego me disculpe la palabreja pero yo también he pasado a través de algunas de mis reencarnaciones, largo tiempo en Inglaterra e Irlanda y claro...pues no puedo sustraerme a mis conocimientos linguísticos de otros idiomas... entre los que no encuentra, para mi desgracia, el griego, aunque Usted ya veo que domina perfectamente el castellano. Es muy interesante el giro que le está dando a sus personajes. Por supuesto, como Elvirita ha llegado a su final natural, ud. quiere ahora, aunque la cite de pasada, tomar el protagonismo necesario. Y se lo aplaudo, señor Orfeo. Porque a los componentes de esta web nos encanta, por lo que se, la música. Asi que es usted muy bien recibido. Los links con Elvirita, los respetaremos, yo al menos. Incluso nos gustará saber como sobrevive volando. Y ahora, perdone, me toca salir un rato, de nuevo. Pero volveré, volveremos todos, no se preocupe. Uff...no sabe el peso que me quita de encima. El del muro.

Port / Emilio Porta


A EMILIO PORTA Y OTROS ESCRIBIENTES DE LA LLAMADA ERA BRADOMIN
(Según sé por sus e-mails y algunos comentarios)

Estoy profundamente preocupado.
Hay tal cúmulo de confusión en el cruce de comentarios que preciso aclarar algunos aspectos que pudieran tener que ver con mi ectoplámica persona.
Soy exactamente Orfeo de Tracia, así firmo desde el principio. No soy Morfeo al que empecé contestando en mi primera misiva, ni Ormeo ni Orfeo a secas aunque tal vez aparezca así en alguna de mis primeras intervenciones.
A partir de este momento, ajusto mi perfil para que aparezca Orfeo de Tracia en los comentarios y evitar confusiones o malentendidos.
Mi rango es fantasmal como debe deducirse del otro mundo desde el que os escribo. Así lo representa mi rostro junto a los comentarios que os destino.
Desde que conseguí adormecer a la Parca con mi cítara quedé, junto a mi Eurídice, libre del Hades pero condenado a vagar en el éter, sin forma corpórea concreta, por eso dudo, señor Emilio Porta, que el escritor Solano, por muy webmaster o administrador que sea consiga localizarme. Si llega a hacerlo, habré de empezar a creer en los dioses nuevos en los que no creo.
Me llena de desasosiego que alguien que firma Orfeo a secas le pregunte: “¿Quiere usted que me cargue al Juez Solano y a su amabilísima Secretaria Judicial, La Gata?
Jamás cometería yo tal desacato con el Maestro Régulo de este honroso cónclave de escribientes. Evidentemente, quien tal le pregunta es un impostor.
Cuando usted, Emilio eminentísimo, ruega al señor Solano que me ate por estar desmadrado, ignora que es imposible tal extremo. Soy intangible, no puedo ser atado, salvo que mis comentarios sean objeto de censura, extremo al que no creo que lleguen porque no ofendo aunque me ponga pedante como dice esa tal Soledad en otro comentario. No es tal pedantería lo mío sino natural expresión de alguien que ha recorrido siglos desde su Hélade natal hasta este siglo de ustedes, con especial fijación en los siglos de la imperial y sangrienta Roma, de ahí mis citas en latín, lengua madre de la chapucería que ahora parlan sus periodistas y demás morralla comunicativa. No así ustedes, poetas y articulistas de insignes maneras.
Cuando usted habla de mí, firmándose Port of de Summer y dice que se parte y no para de reír, no lo entiendo ¿quiere decir que se hace daño en el cuerpo y además se ríe? ¿es usted un seguidor de Leopold Von Sacher-Masoch y gusta de que le partan?
Por cierto ¿qué es eso de Ormeo? ¿Un tratamiento amistoso? Eso provoca que el tal Javier hable de Feo y Meo y me parece burla que de no estar por encima de las cosas de este mundo podría ofenderme. Pero jamás.
A otro colega de usted, un tal Manuel no soy capaz de entenderlo. ¿Todo Abel tuvo un Caín...? ¿Eso es algunos protagonistas de la saga de los hebreos, no es así? Insisto en que no comprendo sus argumentos salvo lo de “pobres humanos, no quisiera nunca pertenecer a su clan”, aunque eso es triste que lo diga él que al parecer debe ser humano. Podría decirlo yo que lo fui a medias, como hijo de musa, y ya no lo soy por lo indicado up supra.
Espero que quede clara mi postura.

Ahora sobre el affaire Elvira
(¿ha visto: “affaire”... ¿ve cómo puedo también adaptarme a su bárbaro lenguaje?)
Le participo a usted que estoy investigando en el RLM, Reino de la Leyenda y de los Mitos, los orígenes de la tal Elvirita y parece ser que puede vincularse a la joven Ariadna, hija de Minos, urdidora de trucos laberínticos, abandonada ignominiosamente por Teseo el ateniense que sería un héroe pero tenía un punto canalla.
Consta en los anales que he consultado, que la tal Elvira, además de sus múltiples aspectos que ustedes están relatando, quedó marcada por la influencia de su antepasada Ariadna y siglos después, participó en ritos telúricos celtas, si es que es la misma Elvira o una antepasada, eso no queda claro. Y hasta fue seguidora de un tal Prisciliano, hereje o santo, según quien cuente, y que es, ni más ni menos, quien está enterrado en la tumba del llamado Apóstol Santiago en el Campus Stellae de la Finisterra ibérica.
Así que podemos deducir sin miedo a equivocarnos que Elvira en esta vida literaria o en sucesivas reencarnaciones es paisana mía de la Grecia mítica, descendiente de Minos y de Ariadna, tal vez de Dioniso que enamoró a la reina de los hilos laberínticos, emparentada luego por casamiento con los primeros míticos reyes de la Iberia primitiva, descendientes de Jafet, hijo de Noe el barquero. Concretamente estaría casada con Ibero, hijo de Túbal y Sefarad, nietos de Jafet. Elvira la mítica, debió ser madre de Idubeo, abuela de Brugo, bisabuela de Tago y tatarabuela de Beto, de lo que se deduce que su familia dio nombre a los ríos Ebro, Tajo y Betis.
Luego, esta estirpe tubalita fue sustituida en la Iberia de ustedes por los geriones del Africa, y la sempiterna Elvirita se vió obligada a reencarnarse en sucesivas mujeres idénticas a sí misma como en el caso de la seguidora de Prisciliano y otras que ya les indicaré según avance el curso de mis investigaciones.
No les fatigo más.
Que los dioses les guarden de la desesperanza y el olvido.

Orfeo de Tracia